Victoria Veitía Morales, 10 años. Francia 2050

Concluye la VII edición del concurso infantil Dibujando Europa

Victoria Veitía Morales, 10 años. Francia 2050

Mayo 13, 2022

 

En el contexto de celebración por el 9 de mayo, Día de Europa, y del aniversario del Palacio del Segundo Cabo, hemos organizado desde el 2016, de conjunto con la Delegación de la Unión Europea en Cuba, el concurso infantil Dibujando Europa. Tras siete años ininterrumpidos, aproximadamente 800 niñas y niños han participado en este importante certamen que incentiva la creación artística desde las edades tempranas. La herencia cultural compartida, el patrimonio material e inmaterial de Cuba y Europa, los monumentos y símbolos de ambos territorios han sido objetos de representación, desde una visión provocadora, reflexiva, creativa y novedosa.

En días recientes, concluyó la VII edición de Dibujando Europa del presente año, que tuvo como propósito sensibilizar acerca de las múltiples aristas relacionadas con el medioambiente y las ciudades sostenibles. Se trata de una de las preocupaciones principales de las agendas gubernamentales en la actualidad, para lo cual se han desarrollado numerosas iniciativas en todo el mundo con el objetivo de lograr que las ciudades sean espacios más inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles, donde la triple fórmula de reducir, reutilizar y reciclar sea una práctica a seguir.

El pasado martes 10 de mayo se realizó en nuestro Centro el acto de premiación de Dibujando Europa 2022, el cual contó con la presencia de la Excma. Sra. Isabel Brilhante Pedrosa, embajadora de la Delegación de la Unión Europea en Cuba y funcionarios; Michael González, director de Patrimonio de la Oficina del Historiador de la ciudad de La Habana (OHCH); Lissette Iglesias, directora de Relaciones Internacionales de la OHCH; Katia Cárdenas, directora de Gestión Cultural de la OHCH; líderes de proyectos comunitarios, estudiantes de la escuela primaria Camilo Cienfuegos, concursantes y familiares.

El evento inició con el grupo de teatro Retablo y la puesta en escena de la obra La leyenda de la Luna negra, una versión teatral inspirada en el cuento La niña y la Luna, de José Martí. Esta pequeña obra del teatro de sombras, títeres y objetos resignificados, constituyó una metáfora de los daños que pueden provocar las personas de comportamiento egoísta sobre la naturaleza.

En sus palabras de bienvenida, la MsC. Onedys Calvo Noya, directora del Centro para la Interpretación de las Relaciones Culturales Cuba-Europa: Palacio del Segundo Cabo, felicitó a todas las niñas y niños que concursaron, haciendo referencia a la calidad de los trabajos recibidos: un aproximado de 270 obras. Asimismo, resaltó la memoria del Historiador de la ciudad, Eusebio Leal, quien fuera el principal promotor del cuidado de las ciudades patrimoniales cubanas, en diálogo armónico con la naturaleza y los entornos. Gracias a él, el Centro Histórico cuenta hoy con un acuario en la calle Teniente Rey, un aviario en la calle O’Reilly, las palomas en el sistema de plazas, los perritos con carné que se encuentran en varias instituciones, jardines y parques que son atendidos con mucha constancia y dedicación; y, afuera de La Habana Vieja, el jardín natural de Quinta de los Molinos.

Por su parte, la Excma. Sra. Isabel Brilhante Pedrosa comentó sentirse impresionada por ver la sala desbordada de pequeños artistas, con grandes corazones y sensibilidad artística, al igual que por el éxito que tuvo la VII edición del concurso Dibujando Europa, la de más alcance durante estos siete años. Además, convidó a las niñas y niños a seguir participando en el certamen que organizamos de conjunto.

Como parte de la actividad, quedó inaugurada la exposición Medioambiente y ciudades sostenibles desde la visión de las niñas y niños, con los resultados de Dibujando Europa 2022. Unas 20 obras entre premios y menciones especiales resultaron las ganadoras del concurso, las que evidencian una apropiación novedosa del tema, el dominio de las técnicas empleadas, la variedad de formatos utilizados, y una diversidad y riqueza creativa en las representaciones.

Agradecemos la colaboración y el apoyo de proyectos comunitarios  y centros educativos y culturales como Arlequines, de la Casa de Cultura 13 de agosto del Reparto Eléctrico; el taller infantil de artes plásticas de la Casa Museo Oswaldo Guayasamín; el Proyecto Primeros Trazos; las escuelas primarias Camilo Cienfuegos y Ángela Landa, el Centro Educativo Español de La Habana, Chantons et jouons en francais (Cantemos y juguemos en francés) de la Alianza Francesa de Cuba, la Escuela Francesa y el Liceo Francés de La Habana.

También queremos reconocer el apoyo de las familias en pos de promover la creación artística y de fomentar la consciencia medioambiental desde edades tempranas. Felicitamos a todas las niñas y niños por su creatividad, el esfuerzo realizado y por dejarnos ver sus ideas sobre un tema de tanta trascendencia. Los exhortamos a continuar interviniendo en el concurso infantil Dibujando Europa, pues necesitamos ver el mundo a través de sus manos y de sus voces.

dest Inicia el verano con Pequeños intérpretes del Palacio

¿Qué es un centro de interpretación?

Inicia el verano con Pequeños intérpretes del Palacio

Pese a que las colecciones de objetos materiales hayan constituido durante mucho tiempo un elemento de definición de los museos, muchos de ellos, sobre todo los creados recientemente, se preguntan en la actualidad si los museos del futuro deberán seguir caracterizándose por ese principio fundamental. Sin embargo, en nuestros días, han tomado auge equipamientos, como los centros de interpretación, en los cuales los contenidos y materias que se muestran prescinden de las piezas únicas y auráticas, u otros “cuya colección no es el centro del proyecto científico” (Desvallées y Mairesse, 2010, p. 26).

En ciertos modelos de organizaciones museales el hecho histórico, técnico, científico, incluso artístico, se representa sin la utilización de objetos originales. Los centros de interpretación, llamados de manera alternativa centros temáticos[1] o centros de información[2], son ejemplos de esta proyección que, al no considerar objetos únicos, se enfocan en el público. Promueven una comunicación persuasiva con el visitante, descifrando en presencia del recurso patrimonial significaciones y correlaciones poco evidentes a los ojos de la audiencia, quienes luego de acceder a ese conocimiento se sienten conectados emocional e intelectualmente con su preservación. La temperatura de éxito de estos centros se evalúa midiendo su capacidad para estimular cuestionamientos y búsquedas personales que razonen el recurso abordado más allá de sus muros y estimulen su conservación (Morales Miranda, 1994).

El recurso patrimonial en cuestión tiene una naturaleza diversa. Puede ser un fenómeno histórico, político, económico, cultural, etnológico o etnográfico; un paisaje natural; un hallazgo arqueológico; una figura relevante; una manifestación, un estilo, un movimiento o una tendencia artística; una práctica deportiva; una tradición y/o costumbre popular; un régimen alimentario; un procedimiento gastronómico; un sistema de producción industrial; entre otros. Asimismo, es capaz de interpretar conceptos que no se anclan a un territorio determinado, sino que tienen un carácter universal, a decir: el agua, la poesía, la guerra, la energía, el viento, la música, la historia, etcétera. No hace falta que el bien patrimonial se encuentre in situ, pero sí es necesario contextualizarlo y ofrecer información suficiente sobre él, de manera que facilite acercamiento con el público.

En esencia, los centros de interpretación se conciben como espacios activos, participativos, de amplios alcances pedagógicos, cuyo objetivo último es calar en la conciencia colectiva significaciones culturales. Su novedad hemos de encontrarla en la estrategia de comunicación: traduce del lenguaje técnico del experto, a la lengua cotidiana del visitante; selecciona conceptos relevantes; comprende la diferencia entre informar y comunicar; aborda fenómenos u objetos sin la necesidad de su presencia física; intenta que el visitante sienta la visita al centro como una experiencia única, un desencadenante de ideas y de provocaciones en la que, no obstante, han confluido educación, diversión y emoción.

 

Notas

[1] Este nombre designa a un equipamiento que concibe salas de exposición permanentes basados en una temática que, por lo general, indica un recurso característico del territorio de posible interés turístico.

[2] Se reconocen con esta denominación a las oficinas de turismo que abrieron salas de exposición cercanas a un recurso cultural o natural del territorio en que se emplazan