dest Orden Carlos III

Eusebio Leal y la Real y Distinguida Orden de Carlos III

Orden Carlos III

Agosto 16, 2021

 

El 19 de septiembre de 1771 el rey Carlos III rubricó con su firma la creación de la Real y Distinguida Orden que lleva su nombre, con la finalidad de reconocer a personas de la nobleza que destacaran en beneficio de la corona hispana y su persona. Tras su creación, obtuvo una pronta popularidad, lo que supuso un decaimiento en el interés por los hábitos de las cuatro órdenes militares hispanas -Alcántara, Santiago, Calatrava y Montesa-. Se encuentra entre las más antiguas de las que actualmente se conservan en el mundo y es la más alta distinción honorífica entre las órdenes civiles españolas. Ha sido, junto a la Real Orden de Isabel la Católica, las más concedidas a lo largo de la historia por los monarcas españoles.

Durante la invasión napoleónica a España, la orden estuvo asociada a la resistencia patriótica, una seña de identidad frente al invasor. El cambio más significativo con respecto a sus estatutos fundacionales sucedió en 1847, durante el reinado de Isabel II, momento en el que, con el triunfo del liberalismo, quedaron suprimidas las pruebas genealógico-nobiliarias necesarias para ser caballero. Con ello, se estableció su carácter civil.

Los investigadores otorgan gran importancia a este hecho. Se debe tener en cuenta que las órdenes civiles no eran órdenes abiertas al mérito de todos los ciudadanos, en tanto solo eran premiados los súbditos que podían demostrar que descendían de los integrantes del estado noble. Por tanto, los llamados «buenos hombres» no podían ser agraciados por el monarca ni ser premiado mérito alguno que hubieran realizado.

Por Real Decreto, en 2002, se estableció que la distinción recompensara a los ciudadanos que hayan prestado servicios eminentes y extraordinarios a la nación española. Tiene cinco clases: Collar, Gran Cruz, Encomienda de Número, Encomienda y Cruz.

Amparado en este propósito, el rey Felipe VI entregó el 13 de noviembre de 2019 la Orden de Carlos III en el grado de Gran Cruz a Eusebio Leal Spengler. La ceremonia de entrega, efectuada en el Salón de los Espejos del Museo de la Ciudad, antiguo Palacio de los Capitanes Generales, se inscribió dentro de la visita de los monarcas españoles a la capital cubana, con motivo del V centenario de fundación.

El grado de Gran Cruz se reserva a altos cargos políticos, entre los que se encuentran presidentes de órganos legislativos, órganos judiciales, ministros u otras altas autoridades estatales, además de todos aquellos que posean otra «Gran Cruz» civil o militar española durante, al menos, tres años. Sus insignias son una banda, la venera y la placa.

El diseño de la orden se inspiró en la Orden de San Jenaro, creada también por Carlos III en 1738 cuando era rey de Nápoles y Sicilia. A su vez, esta tomó de referencia la cruz de la prestigiosa Orden del Espíritu Santo, instituida en 1578 por el rey Enrique III de Francia. Le caracteriza banda de seda azul celeste con una franja central de color blanco. Ambos colores representan los distintivos del manto de la virgen bajo la advocación de la Inmaculada Concepción. La banda se une en sus extremos mediante un rosetón picado, del cual pende la venera de la orden.

La placa, de plata abrillantada, es una cruz maltesa de ocho puntas, rematadas por semiesferas lisas. Entre sus cuatro brazos figura una flor de lis de plata abrillantada, símbolo heráldico de los Borbones. El motivo central es la imagen de Nuestra Señora de la Inmaculada Concepción en altorrelieve, inscrita en un óvalo. A los pies de la virgen, se aprecia las tres barras («III»), orlado de laurel, en alusión al número romano de rey fundador y del cual toma su denominación. Sobre una cartela esmaltada en blanco, orlada de una franja de esmalte azul, se lee el lema de la orden: «VIRTUTI ET MERITO» (Virtud y Mérito).

Además de esta orden, el gobierno español había reconocido a Leal con la Orden Civil de Alfonso X el Sabio y con la Real Orden de Isabel la Católica, ambas en el mismo grado de Gran Cruz. Los tres reconocimientos representan un elocuente testimonio del respeto y admiración profesado por el Estado español a nuestro historiador.

El Historiador de la ciudad con la banda, la venera y la placa crediticia de la Real Orden de Isabel la Católica en el Grado de Gran Cruz

Real Orden de Isabel la Católica y Orden Civil de Alfonso X el Sabio para Leal

El Historiador de la ciudad con la banda, la venera y la placa crediticia de la Real Orden de Isabel la Católica en el Grado de Gran Cruz

Agosto 9, 2021

 

El 6 de septiembre de 2017, de manos del Excmo. Sr. Alfonso María Dastis Quecedo, Ministro español de Asuntos Exteriores y de Cooperación, le fue entregada al Dr. Eusebio Leal Spengler la Gran Cruz de la Real Orden de Isabel la Católica.

Este importante reconocimiento, concedido por el rey de España Felipe VI para “premiar la lealtad y los servicios excepcionales brindados por el Doctor Eusebio Leal y su contribución en la preservación de nuestra historia y patrimonio comunes”, ocupa el tercer lugar en el sistema premial español.

Con la imposición de esta, Leal sumaba dos de los más importantes galardones conferidos por esta nación europea, pues seis años antes, el 8 de julio de 2011, le había sido concedida la Gran Cruz de la Orden Civil de Alfonso X el Sabio, “por sus importantes méritos culturales e hispanófilos como profesor en Cuba, país donde desempeña su labor de historiador de la ciudad de La Habana y decano de la Facultad del Colegio Universitario San Gerónimo de La Habana”.

La Orden de Isabel la Católica fue instituida el 14 de marzo de 1815 por el rey Fernando VII, con el nombre de Real y Americana Orden de Isabel la Católica. Tras la vuelta de su exilio, El Deseado se opuso a los anhelos de independencia de los criollos de las tierras de ultramar, por lo que tomó una serie de medidas para conseguir la permanencia de estos territorios bajo su soberanía. De esa suerte, creó la orden con el ánimo de premiar la “acrisolada lealtad, el celo y patriotismo, desprendimiento, valor y otras virtudes que tanto los individuos de la milicia como de todas las clases y jerarquías del Estado han mostrado y mostraren en adelante en favor de la defensa y conservación de aquellos remotos países”. Eligió para ello el nombre de la reina Isabel de Castilla, por cuya iniciativa se financió la empresa de Cristóbal Colón. Siguiendo la tradición española, se estableció bajo la protección de un santo patrono, en este caso Santa Isabel de Portugal. La entrada en ella estaba abierta a civiles y militares, nobles y hombres pertenecientes al estado general. Al ser una orden de mérito sólo se recompensaba la capacidad del agraciado.

En 1847 el ministro de Estado y presidente del consejo de ministros, Joaquín Francisco Pacheco, acometió una importante reforma de las órdenes reales españolas. En 1889 dejó de denominarse «americana» y fue considerada la orden general y propia del mérito civil. Otro hito importante en la historia de la orden se produjo en 1927, cuando quedó abierta a las mujeres.

La orden se ha reorganizado en respuesta a los acontecimientos de la política que ha vivido este país europeo y a su la realidad social. En la actualidad premia “aquellos comportamientos extraordinarios de carácter civil, realizados por personas españolas y extranjeras, que redunden en beneficio de la nación, o que contribuyan, de modo relevante, a favorecer las relaciones de amistad y cooperación de la nación española con el resto de la comunidad internacional”. Cuenta con 9 grados: Collar, Gran Cruz, Encomienda de Número, Encomienda, Cruz de Oficial, Cruz, Cruz de Plata, Medalla de Plata y Medalla de Bronce. Para personas jurídicas también se otorga la Corbata o la Placa de Honor. Antes de ostentar el grado de Gran Cruz, el Dr. Eusebio Leal Spengler había sido merecedor del grado de Encomienda en 1993.

El grado de Gran Cruz consta de una banda de moaré de seda de color blanco, con dos franjas de color amarillo oro. Une los extremos de la cinta un lazo, del que pende la venera.

La placa de metal dorado, que se coloca sobre el costado izquierdo del galardonado, está formada por cuatro brazos iguales y simétricos, cuya parte central o llama va esmaltada de rojo. Con estos brazos alterna cuatro ráfagas bruñidas, de cinco facetas. En los extremos de su parte central tiene una corona de laurel en la que se ata una cinta blanca. En esta, en letras doradoras se lee «A LA LEALTAD ACRISOLADA» (sección superior) y «POR ISABEL LA CATÓLICA» (inferior). El motivo de laurel se remata con un círculo azul en el cual se aprecian las iniciales de los Reyes Católicos, en tipografía gótica, y su coronel. En el centro figuran dos columnas truncadas, enlazadas por una banda con la inscripción «Plus Ultra», y los atributos de dos mundos coronados, unidos también por una cinta roja, y que irradian rayos de luz.

SM el Rey es el Gran Maestre de la orden. Su sede y oficinas se encuentran en el Ministerio de Asuntos Exteriores, ya que su Gran Canciller es el Ministro de Asuntos Exteriores, y la canónica está en la Catedral de Nuestra Señora de la Almudena.

Otros cubanos que también ostentan la orden, en diferentes grados, son el destacado meteorólogo cubano José Rubiera, el historiador René González Barrios, la coreógrafa Irene Rodríguez, la directora de la compañía danzaria A Compás Flamenco, Karelia Cadavid, y María Antonia Rabanillo, presidenta del Consejo de Residentes Españoles en Cuba. 

Por su parte, la Orden Civil de Alfonso X el Sabio recompensa a personas u organizaciones que se hayan distinguido por méritos contraídos en los campos de la educación, la ciencia, la cultura, la docencia, la investigación y el pensamiento, o que hayan prestado servicios destacados en cualquiera de ellos en España o en el ámbito internacional. Es concedida por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte.

Fundada en abril de 1939, diez días después de que Franco firmara el final de la Guerra Civil Española, tiene como antecedente la Orden de Alfonso XII, creada en mayo de 1902 bajo el reinado de Alfonso XIII, a fin de reconocer los méritos culturales y docentes. Fue derogada durante la Segunda República, en julio de 1931. Por Real Decreto de 1988 ambas órdenes se unificaron. Pueden concedérseles a las personas físicas los grados de Collar, Gran Cruz, Encomienda con Placa, Encomienda y Cruz. En el caso de las personas jurídicas, se otorga la Corbata y la Placa de Honor. El número de galardonados es restringido en algunas de las clases mencionadas.  

Consiste en una joya en forma de cruz abierta y florenzada, de esmalte carmesí. En el centro lleva una medalla circular de oro que ostenta la efigie del monarca Alfonso X. Se le representa de medio cuerpo, la corona sobre su cabeza y ataviado con un manto cuadriculado donde figuran, en sus colores, los emblemas heráldicos de León y Castilla. Empuña en la mano derecha un cetro que termina con águila explayada, mientras que en la izquierda sostiene un globo rematado con una cruz. En torno a este motivo, sobre una banda blanca, aparece en letra gótica la inscripción «ALFONSO X EL SABIO, REY DE CASTILLA Y DE LEÓN». En el reverso figura un águila explayada, cuyas garras se apoyan en un globo terráqueo del color azul. En torno a ella se encuentra su lema: «ALTIORA PETO» (Aspiro a lo más alto). Esta joya pende de una banda de seda de color carmesí.

Leal comparte con su amiga, la excelsa poetisa cubana Dulce María Loynaz, el privilegio de haber sido reconocidos con tan alta distinción. A la Loynaz le fue conferida en 1947. Ambos también tuvieron el honor de ser condecorados con la Real Orden de Isabel la Católica; la poetisa con el grado Lazo de Dama en 1993, que en la actualidad se equipara con el grado Cruz.

El agraciado con cualesquiera de las dos órdenes que incurra en un hecho delictivo probado o en actos contrarios a las razones determinantes de la concesión de la distinción, podrá ser desposeído de los títulos y honores inherentes a ellas.

Eusebio Leal, embajador del diálogo cultural

Eusebio Leal, embajador del diálogo cultural

Eusebio Leal, embajador del diálogo cultural

Julio 31, 2021

 

Nuestro querido Eusebio Leal asumió el cargo de director del Museo de la Ciudad en 1967. Apenas tenía 25 años. Entre los retos de su nuevo nombramiento estuvo la atención a múltiples delegaciones extranjeras de visita en Cuba, jefes de estado y gobierno y personalidades influyentes de muy diversos ámbitos. Estas actividades tuvieron resonancia en la política exterior de Cuba en tanto, haciendo uso de su deslumbrante oratoria, dio a conocer la singularidad del patrimonio y la cultura cubanas más allá de nuestras fronteras. También promovió todo cuanto se hacía en pos de la obra de restauración del Centro Histórico de la ciudad, los proyectos de beneficio social y de formación profesional y los servicios culturales. Leal, de esa suerte, no solo fue historiador, sino además una voz de la diplomacia cultural.

Desde La Habana Vieja, y más allá de ella, fue un embajador del diálogo cultural y de la conciliación de voluntades. Un intelectual con una palabra cargada de fervor y de argumentos sutiles capaz de corporeizar lo intangible, y ejercer seducción hacia aquello que hasta minutos antes era desconocido y extraño.

En el Palacio del Segundo Cabo, tras su apertura como espacio cultural que aborda las relaciones culturales entre Cuba y Europa, tuvo Leal una de sus sedes para la diplomacia cultural. Aquí recibió visitas de presidentes, cancilleres, parlamentarios y embajadores del viejo continente; sostuvo conversaciones con diversas figuras de relevancia en esfera política y pública sobre la importancia de las herencias compartidas entre la isla y las culturas europeas; firmó convenios internacionales; y le otorgaron altas distinciones de prestigio, como la Orden de Leopoldo del Reino de Bélgica en el grado de Caballero, la Cruz Federal al Mérito de la República de Alemania, Orden Americana Isabel la Católica en el grado de Comendador y la medalla conmemorativa por el 70 Aniversario de la Unesco.

Su quehacer a favor del patrimonio y la cultura cubana, y su voluntad de abrir puertas al respeto y la cooperación, dejan un legado fecundo de pensamiento, respeto y humanismo.

dest Orden de la Legión de Honor

Eusebio Leal Spengler, Comendador de la Orden de Legión de Honor

Orden de la Legión de Honor

Julio 26, 2021

 

El 30 de enero de 2013 el Dr. Eusebio Leal Spengler recibió la Orden Nacional de la Legión de Honor de la República Francesa en el grado de Comendador. La ceremonia de entrega se efectuó en el Museo Napoleónico, con la presencia del presidente del senado de ese país, el Excmo. Sr. Jean-Pierre Bel y del embajador de la nación europea en Cuba, Excmo. Sr. Jean Mendelson, así como una representación del senado francés e importantes personalidades de la política y la intelectualidad cubanas.

En 1802 Napoleón Bonaparte, siendo Primer Cónsul de la República, estableció la Legión de Honor con el objetivo de unir, en una misma idea, el honor individual y el nacional, así como el valor militar y civil. La fundación de un nuevo sistema premial formó parte de una serie de iniciativas orientadas a hacer olvidar la nobleza del Antiguo Régimen y, de acuerdo a la historiadora Natalia Petiteau, “responder a las aspiraciones sociales de los franceses animados por una sed de éxito”. En el marco de la reorganización administrativa y simbólica de la Primera República surgió esta condecoración que, en pos de reflejar el espíritu democrático de la revolución, permitía reconocer no solo a los individuos varones de todos los grupos sociales de la nueva Francia, sino también a mujeres, extranjeros y no creyentes.

La insignia, prendida de una cinta de color rojo, es una estrella blanca de cinco radios dobles rematada por una corona de roble y laurel. El reverso presenta dos banderas tricolores entrecruzadas y, junto al lema de la orden, aparece su fecha de creación “29 FLOREAL AN X” (19 de mayo de 1802). Los motivos que adornan la medalla y sus inscripciones han variado en sintonía con los acontecimientos políticos que sucedieron en Francia a lo largo de dos siglos. En su origen, por ejemplo, en su anverso aparecía un perfil de Napoleón, rodeado por el título “NAPOLEON EMP. DES FRANÇAIS”, mientras que su reverso se encontraba un águila apoyándose en un rayo, rodeada con el lema de la orden: “HONNEUR ET PATRIE”. Después del derrocamiento de Napoleón, la orden continuó teniendo un gran prestigio. Tanto es así que Luis XVIII, durante la Restauración, no se atrevió a abolirla. Fue este quien reemplazó la imagen de Napoleón por la del rey Enrique IV de Francia y el águila imperial por el símbolo de la dinastía borbónica, los tres lirios con la corona real. En 1870, en el contexto de la Tercera República, se decidió que la orden perdiese sus referencias monárquicas en favor de su carácter republicano. Así se legitimó el perfil femenino de Marianne, la figura alegórica que representa la República, rodeada de la inscripción “REPUBLIQUE FRANÇAISE 1870”. Además, se sustituyó la corona por guirnaldas de laurel y roble.

La Legión de Honor es la más alta distinción al mérito que otorga Francia a nacionales y extranjeros que han hecho inestimables aportes o han tenido grandes resultados en el ámbito científico, artístico, intelectual, deportivo, económico, político y militar. Aunque en época napoleónica los miembros de la orden fueron beneficiados con prebendas en los ámbitos de la educación, la salud y la cultura, hoy en día el carácter de la orden es meramente honorífico y no va acompañada de ninguna compensación económica o de cualquier otro tipo. Sus cinco categorías, en orden ascendente, son: Caballero, Oficial, Comendador, Gran Oficial y Gran Cruz.

Leal había sido merecedor en dos ocasiones anteriores de los grados de Caballero, en 1999, y de Oficial, en 2005. Su ascenso a Comendador fue aprobado por el presidente François Hollande, como testimonio de su admiración por la personalidad de Leal y en exaltación a su conducta civil y a los extraordinarios servicios prestados por el historiador al pueblo de Francia.

Otras personalidades cubanas que también han recibido tan alta distinción son Claudio José Domingo Brindis de Salas, Carlos Juan Finlay, Joaquín Albarrán, Alfredo Guevara, Alicia Alonso, Jaime Ortega, Josefina Méndez, Loipa Araújo, Miguel Barnet, Rodrigo Álvarez Cambras y Eduardo Torres Cuevas.

Eusebio Leal, Orden del Mérito de la República Federal de Alemania

Eusebio Leal, Comendador de la Orden del Mérito de la República Federal de Alemania

Eusebio Leal, Orden del Mérito de la República Federal de Alemania

Julio 19, 2021

 

El Dr. Eusebio Leal Spengler recibió el 17 de noviembre de 2017 la Cruz de Comendador de la Orden del Mérito de la República Federal de Alemania en el Palacio del Segundo Cabo. La condecoración, conferida por el presidente germano Frank-Walter Steinmeier, le fue entregada por el Excelentísimo Señor Thomas Neisinger, Embajador Extraordinario y Plenipotenciario de le República Federal de Alemania en Cuba, en reconocimiento a su prolongado y sostenido trabajo en pos del patrimonio y la cultura, en especial por la restauración de su centro histórico.

El Sr. Neisinger, en la lectura del discurso de investidura, manifestó que Leal llevó “una vida entregada al trabajo y al amor”. Reconoció que fue “un interlocutor serio y confiable, un patriota puro y noble y un martiano de corazón” que “[superó] molinos de vientos como Historiador de La Habana”, un intelectual que “[demostró] con creces que se puede ser idealista y estar anclado a la vez en la realidad”. Sobre su compromiso con la cultura y su influencia en la esfera pública expresó que “la intención de Don Eusebio [fue] sumar el corazón a los esfuerzos del intelecto por crear una sociedad mejor”. El diplomático enfatizó que “cualquier insuficiencia o incomprensión se vuelve nada ante los resultados alcanzados por una vida dedicada al trabajo”. 

En sus palabras de agradecimiento, Leal subrayó su cercanía con Alemania, cuya historia y cultura han estado en diálogo con la cubana. Recordó la descendencia germana de su predecesor, Emilio Roig de Leuchsenring, y la suya propia, que se manifiesta en su apellido Spengler.  Resaltó, además, que su trabajo como historiador en más de cincuenta años no solo estuvo enfocado en “la búsqueda insaciable de documentos u objetos, sino más bien en la fijación por algo mucho más sustantivo, que es la cultura como creación suprema del hombre”.

Dedicó la distinción “(…) a Cuba, mi madre amantísima, porque el arte no tiene patria, leí una vez y después muchas veces. (…) Insisto, el arte no tiene patria, pero los artistas sí. Y a este pequeño artista de La comedia humana, a esta pequeña criatura hoy exaltada con la hermosa cruz y con las cintas bellas de la nación que admiro, me honro en recibirla, en nombre de mi patria, de mi gente, de la gente de La Habana Vieja y de todos los que trato de servir con lealtad a pesar de mis muchas limitaciones”.

La Orden del Mérito de la República Federal de Alemania o Cruz Federal al Mérito fue instituida el 7 de septiembre de 1951 por decreto del entonces presidente federal Theodor Heuss. En el documento en el que se da constancia de su establecimiento se expresa que con ella se desea “expresar visiblemente el reconocimiento y la gratitud a los hombres y mujeres del pueblo alemán y de los países extranjeros”, un premio para quienes destacan por sus logros en los campos de la actividad política, socioeconómica, cultural e intelectual.

Mediante su concesión se pretende llamar la atención de la opinión pública hacia aquellas realizaciones que revisten especial significación para la sociedad. Es la máxima expresión de reconocimiento de la República Federal de Alemania por méritos contraídos en pos del bien común.

dest Eusebio Leal Spengler, Caballero de la Orden de Leopoldo

Eusebio Leal Spengler, Caballero de la Orden de Leopoldo

Eusebio Leal Spengler, Caballero de la Orden de Leopoldo

Julio 5, 2021

 

El 1 de junio de 2016 el Dr. Eusebio Leal recibió la más alta distinción nacional concedida por el Reino de Bélgica, la Orden de Leopoldo, en el grado de Caballero.  El acto, celebrado en el Palacio del Segundo Cabo, estuvo presidido por el excelentísimo señor Didier Reynders, viceprimer ministro y ministro de Asuntos exteriores y europeos de ese país, quien se encontraba de visita oficial en la Isla.

En la lectura que antecede la imposición de la orden, el Sr. Reynders señaló que con ella “la nación belga se honra en reconocer la larga historia de cooperación y amistad que compartimos con la Oficina del Historiador y, muy especialmente, con su director y guía, el Doctor Leal”.

La Orden de Leopoldo fue establecida el 11 de julio de 1832 por el primer rey de los belgas, Leopoldo I (1790-1865). Leopoldo pertenecía a la casa de Sajonia-Coburgo-Gotha y, al ser viudo de la princesa Carlota Augusta de Hannover, estaba vinculado a la casa real británica.

 A finales de agosto de 1830, las provincias del sur del Reino Unido de los Países Bajos se levantaron contra el dominio de la casa de Orange. Las potencias internacionales reunidas en Londres acordaron apoyar la independencia de Bélgica, a pesar de que los neerlandeses se negaban a reconocer la separación del territorio. Con el nacimiento de un nuevo estado, que proclamó como forma de gobierno una monarquía constitucional hereditaria, fue preciso la elección de una persona que asumiera el poder. Esa persona fue Leopoldo, quien juró lealtad a la constitución y se convirtió en rey el 21 de julio de 1831.

Cuando la revolución belga de 1830 proclamó la independencia de los por entonces conocidos como Países Bajos del Sur, muchos no apostaron por su pervivencia como país. Siendo un hábil diplomático y un hombre ilustrado, Leopoldo sabía que un estado-nación necesita reafirmar su identidad a través de símbolos reconocibles que afiancen la unidad política y cultural. En ese sentido, la fundación de la orden estableció un honor diplomático que los singularizaba. Para su constitución tomó referencias de otras ya existentes, como la tradición de honor francesa, que suelen tener cinco clases.  

En la jerarquía de honores belgas, la Orden de Leopoldo ocupa el primer lugar. Le siguen la Orden de la Corona y la Orden de Leopoldo II. Las órdenes nacionales belgas se conceden por Decreto Real. Esta, en especial, es una condecoración al mérito civil y militar, con cinco clases (Gran cordón, Gran oficial, Comendador, Oficial y Caballero) y tres divisiones (civil, militar, marítima). Se le identifica con el color púrpura claro. Recompensa a ciudadanos belgas o a personalidades extranjeras del sector civil que hayan ofrecido inestimables servicios o contribuciones al Estado belga o a su sociedad, o a los militares que hayan realizado excepcionales muestras de valentía en el cumplimiento de sus funciones. Es un reconocimiento, además, que premia las largas trayectorias en el ejercicio profesional.

La Orden de Leopoldo le fue conferida a Leal por el Decreto de su majestad Felipe de los Belgas. En la ceremonia de entrega, Canciller del Reino enfatizó sus méritos excepcionales y la cooperación entre su gobierno y la Oficina del Historiador, presente en la restauración de inmuebles como el Museo del Chocolate, en proyectos de formación profesional y de viviendas, y en otros que establecen lazos culturales entre ambos países como Vitrina de Valonia y el propio Palacio del Segundo Cabo.

La insignia de la orden es una Cruz de Malta esmaltada en blanco, en plata para la clase Caballero y en oro para las superiores. Entre las puntas de la cruz tiene hojas de laurel y de roble. El disco central muestra un león sobre un fondo de esmalte negro rodeado de un anillo de esmalte rojo con el lema de la orden: L’union fait la forcé Eendracht maakt macht, que en francés y en neerlandés significan “La unión hace la fuerza”. La cruz está rematada por una corona; puede tener espadas cruzadas o anclas debajo de ella, en caso de ser de la división militar o marítima, en tanto la civil no tiene ningún motivo distintivo. En el reverso del disco central se encuentra el monograma LR (Leopoldus Rex, es decir, Para el rey Leopoldo I).  

dest Honores diplomáticos europeos de Leal

Honores diplomáticos europeos de Leal

Honores diplomáticos europeos de Leal

“(…) todo lo hice siguiendo esa vocación de caminante que nunca termina, y sobre todo creyendo que toda gloria y todo mérito han de ser (…) para Cuba, nuestra madre amantísima”.

Dr. Eusebio Leal Spengler

Acto de investidura del título Doctor Honoris Causa en Relaciones internacionales, 14 de febrero de 2019

 

A lo largo de su vida profesional, nuestro historiador Eusebio Leal recibió incontables distinciones, otorgadas por universidades, entidades defensoras del patrimonio, organizaciones internacionales y gobiernos. Fue un embajador de la cultura cubana allá donde fuere. Con su verbo y fervor únicos, Leal transmitía la esencia de la cubanidad y prendía en su audiencia el sentido trascendente de una Cuba diferente, cargada de tradiciones y de una rica historia.

Varios fueron los motivos que lo hicieron merecedor de altos honores. Su gran cultura, su don de gentes, su fascinante oratoria, su tenacidad en la restauración del centro histórico de La Habana y su compromiso inquebrantable con la salvaguarda del patrimonio, sin importar la geografía del territorio nacional en que se encontrara. También, su convicción de que restaurar edificios y hacerlo con rigor en los detalles era solo una pequeña parte de su trabajo. La otra consistía en devolver la belleza mellada al espacio público, ofrecerles a los habitantes de la ciudad servicios que mejoraran sus condiciones de vida, ya fuesen asistenciales, culturales, educativos o de ocio, así como hacer sentir orgullosos a los cubanos de su identidad, sin caer en extremismos de cualquier naturaleza. De eso trató su labor: de despertar la memoria histórica y espiritual de la ciudad y de sensibilizar a sus habitantes con su herencia. 

Décadas de ardua y apasionada labor fue reconocida por los gobiernos de numerosos países europeos, con quienes, en su vocación de servicio diplomático y de diálogo cultural, sostuvo cercanas relaciones. Por ello, en los siguientes lunes de julio y agosto les acercaremos a algunas de las más importantes condecoraciones recibidas por Leal. Estas informaciones le llegarán gracias a una colaboración del Palacio del Segundo Cabo y Casa Leal, con otras instituciones de la Oficina, como Audiovisuales Habana Radio y el Museo Napoleónico, quienes cortésmente han abierto sus archivos.

Síganos en lo adelante si te gusta este tema.

dest Verde por Irlanda y San Patricio

Verde por Irlanda y San Patricio

Verde por Irlanda y San Patricio

Marzo 10, 2021

 

Desde el día de hoy y hasta el 19 de marzo, en nuestra página de Facebook y en nuestro perfil en Instagram nos sumamos este 17 de marzo a las celebraciones por el Día Nacional de Irlanda (Día de San Patricio) y te invitamos a participar en el reto virtual Verde por Irlanda y San Patricio.

Cada 17 de marzo se festeja el Día Nacional de Irlanda (Día de San Patricio). Estas celebraciones son muy vistosas y alegres: las ciudades se visten de verde y la actividad más importante es el desfile de San Patricio, el cual se acompaña de música de gaitas y entre sus elementos distintivos está el trébol de tres hojas, la bandera de Irlanda, los duendes y otros atributos característicos de la cultura irlandesa.

En el presente año, debido a la pandemia, muchas de las actividades presenciales que caracterizan la celebración se trasladaron al espacio virtual y, entre ellas, se encuentran las organizadas por nuestro centro.

¿Cómo participar en nuestro reto Verde por Irlanda y San Patricio?

Todo aquel que quiera participar debe publicar fotos donde predomine el color verde y los elementos distintivos del desfile. Pueden maquillarse, disfrazarse, pintarse en los rostros o en los brazos gaitas, duendes, banderas irlandesas, ponerse pelucas y todo cuanto tribute a esta celebración, como si estuviésemos participando en el desfile de San Patricio.

¿Cuáles son los pasos a seguir?

  • Si participas desde Facebook, debes darle like y seguir la página Centro para la interpretación de las relaciones culturales Cuba-Europa. Si lo haces desde Instagram, darle like al perfil @palacio_segundocabo.
  • Compartir, públicamente, la foto en sus perfiles personales con los elementos característicos del desfile de San Patricio.
  • Es muy importante que no olvides mencionarnos en las publicaciones que hagas del reto Verde por Irlanda y San Patricio. En Facebook, mencionas al Centro para la interpretación de las relaciones culturales Cuba-Europa; en Instagram, al @palacio_segundocabo.
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#VerdeXIrlandaySanPatricio

#StPatrickDay2021

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Reiteramos la importancia que nos menciones bien, para que podamos ver cada una de las publicaciones de todos los participantes del reto. En nuestras páginas oficiales estaremos compartiendo todas las fotos que nos lleguen. Y si dudas que veamos o no tu publicación, puedes también enviarnos la foto por mensaje en nuestro perfil institucional, tanto en Facebook como en Instagram, o escribirnos si tienes alguna otra inquietud.

¡Tiñamos las redes de verde! ¡Participa en nuestro reto virtual Verde por Irlanda y San Patricio!

dest Néstor Aranguren, un joven mambí

Néstor Aranguren, un joven mambí

Néstor Aranguren, un joven mambí

Enero 27, 2021

 

Néstor Aranguren Martínez fue un joven mambí, que llegó a ser uno de los jefes militares más importantes de la Guerra de Independencia. A su muerte, con apenas 24 años de edad, ya ostentaba el grado de coronel del Ejército Libertador de Occidente.

El 27 de enero de 1898 se expuso en la residencia del general segundo Cabo el cadáver del joven coronel, como sanción ejemplarizante para quienes se levantaban en armas en defensa de la Patria. En 1930, mientras radicaba en el inmueble el Senado de la República, se colocó en el portal una tarja en bronce para perpetuar las acciones y el valor de Aranguren.

Desde el 2016, el Centro para la Interpretación de las Relaciones Culturales Cuba-Europa: Palacio del Segundo Cabo, a iniciativa del Historiador de la ciudad de La Habana, Dr. Eusebio Leal Spengler, convoca a alumnos y profesores, así como a trabajadores de la Oficina del Historiador a participar en el acto homenaje a Néstor Aranguren.

En el acto del 27 de enero de 2020, el MSc. Rodolfo Zamora, profesor del Colegio Universitario San Gerónimo de La Habana, comentó que “muchas veces se olvida que Aranguren fue un Bombero del Comercio. El 17 de mayo de 1890, cerca de aquí, ocurrió un gran incendio y una explosión que llevó a la muerte a muchas personas. Uno de los bomberos que estuvo en ese incendio fue precisamente Néstor Aranguren (…) A pesar de sus heridas, participó en el rescate de sus hermanos. Meses después, todavía convaleciente, participó en el gran rescate de las inundaciones de Puentes Grandes donde, al igual, murieron muchas personas”.

Sobre la vida de Néstor Aranguren, compartimos las palabras del Dr. Félix Julio Alfonso López, decano del Colegio Universitario San Gerónimo de La Habana, en el tributo a este joven patriota el 27 de enero de 2017:

Néstor Aranguren es conocido en la historia de nuestras luchas contra el colonialismo español por dos grandes cualidades: la de ser uno de los más intrépidos y combativos de los jefes mambises y por su intransigencia patriótica. Quizás muchos no estén familiarizados con el nombre de este bravo oficial mambí de la guerra del 95, cuya consecuente actitud política es ejemplo de entereza moral y fidelidad a una causa.

Aranguren nació en La Habana, el 14 de febrero de 1873, en la calle Campanario No.33, y fue bautizado en la Iglesia del Santo Ángel, donde también lo fueron José Martí y Julián del Casal (…).

Desde la niñez y hasta su adolescencia vivió en Guanabacoa, donde asistió al Colegio de los Escolapios de dicha localidad. También estudió en el Instituto de Segunda Enseñanza de la Habana, pero debido a las dificultades financieras de su familia, tuvo que abandonar los estudios antes de recibir el diploma de bachiller. A los 14 años comenzó a trabajar en la compañía encargada de la construcción del Canal de Albear, en la cual fue nombrado capataz, y luego ayudante del coronel de Ingenieros Joaquín Ruiz. Fue bombero del Comercio y participó en la extinción del cruento incendio de la Ferretería Isasi en la Habana Vieja. (…).

Entre sus actividades contrarias al régimen español, antes de iniciada la guerra, se le recuerda por haber usado su caballo para derribar las banderas españolas y estandartes desplegados en la calle Muralla durante la celebración española del 400 aniversario, en octubre de 1892, del mal llamado Descubrimiento de América.

(…) Fue uno de los llamados ‘tacos’ de la Acera de El Louvre, jóvenes que sirvieron como escolta voluntaria al mayor general Antonio Maceo durante su estancia en La Habana, en el primer semestre de 1890 (…).

(…) Después de llevar a cabo varias acciones en el norte de la provincia de La Habana, una delación propició que el enemigo atacara la finca La Pita, cerca de Campo Florido, donde se encontraba acampado, el 27 de enero de 1898. Murió mientras se encontraba descansando dentro de una humilde choza. Sus captores le dispararon en el pecho y lo remataron de un bayonetazo en la cabeza. El mayor general Mayía Rodríguez, jefe del Dpto. Occidental, había propuesto su ascenso a general de brigada antes de que ocurriera su muerte.

El cadáver de Aranguren llegó en el tren de Jovellanos a Regla, conducido por el Batallón de la Reina. Posteriormente fue trasladado al Muelle de Luz y conducido por la calle Oficios hasta el patio del Gobierno Militar. En el Palacio del Segundo Cabo se produjo entonces un acontecimiento abominable. El cuerpo sin vida de Néstor Aranguren, fue expuesto a la vista pública y ultrajado, como acto vengativo y ejemplarizante para quienes desafiaran el poder de la Metrópoli.

Al morir contaba apenas 24 años (…).

Javier Sotomayor será galardonado con el Latino Award Cuervo y Sobrinos 2020

Javier Sotomayor será galardonado con el Latino Award Cuervo y Sobrinos 2020

Javier Sotomayor será galardonado con el Latino Award Cuervo y Sobrinos 2020

Enero 9, 2020

 

La prestigiosa casa de relojería de alta gama suiza con auténtica alma latina, Cuervo y Sobrinos, entregará el Latino Award 2020 a Javier Sotomayor, en reconocimiento a su trayectoria deportiva y como recordista mundial en salto de altura, hasta hoy no superado.

Esta compañía suiza de relojería, surgida en La Habana en 1882, es la expresión viva de siglos de relaciones culturales entre Cuba y Europa. La marca llega a nuestros días con manufactura suiza totalmente renovada, incluyendo en su diseño piezas clásicas atemporales y elegantes.

Inaugurada en 2009, el Centro Histórico habanero cuenta con su Boutique Museo Cuervo y Sobrinos, en calle Oficios esquina a Muralla, en el mismo lugar donde una vez estuvo la boutique original. El espacio dedicado a la venta también exhibe colecciones de artículos de relojería, piezas antiguas y la caja fuerte Cuervo y Sobrinos original, trasladada desde el antiguo emplazamiento de la calle San Rafael.

Desde el 2003, Cuervo y Sobrinos ha otorgado el Latino Award en homenaje a personalidades latinas que han sobresalido en su ámbito profesional, entre los que destacan: Pedro Almodóvar, Chucho Valdés, Antonio Banderas, Carlos Acosta y el Historiador de la ciudad de La Habana, Dr. Eusebio Leal Spengler.

Para el 2020, los maestros relojeros de Cuervo y Sobrinos han personalizado un reloj exclusivo para homenajear a Javier Sotomayor, recordista mundial en salto de altura. La ceremonia de entrega [por invitación] del Latino Award 2020 tendrá lugar en el Centro para la Interpretación de las Relaciones Culturales Cuba-Europa: Palacio del Segundo Cabo.

Además, se realizará la premier del documental histórico Cuervo y Sobrinos: el valor del tiempo, del realizador Alfredo Herrera Sánchez. El material audiovisual se centra en la historia de la casa relojera suiza desde su nacimiento en La Habana en 1882, su expansión comercial, su manufactura en el país europeo, su devenir por varios siglos y renacimiento en el presente. Con esta proyección, la casa de relojería rinde homenaje a La Habana en sus más de cinco siglos y es dedicado, sobre todo, a la memoria del Dr. Eusebio Leal Spengler que tanto apoyó la presencia de la marca en el Centro Histórico.