Ciudad Patrimonial accesible para todos

Ciudad Patrimonial accesible para todos

Ciudad Patrimonial accesible para todos

Diciembre 3, 2021

 

Con el objetivo de compartir e intercambiar sobre buenas prácticas nacionales e internacionales en materia de accesibilidad en entornos patrimoniales, se desarrolla desde el 2 y hasta el 3 de diciembre el evento internacional Ciudad Patrimonial accesible para todos, organizado por la Oficina del Historiador de la ciudad de la Habana (OHCH) con el apoyo de los proyectos Habana-Extremadura: Hacia un modelos de la Ciudad patrimonial accesible para todos, financiado por la Agencia Extremeña de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AEXCID), y el proyecto Habana inclusiva, financiado con fondos de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID).

El evento se desarrolla en nuestro centro y contó con las palabras inaugurales del señor José Manuel Mariscal, coordinador general de la AECID, quien afirmó que actualmente son las ciudades las que acogen una mayor cantidad de población y por eso uno de sus grandes retos es su sostenibilidad. Para eso trabajan diversas instituciones y la OHCH ha tenido un papel pionero, apuntó, a la vez que recordó el papel decisivo que tuvo en esto Eusebio Leal Spengler, que no consideraba que La Habana Vieja fuese solo el recuerdo de lo que fue, sino que tenía que vivir del presente y con la proyección hacia el futuro; un lugar donde la gente habitara con sus escuelas, sus espacios culturales y donde confluyeran todas las generaciones.

Otras ciudades [afirmó el señor José Manuel Mariscal] perdieron ese componente social. La OHCH siempre apoyó la idea de hacer inclusive y accesible la parte más antigua de la capital cubana a todas las personas. Ese plan de accesibilidad comprende retos, y en eso se trabaja apoyados por otras instituciones como la Agencia Extremeña de Cooperación.

Por la OHCH dio la bienvenida a los participantes Patricia Alomá, directora del Plan Maestro, aseverando que siempre se trabaja en La Habana Vieja por buscar el desarrollo integral de la zona, donde la ciudadanía es protagonista:

Debemos trabajar la accesibilidad desde el punto de vista físico-espacial con la eliminación de barreras arquitectónicas, pero también debemos ver cómo dialoga ese edificio patrimonial, por ejemplo, con esas barreras, por lo que la accesibilidad debe resolverse en los ámbitos patrimoniales. Y esta experiencia que hemos aplicado aquí debe trasladarse a otras ciudades patrimoniales no solo de la Isla sino del mundo.

El primer panel de la cita fue dedicado al patrimonio y el turismo accesible, el cual fue moderado por Orlando Ramos Blanco, director de la Agencia de Viajes San Cristóbal de la OHCH. En un primer momento, Diego González Velasco, presidente de la Red Iberoamericana de Turismo Accesible, expuso sus ideas y experiencias sobre la Accesibilidad al Patrimonio Cultural. Por su parte, Ramos explicó sobre la gestión turística inclusiva, un agente a favor de la accesibilidad en el Centro Histórico de La Habana.

La Inserción laboral, oportunidad para la integración social, fue tratada también en esta mañana con ponencias como Accesibilidad al empleo de la persona ciega y con baja visión y Compartiendo caminos: Experiencias de inserción laboral para jóvenes con discapacidad intelectual.

El tema de la accesibilidad en La Habana Vieja también fue expuesto durante la jornada. De esta forma, diversos especialistas del Plan Maestro de la OHCH, de la Empresa Restaura y de otras entidades de la Oficina tocaron puntos álgidos sobre el Plan de Accesibilidad en el sistema de plazas y ejes conectores en el Centro Histórico de La Habana, la Planificación del futuro: las maravillas de una ciudad para todos y De lo real y virtual: Accesibilidad en el Palacio de los Capitanes Generales.

Para el viernes 3 de diciembre se abordarán temas como la Accesibilidad en Ciudades Patrimoniales de Cuba, la Inclusión para todos -donde se abordarán proyectos de la OHCH como Cultura entre las manos, la Lectura fácil para la accesibilidad a la información y la cultura- y otros asuntos como el empleo de la tecnología en la accesibilidad para la persona sorda, la inclusión y equidad: un reto del presente y el futuro, y la Plaza de Armas, una ruta repensada para todos.

 

[Tomado de Habana Radio]

Región de Ohrid

Región de Ohrid

Región de Ohrid

Diciembre 1, 2021

 

El denominado patrimonio natural y cultural de la región de Ohrid fue uno de los primeros bienes mixtos del Patrimonio Mundial y abarca una parte de Macedonia del Norte y de Albania. En 2009, se propuso la ampliación que comprende la parte albanesa para reforzar la integridad del bien y sus valores. Esto se tradujo en el proyecto transfronterizo conjunto Unión Europea-Unesco, conocido como “Hacia una mejor gobernanza del patrimonio natural y cultural transfronterizo compartido de la región del lago Ohrid”.

La región del lago Ohrid comprende uno de los lagos más antiguos del mundo y uno de los enclaves de biodiversidad más importantes de Europa, con numerosas especies endémicas de vegetales y animales acuáticos que datan de la Era Terciaria. La zona circundante también es significativa por su patrimonio cultural dentro de un entorno natural.

La actual extensión del territorio abarca la ribera del lago Ohrid y la franja ribereña que se extiende desde la pequeña península noroccidental de Lin hasta la frontera macedónica. Dicha península alberga los vestigios de una capilla cristiana fundada a mediados del siglo VI, con presencia de frescos singulares en aproximadamente 700 metro cuadrados.

La arquitectura sacra domina el primer plano de este paisaje urbano. Se conservan basílicas antiguas, monasterios, iglesias medievales, entre los que destaca la Catedral de Santa Sofía, del siglo XI, cuyos frescos se despliegan sobre 400 metros cuadrados.

El territorio de Ohrid constituye uno de los asentamientos humanos más antiguos de Europa, testimonio de las artes bizantinas con notable visibilidad en los más de 2500 metros cuadrados de frescos y más de 800 íconos de reconocimiento mundial.

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¿De dónde proviene el sustantivo Habana?

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Noviembre 19, 2021

 

Aunque hay varias hipótesis sobre el origen de la palabra Habana, la más aceptada sugiere que el nombre de la villa se deriva de un cacique taíno llamado Habaguanex, que controlaba la zona de su primer asentamiento.

Otras versiones consideran que proviene de una descomposición de la palabra taína “sabana”, pronunciada en el dialecto de los arahuacos occidentales cubanos como “jabana”, la cual pasó al español actual con su significado original. Al parecer esa era la manera de nombrar los aborígenes a la comarca del sur de La Habana y Matanzas, que es una gran llanura.

Una tesis menos probable plantea que viene de “haven”, que significa “puerto” o “fondeadero” en las lenguas germánicas. También se dice que proviene de la palabra aruaca “abana”, que quería decir “ella está loca”, haciendo referencia a la leyenda de una india llamada Guara.

Durante unos 300 años, la ortografía más común fue “Havana” con v, o en su defecto “Hauana”. Bartolomé de las Casas, en su Brevísima relación de la destrucción de las Indias, escribe “Hauana” tanto en español como en latín. “Hauana” y “Havana” son las grafías principales halladas en los libros del cabildo de la ciudad entre 1554 y 1693, salvo contadas excepciones.

“Habana” con b se generalizó en documentos de la Corte Real Española a partir de 1743 y, de manera común en Cuba, comenzó hacia 1821. No obstante, desde 1798 coexisten en la isla tanto “Havana” como “Habana”, hasta que, en las primeras décadas del siglo XIX, desaparece por completo la antigua grafía “Havana” para asentarse la que conocemos hoy “Habana”.

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Fundación de La Habana

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Noviembre 15, 2021

 

La Habana arriba este año a su aniversario 502. Bajo el nombre de Villa de San Cristóbal de La Habana, fue una de las primeras ocho fundadas por la Corona Española en la isla.

Debido a su privilegiada ubicación geográfica y las características de su bahía, se convirtió en un importante centro comercial. El 20 de diciembre de 1592, Felipe II le confiere el título de ciudad; en 1632, por Decreto Real, se le declaró Llave del Nuevo Mundo y Antemural de las Indias Occidentales; y en 1665, se le concedió el derecho de ostentar su escudo de armas, en el que estuvieron representadas, a través de tres torreones, las fortalezas que defendían la ciudad: La Real Fuerza, El Morro y La Punta.

Según relató el Historiador de la ciudad, Eusebio Leal, en una entrevista ofrecida para el libro Ciudad Viva, de las periodistas Onedys Calvo y Marjorie Peregrín, desde el aniversario 450 de la ciudad, El Templete se ha abierto a diario. Este es el monumento que recuerda, desde 1828, la fundación de la ciudad de La Habana, en la costa norte.  En el interior del edificio se resguardan los tres grandes óleos del artista francés Juan Bautista Vermay, realizados para este recinto.

Añade Leal que ir a la ceiba se consideraba una superchería: “Alrededor de ese árbol se movía gente, pero sobre todo negros viejos y personas ancianas que venían con ofrendas, rezaban oraciones, todo eso en la madrugada. Por la mañana desaparecían”. Sin embargo, eso cambió y el árbol se convirtió con el tiempo en objeto de veneración y la tradición se afianzó entre creyentes y curiosos.

En homenaje al aniversario 502 de la ciudad, y rememorando las palabras de Eusebio Leal en las vísperas del cumpleaños 500:

[Es] necesario un compromiso, un pacto para la ciudad, y quien dice esta, dice para todas, pero en particular para esta, que es la ciudad grande (…). La Habana no merece proyectos trasnochados, ni cosas que se hayan hecho en cualquier lugar del mundo que se quieran repetir aquí. La Habana requiere una originalidad creativa, un trabajo de calidad.

Hoy su centro histórico es uno de los mejor conservados de América Latina, y desde 1982 ostenta la declaratoria de Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

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El libro en Cuba

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Noviembre 8, 2021

 

El libro en Cuba. Siglo XVIII y XIX constituye un ejemplar valioso dentro del universo literario cubano en el que su autor, Ambrosio Fornet (Granma, 1932), analiza el desarrollo de la imprenta en Cuba, desde su llegada a la isla en 1722, hasta que termina la dominación española, en 1898.

El ejemplar, publicado por primera vez en 1994, recoge una vasta documentación inédita y una amplia bibliografía especializada a partir de la cual Fornet establece los nexos socioeconómicos de la producción intelectual cubana desde la llegada de la imprenta, así como las problemáticas de producción, circulación y recepción del libro en la etapa colonial y en los círculos de emigrados.

Asimismo, dedica uno de los capítulos a las lecturas de tabaquerías, iniciadas en diciembre de 1865 en la fábrica El Fígaro; y revela que la capital cubana fue la séptima ciudad de la América española en contar con imprenta. El autor explica que, a lo largo del siglo XVIII, ocho impresores se establecieron en la isla, momento a partir del cual sale a la luz la que se considera la primera obra científica publicada en el país, en 1787, titulada Descripción de diferentes piezas de historia natural, de Antonio Parra.

El libro en Cuba… fue el más ambicioso proyecto realizado por Ambrosio Fornet y se ha convertido en una obra de obligada consulta para los estudiosos del tema, en especial para editores, técnicos de las artes gráficas y bibliotecarios.

Fornet está considerado uno de los más notables e influyentes críticos literarios cubanos, con una vasta labor como ensayista, editor y guionista de cine. Durante veinte años fue editor del Ministerio de Educación, de la Editorial Nacional y del Instituto Cubano del Libro, y también forma parte de la Academia Cubana de la Lengua.

Entre sus lauros se encuentran el Premio Nacional de Edición en 2002, el Premio Nacional de Literatura en 2009, y el Premio Casa de las Américas, recibido en dos ocasiones. Ha sido galardonado también con las distinciones Alejo Carpentier, Raúl Gómez García, Ciudad de Bayamo y José María Heredia, entre otras.

Capilla Sixtina

Capilla Sixtina

Capilla Sixtina

Noviembre 3, 2021

 

“Los frescos que aquí contemplamos nos introducen en el mundo de los contenidos de la Revelación. Las verdades de nuestra fe nos hablan de cada lugar. De ellas, el genio humano ha sacado la inspiración empeñándose en revestirlas de forma de una belleza inigualable.”

Papa Juan Pablo II

Homilía durante la misa celebrada el 8 de abril de 1994 con motivo de la conclusión de los trabajos de restauración del Juicio Final, en la Capilla Sixtina.

 

Ubicada en el Palacio Apostólico de la Ciudad del Vaticano, inmueble que fue la residencia oficial del Papa, la Capilla Sixtina es la estancia más conocida del conjunto y una de las obras maestras de Michelangelo Buonarroti (Florencia, Italia, 1475 – Roma, Italia, 1564). Cuando este artista comenzó a pintar los frescos de la capilla, en 1508, Buonarroti ya tenía renombre y era considerado el más grandioso escultor de su tiempo.

La Capilla Sixtina adquiere su nombre en honor al papa Sixto IV, Sumo Pontífice desde 1471 hasta 1484, quien ordenó la restructuración de la antigua Capilla Magna (1477-1480). Entre las escenas que componían su decoración original, realizadas por Sandro Botticelli, Pier Matteo d’Amelia, Pietro Perugino y otros artistas, estaban las historias de Moisés y de Cristo, los retratos de los pontífices y una bóveda pintada con un cielo azul estrellado. Posteriormente, el papa Julio II, pontífice entre 1503 y 1508, decidió modificar una parte de la decoración de esta.

Miguel Ángel trabajó desde el 1505 en Roma, para llevar a cabo la realización de la tumba del papa Julio II. Sin embargo, desacuerdos con el Papa hizo que el artista decidiera abandonar los trabajos y, también, la ciudad romana. Pero Julio II insistió enseguida en el regreso de Buonarroti y, como parte de la remodelación, le encargó los frescos de la bóveda de la Capilla Sixtina, realizados entre 1508 y 1512.

Sin ayudantes para la realización de las pinturas, apenas acompañados de algunos obreros en la preparación del techo, los frescos de la capilla sacan a la luz el virtuosismo técnico del artista. Al peligro de pintar la superficie curva, se unió la dificultad de realizar los frescos. Esta técnica pictórica no permite errores y necesita de cortos periodos de tiempo. Una vez preparados los cartones de los dibujos hay que dividir el conjunto en partes que puedan ser completadas en un día, pues, pasado este tiempo, el enlucido se seca y ya no absorbe el color. La sección de pared elegida se prepara primero con el encalado y luego con el enlucido, una mezcla de puzolana, cal y agua. Una vez trasladado el dibujo sobre el enlucido todavía fresco, se extiende inmediatamente el color.

En la bóveda de cañón del techo, Miguel Ángel pintó una exuberante arquitectura y, entre los elementos arquitectónicos que realizó con el pincel, representó las escenas usando colores vivos, que fueran fácil de ver desde el suelo. En los lunetos situados sobre las ventanas pintó los antepasados de Cristo. En las pechinas sobre ellos, hizo una secuencia alternada de los profetas y las sibilas, Jonás sobre el altar y Zacarías en el otro extremo. En la parte central, pintó nueve escenas del Génesis, desde la creación hasta la caída del hombre, el diluvio y el nuevo renacer de la humanidad con la familia de Noé. Cuando terminó todos los trabajos (1508-1512), había representado más de 300 figuras en una superficie aproximada de 460 metros cuadrados. 

Años más tarde, Miguel Ángel pintó, en la pared del altar, las escenas del Juicio Final, en la que representó la segunda venida de Cristo y el Apocalipsis. En el centro se encuentra ubicados María y Cristo y este, con un enérgico movimiento, separa a los justos de los pecadores. Alrededor de ellos, varios santos fueron representados con los atributos que los identifican, entre los que destacan San Pedro, que tiene las llaves del reino, y San Andrés, que sostiene una cruz, símbolo de su martirio. Rodeando estas escenas centrales, la multitud se divide entre los que ascienden al cielo y los que descienden al infierno.

Esta obra maestra de la historia del arte y del genio creador de Miguel Ángel, que todavía hoy cautiva los corazones y deslumbra a todos, en su momento sufrió la censura. Al representar figuras desnudas en un lugar sagrado, el artista fue acusado de inmoralidad y obscenidad; incluso, se intentaron destruir los frescos. Como resultado, se le colocaron paños de pureza a todos los personajes.

En 1984, el Estado de la Ciudad del Vaticano fue inscrito como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Es el único estado completo que ostenta tal categoría, debido a que posee un enorme cúmulo de obras de arte excepcionales, entre las que sobresale la Capilla Sixtina. En esa misma década, se llevó a cabo la primera parte de la restauración total de la capilla, la cual se hizo pública, el 8 de abril de 1994, en misa solemne celebrada por el papa Juan Pablo II.

La Capilla Sixtina es también conocida por ser la sede del Cónclave, la asamblea de los cardenales reunidos, tras la muerte de un pontífice, para elegir a su sucesor. En medio de la capilla, se sitúa la mesa electoral por donde los cardenales pasan, uno tras otro, para rellenar una papeleta. Durante el cónclave, se instala una chimenea en el tejado de la capilla, y el humo, al ser visto desde la plaza de San Pedro, actúa como una señal de la nueva elección.

Recientemente, la página web de los Museos Vaticanos, publicó una visita virtual en 360º de la Capilla Sixtina, donde se puede contemplar toda la magnificencia de este bello espacio, sin ni siquiera estar allí. Es esta una grandiosa oportunidad que no se debe pasar por alto, ya que se trata de una de las más excelsas obras de toda la historia del arte. Compartimos los links de la visita virtual:

https://www.museivaticani.va/content/museivaticani/es/collezioni/musei/cappella-sistina/tour-virtuale.html

https://www.museivaticani.va/content/museivaticani/es/collezioni/musei/cappella-sistina/video.html

 

Praga

Centro Histórico de Praga, República Checa

Praga

Octubre 20, 2021

 

El conjunto denominado Centro Histórico de Praga, cuyos orígenes se remontan al siglo IX, fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, en 1992.

Praga es una importante zona de reserva monumental con un centro histórico que abarca 866 hectáreas, donde se aprecia el desarrollo urbano ininterrumpido que se llevó a cabo desde la Edad Media hasta hoy. La riqueza de su cultura y su arte han convertido a Praga en una referencia singular en materia de desarrollo urbano.

La Ciudad Vieja de Praga es el centro neurálgico de la capital checa, con una extensión de 9000 metros cuadrados. Además, la ciudad comprende un conjunto urbanístico y constructivo muy bien conservado, entre los que se destaca el Puente de Carlos, considerado el símbolo más antiguo de Praga. Su construccion comenzó en 1357 bajo el permiso del rey Carlos IV. Tiene 621 metros flanqueados por torres defensivas y una treintena de estatuas barrocas dispuestas a lo largo del puente.

El Castillo de Praga, construido en el siglo IX, resulta una de las riquezas constructivas más valiosas de la ciudad. Fue la residencia de los reyes de Bohemia, y en su interior alberga la catedral de Praga, el Palacio Real, una serie de galerías de pintura renacentista y barroca y otra variedad de espacios muy bien conservados.

El Antiguo Ayuntamiento y el Reloj Astronómico son otros dos referentes importantes de la ciudad. El conjunto del Reloj Astronómico de Praga consta de tres partes: el calendario circular de 1865; el cuadrante astronómico en el que se observan diferentes medidas de tiempo y una gran variedad de detalles astronómicos; y las figuras animadas que constituyen el elemento más popular del conjunto. Cada día, a las horas puntas, se despliega el desfile de los 12 apóstoles y el movimiento de cuatro figuras alegóricas.

Frente al Ayuntamiento, se encuentra la Iglesia del Týn, ubicada en la Plaza de la Ciudad Vieja. Si bien en sus inicios el gótico fue el estilo por excelencia de la iglesia, con los años y las remodelaciones, el barroco primó en todo el interior, así como en el mobiliario, la bóveda de la nave principal, el altar mayor y el sepulcro del astrónomo Tycho Brahe. Además, otros de sus elementos reseñables son las dos torres de 80 metros y el órgano más antiguo de la ciudad, que data de 1673.

La Casa Danzante de Praga es otra de las maravillas de esta capital europea, diseñada en 1992 en estilo deconstructivista y eirigida por Vlado Milunić y Frank Gehry. Las dos torres del edificio, consideradas como “la femenina” y “la masculina”, forman un conjunto que recuerda a una pareja de baile. Aunque en sus primeros años no tuvo muchos seguidores y las críticas en su contra fueron muchas, hoy día la Casa Danzante es reconocida como la pieza más importante de la arquitectura posmoderna en Praga, y se ha establecido como un punto de referencia y una pieza fundamental del paisaje urbano.

Praga es la capital y, al mismo tiempo, la ciudad más grande de la República Checa. Está considerada una de las ciudades más bellas de Europa en la que se resumen once siglos de historia.

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Ciudad vieja de Berna, Suiza

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Octubre 13, 2021

 

La Ciudad vieja de Berna, en Suiza, fue reconocida Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, en 1983. El centro de la capital suiza destaca por su arquitectura medieval y su planificación urbana excepcionalmente coherente, casi inalterable a través de los siglos.

Fundada en el siglo XII, Berna se edificó en lo alto de una colina rodeada por el río Aar. La vieja ciudad posee edificios pertenecientes a diferentes épocas, así como una serie de arcadas del siglo XV y fuentes del siglo XVI.

La parte más antigua de la ciudad sufrió daños por un gran incendio en 1415, tras el cual fue restaurada y, posteriormente, en el siglo XVIII, otro proceso de restauración se llevó a cabo, aunque se conservaron muchas de las características primigenias. En ambas ocasiones, los trabajos respetaron los modelos originales, lo que ha permitido que hoy pueda disfrutarse de esta exquisita ciudad medieval. 

Entre los lugares más emblemáticos de la ciudad está la Catedral de San Vicente, edificio gótico que se comenzó a construir hacia 1421 y terminó con el campanario en 1893, el cual constituye el más alto de Suiza. La enorme campana de su interior pesa alrededor de 10 toneladas y tiene 247 cm de diámetro, y aún se usa hoy día.

También destacan las arquerías comerciales, que datan del siglo XV, y junto a las fuentes ornamentales del XVI, resultan la seña de identidad de la ciudad.

Berna fue declarada Patrimonio de la Humanidad debido al núcleo medieval casi intacto que presenta, además de erigirse como un modelo de incorporación del mundo moderno a una ciudad medieval. Numerosos edificios en la Ciudad Vieja han sido designados como Propiedades Culturales Suizas de Importancia Nacional, así como toda la Ciudad vieja de Berna.

Caballero de Madara

Caballero de Madara

Caballero de Madara

Octubre 7, 2021

 

Esculpido en un peñasco de 100 metros de altura, el Caballero de Madara es la representación simbólica de un triunfo militar realizado, aproximadamente, en el año 710. Se encuentra ubicado en la Reserva Nacional Histórico-Arqueológica de Madara, cercana al poblado de Madara, al noreste de Bulgaria, el lugar sagrado más importante del primer Imperio Búlgaro, antes de que el país se convirtiera al cristianismo en el siglo IX.

La escultura a relieve, realizada solo a 23 metros de altura, representa un caballero que clava una lanza a un león a los pies de su caballo, mientras un perro corre tras él. Se acompaña de inscripciones que narran acontecimientos ocurridos entre los años 705 y 813, en griego medieval. Sin embargo, muy poco se sabe con certeza de su origen. Existen dudas acerca de si está relacionada directamente a las tribus búlgaras de entonces, o si tiene influencias persas y turcas. En cuanto a la representación del caballero, la hipótesis más defendida es que se trata del Khan Tervel, primer líder en ser reconocido plenamente por el imperio bizantino.

La permanencia en la roca por más de 1300 años hace que el estado de conservación no sea el mejor. La erosión natural, los ciclos de hielo-deshielo, microrganismos, temblores de tierra, entre otros factores, amenazan la destrucción del caballero y suponen un desafío cada vez mayor para los conservadores y restauradores del patrimonio cultural.

Como bien cultural y atendiendo a los criterios I, por representar una obra maestra del genio creativo humano; y II, por aportar un testimonio único y excepcional de una tradición cultural o de una civilización existente o ya desaparecida, el Caballero de Madara fue incluido en la lista de Patrimonio de la Humanidad en 1979.

Es este el monumento más importante de la Reserva Nacional Histórico-Arqueológica de Madara. La tridimensionalidad y el realismo en la representación es un ejemplo inusual de la costumbre del arte europeo y del arte búlgaro medieval.

Iglesia de San Miguel Arcángel en Binarowa

Iglesias de madera de Małopolska, Polonia

Iglesia de San Miguel Arcángel en Binarowa

Septiembre 29, 2021

 

Małopolska o Pequeña Polonia es una de las 16 provincias o voivodato en que administrativamente se divide el territorio polaco. Sin embargo, esta denominación también alude a una de las regiones históricas que compuso el actual estado de Polonia. Un rasgo identitario de esta región es su arquitectura de madera que comprende iglesias, casas señoriales, villas y cabañas.

En 2003 se inscribieron en la lista de Patrimonio de la Humanidad de la Unesco seis iglesias católicas tardomedievales diseminadas en su área rural: Iglesia de San Miguel Arcángel, en Binarowa; Iglesia de Todos los Santos, en Blizne; Iglesia de San Miguel Arcángel, en Dębno; Iglesia de la Asunción y del Arcángel Miguel, en Haczów; Iglesia de San Leonardo, en Lipnica Murowana; e Iglesia de los Santos Felipe y Santiago, en Sękowa. Diez años más tarde, en junio de 2013, se sumaron a la lista cuatro iglesias de madera en Brunary Wyżne, Kwiatoń, Owczary y Powroźnik, junto con otras cuatro en la provincia de Podkarpackie y las iglesias ortodoxas de madera en Ucrania, remarcando su condición transnacional.

A diferencia de las iglesias de Petäjävesi, en Finlandia, que fueron improvisadas por el pueblo llano, las de Małopolska fueron patrocinadas por la szlachta, la nobleza polaca, con el fin de proveer de una identidad a su comunidad. De inciertos orígenes, la clase szlachta parece que originalmente se compuso de propietarios de tierras denominadas folwark. En el siglo XV ganaron poder al controlar el órgano legislativo cuando se conformó la República polaco-lituana. Perdieron sus privilegios con posterioridad tras las sucesivas particiones del territorio polaco.

En su arquitectura los maderos, tallados o no, se colocaban uno encima del otro, formando los llamados zręby (tipo de entramado a caja y espiga), y se entrelazan en las esquinas con distintas variantes. Por ejemplo, para unir madera no se utilizaban clavos de metal; se ajustaba bien los elementos vecinos y, a veces, para reforzar la construcción, se usaban estacas de madera.

El modelo gótico típico de un templo de madera se formó en Małopolska en el siglo XV y se repetiría en decenas de realizaciones hasta el siglo XVII. En su diseño se manifiesta una imbricación de la arquitectura católica romana con el estilo de la iglesia ortodoxa del Este. Por lo general la nave y el presbiterio cubría un solo tejado homogéneo, que estabilizaba la construcción del edificio y aumentaba su durabilidad. La silueta del tejado era inclinada, el edificio esbelto y con un detalle de carpintería, visibles en la forma de las entradas y ventanas y en el perfilado y achaflanado de las vigas. Los leños de alerce o de pino se ajustaban con precisión, formando paredes macizas. Al principio no se cubrían con ningún tipo de material de protección. Fue más tarde que apareció la capa aislante en forma de tejas de madera y después el encofrado. Las pequeñas ventanas se cortaban solamente desde las paredes del sur. Tenían siempre dos entradas: la principal, en la pared oeste de la nave, y la lateral, en el medio de su pared del sur. Los campanarios son posteriores, incluso del siglo XVIII.

El estilo dominante en ellas es el gótico tardío, el cual se percibe en detalles como puertas, ventanas y arcos, en estilo ojival y en las policromías. No obstante, las construcciones más modernas muestran elementos en los estilos rococó y barroco.

Las iglesias de Małopolska son ejemplos excepcionales de los diversos medios tradicionalmente utilizados para la construcción de los lugares de culto católicos romanos en la Edad Media. Para edificarlas se utilizó una técnica muy extendida en Europa del Norte y del Este desde los tiempos medievales, que consiste en la colocación horizontal de cilindros de madera. Desde el punto de vista arquitectónico ofrecieron una alternativa interesante a las construcciones realizadas con materiales de albañilería en los centros urbanos.

En el sudeste de Polonia, donde se elevan los Cárpatos, se encuentran las iglesias conocidas también con el nombre de tserkvas que son expresión cultural de cuatro grupos etnográficos: hutsul, halych, boyko y lemko. Se construyeron entre los siglos XVI y XIX con troncos de maderas horizontales y el ensamble a caja y espiga por comunidades de fe ortodoxa oriental y católica griega. Las iglesias se levantaban de las coníferas, sin embargo, vale la pena mencionar que solamente algunos elementos que tenían que ser resistentes a la humedad se realizaban de madera de alerce, que es muy duradera. Su diseño tiene sus raíces en la tradición ortodoxa entrelazado con elementos locales. Originalmente los edificios tenían una sola entrada y era desde el oeste, mientras que las aberturas para las ventanas, así como en las iglesias católicas, se hacían solamente en las paredes que daban al sur.

El templo lo creaban los espacios de formas parecidas al cuadrado: el presbiterio, la nave más ancha y el atrio. La nave y el presbiterio se cubrían por las características cubiertas de pabellón y frecuentemente tejados a dos aguas. Se cubrían con las tejas de madera que más tarde se sustituían por el material más barato y más duradero, es decir, la chapa. Las cúpulas de los tejados se coronaban con cascos abovedados con una estructura en forma de una torrecilla que, a diferencia de un farol real, no iluminaba al edificio. Solían tener una cúpula en forma de bulbo y una cruz de acero forjada. Antiguamente las iglesias ortodoxas se coloreaban mucho tanto por los valores estéticos como por lo práctico: para evitar su rápido deterioro. Hoy ya no queda casi nada de lo que recordaría que estas iglesias eran templos llenos de colores.

En territorio polaco se emplazan ocho. Ellas son: Tserkva de San Miguel Arcángel, en Brunary; – Tserkva de Santiago el Menor o de San Jaime, en Powroźnik; Tserkva de la Madre de Dios en Chotyniec; Tserkva del Cuidado de la Virgen, en Owczary; Tserkva de Santa Parascheva en Kwiatón; Tserkva de Santa Parascheva, en Radruż; Tserkva de San Miguel Arcángel, en Turzańsk; y Tserkva de San Miguel Arcángel, en Smolnik.