Patrimonio europeo en tus manos

Patrimonio europeo en tus manos

Patrimonio europeo en tus manos

Mayo 16, 2022

 

Durante la mañana del viernes 13 de mayo se desarrolló el acto de premiación del concurso de maquetas El patrimonio europeo en tus manos, destinado para el público de la tercera edad. La actividad se realizó en el marco del Día Internacional de la Familia, a celebrarse el próximo 15 de mayo, en la que se debatió sobre la importancia de la familia como célula fundamental de la sociedad, encargada de la educación y formación de las nuevas generaciones.

En el contexto social cubano, las personas adultas mayores adquieren un gran protagonismo, no solo por ser el mayor sector etario del país, sino también porque transmiten valores, modos de educación y tradiciones a los más jóvenes.

En el evento se comentó sobre la integración de las abuelas y abuelos en el espacio que les rodea, en actividades culturales, físicas y sociales. Se hizo referencia, además al cuidado del medioambiente y la imperiosa necesidad de reducir, reciclar y reutilizar. Este planteamiento les resultó muy cercano, pues para la confección de sus trabajos le dieron una segunda vida a materiales que se consideraban ya no útiles. De esta manera, los ancianos defendieron la idea de potenciar diversos hábitos sostenibles y concientizar a los más jóvenes en el cuidado del entorno.

Los miembros del jurado, que tuvo como presidente a René Gutiérrez Maidata, arquitecto de la Empresa Restaura de la Oficina del Historiador de la ciudad de La Habana (OHCH); como secretaria a Oramis López Cedeño, jefa del Departamento Educativo del Museo Nacional de Bellas Artes; vocal, Massiel Arbona Fernández, especialista de Artes Plásticas de Gestión Cultural de la OHCH, tras una previa valoración, afirmaron que el nivel de las maquetas fue  satisfactorio y se cumplió el objetivo de la convocatoria.

La comisión de expertos reconoció la creatividad y motivación de los participantes, destacó la sensibilidad en el tratamiento de los temas, así como la variedad de selección. También sobresalió el interés por la investigación, el empleo de materiales diversos y reutilizados, y el uso de técnicas varias en el esfuerzo por materializar cada proyecto.

Tres premios, una mención especial y un reconocimiento fueron entregaros a los concursantes. Se alzó con el máximo lauro Mercedes Pardo Quesada, autora de La rumba flamenca, por el énfasis del movimiento, el ritmo y el equilibrio alcanzados, y por representar elementos del patrimonio intangible y el rescate de la técnica del papier maché.

El segundo lugar fue para Catedrales Europeas…un viaje fascinante, de Marcia Marina Campbell Amos, María Isabel González Rodríguez y Sarah María Font Fernández, por la investigación, selección y valor didáctico en función del patrimonio inmueble.

Recorrido de naturaleza ecológica, de Rosa González Zulbarán, Rosa Berissón González e Iván Berissón González obtuvo el tercer premio, por hacer referencia al patrimonio natural, mediante una rica visualidad e integración en la composición.

Herencia, obra de Francisco Torres Aldana resultó la Mención Especial del certamen, por transmitir ideas a través de un enfoque conceptual materializado en los componentes de la pieza. Además, se reconoció el trabajo de Aida Rodríguez Coba.

Culminada la premiación, se pudo disfrutar de las maquetas confeccionadas por los adultos mayores en la exposición con los resultados del concurso. De esta manera los abuelos vieron expuestos sus resultados y realizaron un intercambio fraternal con los mismos.

dest Nuevas tendencias museológicas en el Palacio del Segundo Cabo

Nuevas tendencias museológicas en el Palacio del Segundo Cabo

Nuevas tendencias museológicas en el Palacio del Segundo Cabo

Desde la apertura de sus salas permanentes el 9 de mayo de 2017, el Palacio del Segundo Cabo se ha convertido en un sitio de referencia en la práctica museológica contemporánea en Cuba. La clave de su éxito se debe a la implementación de las nuevas tecnologías en función de mejorar la comunicación con sus públicos, a fin de explicar las relaciones de Cuba y Europa durante cinco siglos; lo que nos acerca, nos diferencia, lo que la Isla ha aportado al mundo.

No se parece a ninguna otra institución museal, pues en su momento de concepción y materialización no existía un referente nacional que sirviera de modelo. La libertad de crear a partir de cero permitió hallar soluciones novedosas y de integrar criterios a la museología coherentes con el tipo de institución que se ambicionaba y en consonancia con los principios de las nuevas tendencias museológicas.

Varias aristas complejizaron la propuesta. Uno de los mayores desafíos fue la conceptualización de una relación intensa y prolongada histórica y geográficamente entre Cuba y Europa, así como decidir los mensajes más relevantes a transmitir; otro fue concebir una museografía participativa que asumiera a los espectadores como sujetos activos y que promoviera interacciones más amplias —el público como consumidor y emisor—, procurando un fácil acceso de todos los individuos.

Una práctica definitoria que ha marcado el centro es explicar y contextualizar los contenidos por medio de mensajes breves, atractivos y provocadores, a fin de que el visitante comprenda las circunstancias culturales, sociales, económicas y políticas que han marcado cada período histórico, la manera de pensar de los individuos, la identidad en evolución de las culturas. En tanto se potenciaba una comunicación persuasiva y se reivindicaba una perspectiva democrática y descentralizadora con respecto al rol del usuario, la museografía se aleja de los tradicionales sistemas expositivos e incorpora módulos participativos —entre los cuales se encuentran mesas multitáctiles, quioscos y un área con sensor de movimiento propicio para la danza, para los cuales se han desarrollado aplicaciones didácticas—, audiovisuales, multimedias, escenografías, recursos gráficos, cajas de luces, fotografías, módulos de sonido (trompetas) y dispositivos táctiles, que motivan a conocer más por el tema en cuestión.

Las nuevas tecnologías son un medio eficiente para aproximar al visitante a los contenidos que se desea dar a conocer, ya sean testimonios de viajeros, libros, personalidades influyentes en el pensamiento social y científico de una época, matrices modélicas que delinearon la arquitectura de La Habana, cartografía sobre Cuba realizada entre los siglos XVI y XIX, ritmos danzarios o géneros musicales. Las soluciones tecnológicas aplicadas viabilizan propuestas que emplean el sonido, la imagen —fija o en movimiento—, el tacto y el movimiento corporal para favorecer las conexiones entre los usuarios y la exposición permanente. Continuamente se invita a realizar una actividad gratificante y a intervenir en dinámicas colectivas, lo cual contribuye al intercambio con otras personas y a hacer de su visita un acontecimiento excepcional.

En cada sala el público encuentra diferentes maneras de relacionarse con los medios tecnológicos y los softwares que permiten su funcionamiento; en todos los casos responden a requerimientos específicos de sus contenidos y a los mensajes relevantes seleccionados. La museografía del Palacio se ha concebido abierta, de manera que pueda modificarse y enriquecerse con nuevos contenidos según sea posible, lo cual permite una actualización constante del discurso. Estos pueden reajustarse de acuerdo a los criterios museológicos que se manejen, siempre que se apueste por integrar nuevos ángulos, nuevas percepciones o que se precise de un lenguaje específico para un tipo de público que así lo demande.