dest El último cuplé

Fundando espacios para el adulto mayor: salas desbordadas con “El último cuplé”

"El último cuplé"

Marzo 14, 2016

 

El pasado 8 de marzo, en el Palacio del Segundo Cabo, Centro para la Interpretación de las Relaciones Culturales Cuba-Europa, de la Oficina del Historiador de la ciudad de La Habana, se inició el programa para el adulto mayor con la proyección, a salas llenas, del Ciclo de cine para la tercera edad, con el filme español El último cuplé, del director Juan de Orduña, protagonizado por la hermosa y carismática Sarita Montiel.

Más de 170 abuelas y abuelos de todas las localidades de la ciudad, acudieron a la cita para disfrutar de la película y rememorar así, tiempos e historias de antaño. La sala expositiva, acondicionada para acoger un máximo de ochenta personas, se vio desbordada, lo que motivó el dinamismo y la gestión de todo el personal del centro para habilitar otro pequeño espacio donde los abuelos que seguían llegando en grupos, algunos incluso hasta en sillón de ruedas, pudieran disfrutar de la actividad.

El encuentro comenzó con las palabras de Onedys Calvo, directora del Centro, quien dio la bienvenida y explicó las características y los servicios de la institución, que dentro de su misión comprende la gestión de actividades dirigidas tanto para el público especializado y académico, como para la comunidad y sus sectores más vulnerables. También se contó con la presencia de Mabel Villar, especialista en atención al adulto mayor del Departamento de Gestión Cultural de la Oficina del Historiador, quien no pudo esconder la emoción por la multitudinaria confluencia de los abuelos con los que lleva trabajando tantos años. La acertada selección de la película se debe al especialista en cine y colaborador de la Oficina, Jesús Francisco Yagües, conocido cariñosamente por todos como Paquito.

Las imágenes hablan por sí solas. El público se mostró muy motivado hasta el final de la película que duró alrededor de una hora y media. Hubo risas, lágrimas, comentarios y exclamaciones a coro. Al culminar, uno de los abuelos expresó con añoranza que era la segunda vez que veía la película desde su estreno en los cines de La Habana, en 1957.