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Café con leche: un fanzine “adolescente” hecho con ideas propias

Café con leche: un fanzine “adolescente” hecho con ideas propias

Imaginarnos que tendríamos como resultado final de la tercera edición del Taller para adolescentes que realiza el Palacio del Segundo Cabo, un material concebido, diseñado, escrito e ilustrado por los propios muchachos con la calidad que se ha logrado, era hacer volar bien alto las expectativas. En este caso bajo el título ¿Cómo hacer un fanzine? cinco jóvenes interesados en el universo del diseño editorial, la ilustración, la fotografía y el arte de la escritura desenvuelta y pasional, participaron de la experiencia. Una vez más se cumplió la popularísima frase de que la calidad no depende de la cantidad.

Parte de este resultado se debe a la integración de objetivos de todas las partes. El equipo de trabajo del Palacio estuvo al pendiente durante las sesiones de clases y los avances en la confección del fanzine; pero los diseñadores de Supervivo, esos supervivientes, como ellos se hacen llamar, de un fanzine propiamente cubano que circula entre nosotros, guiaron muy acertadamente esta nueva publicación.  Gracias a la pasión con que se dieron las clases y a las dinámicas estrategias a las que recurrieron los profesores para transmitir en pocos encuentros algunas ideas básicas sobre el diseño y las características de este soporte, fue que despertaron aún más en los muchachos la motivación por este curso.

Después de varios encuentros y poniendo en práctica la técnica del brainstorming, decidieron confeccionar un material sobre la cultura cubana desde temas como la música, la poesía, la bandera y la cotidianidad, para hacernos reflexionar, de la mano de sus inquietudes, sobre aspectos que han definido nuestra identidad. La temática de este fanzine es abierta en su planteamiento, pero a la vez se engarza amablemente al perfil que desarrolla en su propuesta museológica el centro. Teniendo en cuenta esto y sumándole la creatividad propia de los adolescentes, el fanzine pasó a llamarse de manera simpática en un primer momento Café con leche; y en esa misma cuerda se enfocaron las ilustraciones del mismo.

Y es que Café con leche, lema de este fanzine, viene a recoger y entremezclar lo de “aquí” y lo de “allá”, recordando ese ajiaco cultural de Fernando Ortiz, pero ahora desde la originalidad y visión de los jóvenes. Con ideas propias escribieron sobre el guajiro cubano, refiriéndose a su terminología y características; también comentaron sobre la condición de ser cubanos o habaneros, sobre nuestra bandera y el arraigo que tiene en todos, sobre la música cubana con sus particularidades e influencias. Parafraseando a los propios adolescentes, la cosa es que, sin menospreciar lo nuevo y lo foráneo, debemos cuidar lo que con tanto orgullo hemos cultivado durante siglos, poniéndole un poquito de amor.

Gracias al proyecto de Cooperación Internacional Gestión integral participativa y sostenible para el desarrollo local del Centro Histórico y la Bahía de La Habana, financiado por la Unión Europea y desarrollado por la Oficina del Historiador, hoy contamos con ejemplares impresos de este fanzine, como un soporte válido y de posible referencia para otras instituciones o personas interesadas en estos temas. El pasado 6 de diciembre tuvo lugar en el centro la clausura de este taller y la presentación de dicha publicación, momento que propició un espacio de diálogo entre los adolescentes, los profesores y el público diverso que asistió a la actividad. Sea bienvenido este material en el Palacio, y que sirva como otro escalón para aquellos con sed de creación y conocimientos.

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Taller para adolescentes Un retrato de mi cotidianidad

Taller para adolescentes Un retrato de mi cotidianidad

Por: David Rodríguez Sánchez-Galarraga

 

Con la presentación del árbol genealógico de la moda europea concluyó Un retrato de mi cotidianidad, un taller hecho para adolescentes desde el Centro para la Interpretación de las Relaciones Culturales entre Cuba y Europa, sito en el Palacio del Según do Cabo, en el Centro Histórico de La Habana.

La moda en Europa y su influencia durante el siglo XX en la manera de hacer y vestir de los cubanos fue el tema central de este taller veraniego que cada martes de julio y agosto acogió a una docena de adolescentes y les facilitó las herramientas para comprender mejor algunos de los lazos culturales entre Cuba y Europa. 

La MSc. Onedys Calvo Noya, directora del Palacio del Segundo Cabo, afirmó en la clausura del taller, donde asistieron una veintena de personas entre miembros de la Oficina del Historiador de la Ciudad, especialistas y padres de los adolescentes:

“Los jóvenes de hoy no son como los de otras generaciones. Estos tienen más conocimiento, más acceso a la información, por eso demanda una mayor preparación de nuestra parte para lograr materializar un proyecto como el que clausuramos, capaz de ofrecerles con entusiasmo y sabiduría el camino hacia el conocimiento y la cultura”, afirmó.

A través de la realización de un audiovisual y un collage de fotos, el trabajo con diferentes materiales y con los medios tecnológicos, los adolescentes desarrollaron su creatividad al conformar un árbol genealógico sobre la evolución de la moda en el siglo XX, con sus principales características e interpretaciones foráneas, proceso del cual no quedamos ajenos los cubanos.

Una de las participantes, Jessica Ávila, constató haberse sentido como en su escuela, siendo un taller que le posibilitó conocer más, no solo sobre la moda europea y su aceptación por los cubanos, sino también sobre diferentes medios como son la fotografía y la realización de videos.

En este período se extendieron las historias íntimas y sociales, el lenguaje y las modas como puntos comunes e inherentes al proceso intercultural que une a la Isla con los países europeos. Finalizó Un retrato de mi cotidianidad, pero solo por el momento. De seguro el Centro para la Interpretación de las Relaciones Culturales entre Cuba y Europa preparará un nuevo taller el próximo verano, para continuar contribuyendo con el desarrollo social e intelectual de los adolescentes cubanos.