Hernan Cortes

La llegada de Hernán Cortés a México

Hernan Cortes

Francisco Sans Cabot (Gerona, 1828-Madrid, 1881)
España, 1863
Óleo / tela
300 x 432 cm

La pieza fue encargada por el ilustre habanero e insigne patriota de la Guerra de los Diez Años, Miguel Aldama y Alfonso, quien la donó al Ayuntamiento de La Habana, el 19 de marzo de 1880, para engalanar el salón de sesiones.

Francisco Sans Cabot fue un pintor y museógrafo español, reconocido entre sus contemporáneos como una de las personalidades artísticas catalanas de mayor relieve.  Comenzó su carrera en la especialidad de platería en la Academia de Bellas Artes de Barcelona, pero luego decidió dedicarse a la pintura. Completó su formación profesional en París y más tarde, en Roma. En los años siguientes, Sans Cabot cosechó frecuentes triunfos en las Exposiciones Nacionales que le consolidaron entre el gremio del arte, ascendencia que culminó con su ingreso en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, el 29 de junio de 1875. Dos años antes, en agosto de 1873, había sido nombrado director del Museo del Prado, cargo que desempeñó hasta su muerte, en 1881.

Aunque cultivó con éxito el retrato y la pintura mural decorativa, sobresalió en el género histórico. La llegada de Hernán Cortés a México es una representación simbólica del arribo a tierras aztecas de la expedición liderada por Cortés, quien zarpó del puerto de Santiago de Cuba el 18 de noviembre de 1518. En el segundo plano se aprecian las naves destruidas. Según la crónica de Bernal Díaz del Castillo, el brío y la determinación de Hernán Cortés, una figura histórica tan exaltada como cuestionada, prefirió inutilizar sus embarcaciones a retroceder, cuando en agosto de 1519 un grupo de inconformes quisieron regresar a Cuba y pusieron en riesgo la continuidad de la empresa.

Mayflower

Desembarco de los Puritanos pasajeros del Mayflower en la Roca de Plymouth

Mayflower

Gustave Wappers (Amberes, 1803-París, 1874)
París, 1867
Óleo / tela 300 x 432 cm

La obra fue encargada por el ilustre habanero e insigne patriota de la Guerra de los Diez Años, Miguel Aldama y Alfonso, quien la donó al Ayuntamiento de La Habana, el 19 de marzo de 1880, para engalanar el salón de sesiones.

Egide Charles Gustave, Barón Wappers, más conocido como Gustave Wappers, fue un sobresaliente pintor belga, quien realizó una intensa labor renovadora en su patria, encaminada principalmente a lograr una reacción contra las influencias del estilo neoclásico de Jacques-Louis David. Wappers introdujo en su país las doctrinas del Romanticismo en la pintura, visible en la manera de sentir y concebir los acontecimientos, el vigor de la pincelada y el color. Su éxito en el Salón de Bruselas de 1830 le abrió las puertas de la corte del rey Leopoldo I, el favor de las comisiones y el reconocimiento del gremio artístico. En 1832 la ciudad de Amberes lo nombró profesor de Pintura y en 1839 fue ascendido a director de la Academia. Si bien cultivó con maestría el retrato, descolló en el género histórico, y dejó obras que constituyen una oda a la libertad auténtica y una exaltación al sentimiento nacionalista.

Desembarco de los Puritanos…, encargada al artista luego de que este se trasladara a residir en París,  representa el momento en que estos, perseguidos por sus creencias religiosas y tras un peligroso viaje en el Mayflower, pisan en 1620 las costas de Nueva Inglaterra, lugar en el que hoy se encuentra la ciudad de Plymouth. Es una escena dulcificada por sus luminosos colores, pero a la vez de un dramatismo contenido, en el que sus personajes, con sentimientos encontrados que van de la sorpresa y la inquietud, a la alegría, el coraje y la fortaleza de ánimo en la voluntad divina, aparecen bendecidos por la noble misión y su valor.