Paseo del Prado y el Buen Retiro

Paseo del Prado y el Buen Retiro

Paseo del Prado y el Buen Retiro

Septiembre 2, 2021

 

El Paseo del Prado y el Buen Retiro, paisaje de las artes y las ciencias, fue declarado este 2021 Patrimonio Mundial de la Unesco. Este “paisaje de la luz”, como se le ha dado a conocer, se convirtió en el sitio No. 49 de España y en el No. 35 de la Comunidad de Madrid en ser incluido en la lista de Patrimonio de la Humanidad.

Está considerado el primer paseo o avenida arbolada que surgió en una capital europea. Las primeras referencias de su existencia se remontan a 1540 y se ha convertido en el prototipo de alameda hispánica que consta de una arboleda longitudinal dispuesta en hileras. Este modelo se extendió por toda la Península Ibérica llegando hasta los territorios de ultramar del imperio hispánico; sobre todo fueron proyectos de paseos y alamedas que surgieron en las principales ciudades latinoamericanas, entre los siglos XVII y XIX.

El rey Felipe IV, en el siglo XVII, encomendó la construcción en esta zona de su nuevo palacio real y los jardines del Buen Retiro, haciendo converger estrechamente al paseo con los jardines del palacio. Ya para finales del XVIII, el rey Carlos III decidió abrir los jardines al público, integrando el Buen Retiro a la renovación general de la ciudad. De este modo nacía una nueva visión del espacio urbano con fuertes matices de contenido social. Esto fue algo innovador y único en su época que comprendía la construcción de un conjunto de edificios e instalaciones de carácter científico. El espacio se convirtió en el modelo de la nueva concepción y desarrollo urbanos que introdujo el despotismo ilustrado imperante en el siglo XVIII y del apogeo del Imperio Español.

En la zona se encuentran el Real Jardín Botánico, el Real Observatorio Astronómico, la Real Academia de la Lengua (RAE), la Academia de Ciencias, actual Museo del Prado, el Museo Thyssen-Bornemiza, el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, la plaza de Cibeles, el Banco de España, el Congreso de los Diputados, la estación de Atocha, el Real Conservatorio de Música, el Real Colegio de Medicina de San Carlos y la sede del Ayuntamiento de Madrid. En el perímetro del sitio, además de los edificios dedicados al cultivo de las artes y las ciencias, se pueden encontrar otros destinados a actividades como la industria, la investigación, la política, la economía y la atención médico sanitaria.

Debido a la importancia del arte y la ciencia en este espacio urbano, en el último siglo se le ha llamado “Paseo del Arte”, así como también “Colina de las Ciencias”. La importancia que adquirió la ciencia dentro del proyecto urbano fue algo innovador en su momento, al permitir estrechar los vínculos con el espacio cultural de la zona. Así, no solo la ciudad crecía en belleza, higiene y expansión con el surgimiento de nuevos centros y edificios, sino que también consistía en un proyecto de divulgación de la ciencia y de la enseñanza científica popular.

El Paseo del Prado y el Buen Retiro constituye un paisaje urbano único, en el que han confluido de manera armónica las artes, las ciencias, la naturaleza y la sociedad, desde mediados del siglo XVI hasta hoy, lo que le confiere el rango de valor universal excepcional.

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