dest Presencia de la danza española en Cuba

VI edición del concurso infantil Dibujando Europa 2021

Presencia de la danza española en Cuba

Abril 3, 2021

 

Con el tema La mujer en la historia, la ciencia y el arte, invitamos a todas las niñas y niños, entre 5 y 12 años de edad, a participar en la sexta edición del concurso infantil Dibujando Europa, esta vez desde la modalidad digital, organizado por el Centro para la Interpretación de las Relaciones Culturales Cuba-Europa: Palacio del Segundo Cabo, de la Oficina del Historiador de la ciudad de La Habana, y la Delegación de la Unión Europea en Cuba.

Con el concurso infantil Dibujando Europa, desde el Palacio del Segundo Cabo festejamos cada año el 9 de mayo, Día de Europa. En esta ocasión, queremos resaltar el valor de las mujeres a lo largo de la historia y durante el contexto actual de la pandemia de la Covid-19, en el que han tenido que asumir nuevos retos y mayores responsabilidades. Dibujando Europa 2021, y su tema La mujer en la historia, la ciencia y el arte, pretende celebrar el Día de Europa con un homenaje a todas las mujeres y madres, principalmente las de Cuba y Europa.

Requisitos

  • Podrán participar todas las niñas y niños entre 5 y 12 años de edad.
  • Al ser la temática de esta edición La mujer en la historia, la ciencia y el arte, los trabajos deberán representar figuras femeninas importantes de la historia y la cultura de Europa: escritoras, pintoras, feministas, guerreras, intelectuales, músicas, médicas, científicas, etc., así como personajes femeninos de cuentos, novelas y películas europeas. También, se podrán recrear obras de la pintura y la escultura de dicho continente, en las que la mujer haya sido representada como, por ejemplo, la Venus de Milo, la Mona Lisa, etc.
  • En la obra se puede relacionar, además, la mujer europea escogida con alguna cubana, tanto de la historia, la ciencia, la cultura, las artes plásticas de nuestro país e, incluso, alguna fémina de su respectiva familia.
  • Los trabajos serán enviados al correo amandaramirezvinas@gmail.com con el asunto Dibujando Europa 2021 y, en el texto del correo, los siguientes datos: nombre (s) y apellidos; título; edad; contacto (teléfono fijo, número celular y dirección particular). En adjunto debe ir una foto de la obra y otra del niño con el dibujo.
  • La fecha límite para enviar los dibujos será el miércoles 5 de mayo de 2021.

En nuestras páginas oficiales de las redes sociales Facebook e Instagram estaremos compartiendo todos los dibujos entre el lunes 26 de abril y viernes 7 de mayo de 2021.

El domingo 9 de mayo daremos a conocer cuáles fueron los mejores y más originales trabajos en dos categorías de edad: la primera, entre 5 y 8 años; la segunda entre 9 y 12 años. Además, se otorgarán premios por temáticas, de acuerdo a la diversidad de contenidos representados en los trabajos recibidos.

¡Esperamos contar con tu participación! Si tienes alguna duda, puedes escribirnos al correo mencionado con anterioridad, o mandarnos un mensaje en nuestras páginas oficiales de Facebook e Instagram.

¡Celebremos juntos el Día de Europa y el Día de las Madres en Cuba!

dest Edificio Bacardí

Edificio Bacardí

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Marzo 29, 2021

 

¿A qué debe su nombre el edificio Bacardí de La Habana? Pues, Bacardí es una de las más prestigiosas marcas de licores del mundo, fundada en Santiago de Cuba, hacia 1862 por el catalán Facundo Bacardí Massó. Fue esta compañía ronera la que encargó a los arquitectos Rafael Fernández Ruenes, Esteban Rodríguez Castell y José Menéndez, la construcción de un inmueble que fuese su sede en la ciudad. Así, surgió uno de los edificios ícono de la arquitectura y el paisaje citadino cubano, sito en la zona antigua de la capital.

El edificio Bacardí es el máximo exponente del Art Decó en Cuba, concluido en 1930, en cuyo momento fue la estructura arquitectónica más alta de la ciudad. En ese período, las oficinas centrales de la compañía se encontraban en el edificio, y una parte de este fue arrendado a otras empresas radicadas en la ciudad. Luego del triunfo de la Revolución cubana y del proceso de nacionalización llevado a cabo, el edificio pasó a ser sede de oficinas, función que desempeña en la actualidad. En la década del noventa, gracias a un proceso de restauración llevado a cabo por la Oficina del Historiador de la ciudad de La Habana, recobró la elegancia y visualidad de sus primeros momentos.

La fachada del Bacardí es de granito natural, terracota y ladrillos prensados; y su estructura central asciende de manera escalonada hasta llegar a la torre, con cubierta a cuatro aguas, donde se dispuso el murciélago de bronce, símbolo de la compañía ronera, sustentado por un poliedro de vidrio con armadura de metal que se iluminaba desde dentro en las noches habaneras. La torre destaca por su diseño de tejas policromadas, alternadas entre franjas azules y de color pardo, con paneles decorados. 

En el interior, el salón principal se decoró con mármol rojo vino, como referencia al color de las mieles roneras. En los pisos superiores se empleó la loseta de gres cerámico de color amarillo brillante, para hacer alusión a los rones blanco-dorados que catapultaron la fama mundial de los rones de la firma Bacardí. Se dice que en su construcción se utilizaron mármoles y granitos de varias naciones europeas como Alemania, Suecia, Noruega, Italia, Francia, Bélgica y Hungría. 

Luego de noventa años de su construcción, el edificio Bacardí continúa embelleciendo a la ciudad con su elegancia, la misma que conserva desde los años treinta del siglo pasado.

dest Encuentros dedicados a Irlanda y a Beethoven

Encuentros dedicados a Irlanda y a Ludwig van Beethoven en el taller Descubriendo Europa

Encuentros dedicados a Irlanda y a Beethoven

Marzo 23, 2021

 

El taller virtual infantil Descubriendo Europa, que desarrolla nuestro centro ha tenido una acogida muy positiva por parte de sus participantes. En los cuatro encuentros que se han desarrollado los niños se han ido acercando poco a poco a la cultura y la historia de dicho continente. En el primer encuentro aprendieron sobre los continentes, sus nombres y localización y, en el segundo, acerca de las tradiciones, la historia y la cultura de España, profundizando en la figura de Cristóbal Colón, que con el permiso de los Reyes de España, emprendió el viaje que lo llevó a América.

Las dos últimas clases han sido muy singulares, tanto por su temática como por las dinámicas realizadas. El día 15 de marzo se desarrolló el encuentro Descubriendo la Verde Erín, dedicado al Día Nacional de Irlanda (Día de San Patricio). Este encuentro estuvo marcado por un cambio de roles, donde los pequeños fueron quienes presentaron los temas de la clase, entre ellos la ubicación de Irlanda y el por qué se conoce como la Isla Esmeralda; el significado de los colores de la bandera irlandesa; los celtas; y la celebración de San Patricio. Para el cumplimiento de esta tarea y con el objetivo de estimular la interacción entre ellos, se unieron en equipos y trabajaron en conjunto, desde la distancia, cada uno de los temas asignados.

Las presentaciones sobrepasaron en todos los casos las expectativas. No solo se prepararon e informaron abundantemente en el tema a debatir, sino que hicieron unos videos asombrosos que permitieron olvidarnos de la distancia y que esto no fuese impedimento para el aprendizaje; hasta una de las niñas hizo una interpretación en saxofón de una melodía celta. Al final del encuentro, cada uno envió una fotografía suya portando dibujos, sombreros y atuendos de color verde y juntos participaron en el reto Verde por Irlanda y San Patricio.

El siguiente encuentro, de este martes 23 de marzo, fue también muy singular. Estuvo dedicado al músico, compositor y pianista de origen alemán Ludwig van Beethoven y a la música clásica, tema presentado por Cindel Velázquez Cervantes, museóloga del Museo de la Ciudad de la Oficina del Historiador de la ciudad de La Habana. Los niños tuvieron la posibilidad de escuchar e identificar diferentes instrumentos y descubrir si pertenecían a la familia de instrumentos de viento, cuerdas o percusión. Esta actividad posibilitó un intercambio de forma didáctica y elevó la participación de los niños en clase, elemento indispensable para la enseñanza a virtual. 

De manera general, los niños se ven entusiasmados e involucrados, se muestran motivados a realizar todas las actividades y tareas orientadas y están siempre ansiosos por el próximo encuentro. Ello evidencia que, a pesar del distanciamiento, este tipo de acciones didácticas y de participación resultan atractivas para los pequeños de casa, que están sedientos de conocimiento.

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Diáspora irlandesa en Cuba: presencia de la mujer en el desarrollo económico y social

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Rafael Fernández Moya

Marzo 18, 2021

 

Desde el siglo XVII llegaron a Cuba individuos naturales de Irlanda y sus descendientes procedentes de Europa, América del Norte y otras regiones. Aunque la presencia irlandesa no fue numerosa, tuvo un impacto en el proceso de desarrollo y reafirmación de la identidad nacional cubana (Brehony, 2012a). Los forjadores del discurso identitario de Cuba se hicieron eco de la lucha anticolonialista y el espíritu de rebeldía de los irlandeses. La conexión de Cuba con Irlanda en el proceso de formación de la identidad nacional fue particularmente relevante durante el siglo XIX. Esta relación puede ser estudiada a través de la obra de algunos de los principales pensadores independentistas cubanos. El padre Félix Varela (La Habana, 1788 – Florida, 1853), abolicionista liberal y educador actualmente reconocido como figura fundadora del derecho constitucional en Cuba y uno de los primeros pensadores independentistas, estuvo en contacto directo y constante con la diáspora irlandesa en Nueva York a través de su trabajo pastoral (Estévez, 1989). El pedagogo, teólogo y poeta José de la Luz y Caballero (La Habana, 1800-1862), quien contribuyó a la creación del primer corpus teórico para la educación en Cuba, simpatizó abiertamente con la causa independentista irlandesa (Caballero, 2010). El historiador, sociólogo, periodista y activo abolicionista José Antonio Saco (Bayamo, 1797 – Barcelona, 1879) incluyó análisis críticos de la situación colonial de Irlanda en sus estudios y explicó analogías con el caso de Cuba (Saco, 1830). La primera mitad del siglo XX estuvo caracterizada por la influencia en el pensamiento revolucionario cubano de figuras como Julio Antonio Mella McPartland (La Habana, 1903- México, 1929), confundador del Partido Comunista de Cuba y de la Federación Estudiantil Universitaria, y Antonio Guiteras Holmes (Filadelfia, 1906 – Matanzas, 1935). De madre irlandesa el primero y madre de ascendencia irlandesa el segundo, ambos fueron figuras claves en los procesos revolucionarios de los años 30’.

Las mujeres irlandesas contribuyeron significativamente a los procesos de formación de la sociedad cubana de diversas maneras a través de su favorable y dinámica participación en la misma. Su condición de extranjeras europeas les facilitó su inserción en el mercado laboral. Como se verá con ejemplos concretos en este trabajo, las irlandesas desempeñaron una miríada de roles en la isla caribeña que las acogió. Muchos de estos fueron directamente en contra de las jerarquías de una sociedad conservadora y patriarcal. Fue así que llenaron los roles de piratas, dentistas, colonos, religiosas, profesoras, prostitutas, vendedoras, servidoras sociales, propietarias de inmuebles e ingenios azucareros o haciendas cafetaleras, trabajadoras domésticas, sirvientas de familias acaudaladas, empleadas de hoteles, niñeras y enfermeras. El trabajo de las mujeres irlandesas como amas de casa y cuidadoras dentro de los modelos de familia predominantes durante los siglos XIX y XX también debe ser reconocido, esta vez a través de los líderes políticos e intelectuales cubanos que fueron educados en el seno de una madre irlandesa. También es objetivo de este ensayo revelar los nombres, roles y contribuciones de estas mujeres, muchas de ellas olvidadas o invisibilizadas por la historia.

Fervor revolucionario: papel de la mujer irlandesa

La familia formada por María O’Sullivan, natural de Nueva York, y su esposo, el hacendado habanero Cristóbal F. Madan, cuyos ancestros eran originarios de Waterford, Irlanda, propiciaron el que probablemente sea el primero y más sólido contacto del joven José Martí con miembros de la diáspora irlandesa en los Estados Unidos, quienes le brindaron apoyo y hospitalidad en el exilio. José Julián Martí Pérez (La Habana, 1853 – Dos Ríos, 1895) es el Héroe Nacional de la República de Cuba. El Apóstol, como se le ha llamado, fue un precoz activista político en Cuba, organizó la Guerra de Independencia de 1895 desde el exilio en los Estados Unidos y murió en combate en la isla. Precursor del modernismo literario, Martí continúa siendo uno de los más influyentes ensayistas y poetas de las Américas. El hijo de la pareja de marras, Julián Madan y O’Sullivan, fue condiscípulo de Martí en el colegio San Pablo, propiedad del poeta Rafael María de Mendive (La Habana, 1821-1886). El profesor Mendive tradujo o versionó las Melodías irlandesas, obras musicalizadas del poeta irlandés Thomas Moore. La lectura de estos poemas en las tertulias que Mendive celebraba en su casa llevó a que se le conociera como el Moore cubano (Calcagno, 1878: 414). Mendive fue un gran amigo de Madan y redactor junto a él del periódico La Patria Libre, publicado en 1869 bajo la dirección de Martí (Valdés Domínguez, 1972: 13). Ese mismo año, tras la detención y posterior deportación de Mendive a España, bajo acusación e infidencia, su alumno predilecto, Martí, no quedó desamparado pues fue empleado en la oficina de Madan, donde permaneció varios meses hasta que fue arrestado, encarcelado y finalmente desterrado a España. José Martí también simpatizó con la obra del poeta Thomas Moore y con la del líder parlamentario Charles Stewart Parnell, ambos intelectuales al servicio de Irlanda. En sus crónicas escritas desde Nueva York pueden encontrarse referencias y elogios a la cultura irlandesa y en particular a estas dos figuras.

Por otro lado, existen referencias sobre el rol de mujeres de origen irlandés en la transmisión oral a sus descendientes del sentimiento patriótico y de la historia de la lucha del pueblo irlandés por su independencia nacional, el reconocimiento de su identidad cultural y la defensa de la religión católica. Por ejemplo, en su poema titulado Autobiografía, el poeta Julián del Casal, nieto por línea materna de Elena Owens Quinn, declara su fidelidad a sus mayores que “subieron a la pira del martirio, con su firmeza heroica de cristianos” (Casal, 1890: 89-90). Margaret Walsh O’Boyle, abuela de Antonio Guiteras Holmes, se vio obligada a emigrar a Filadelfia para escapar de la tenaz persecución del ocupante inglés en Irlanda. Por su participación en el movimiento independentista, arrullaba a sus nietos cantándoles canciones revolucionarias de la verde Erin. A Antonio, cuando tenía siete y ocho años de edad lo deslumbraba contándole las proezas del tío abuelo John Walsh, destacado por sus actividades clandestinas en Dublín contra los ocupantes ingleses y su fuga de la cárcel (Tabares del Real, 1973: 63). En su libro autobiográfico la actriz Maureen O’Hara relata que durante la filmación de Nuestro hombre en La Habana, en 1959 (O’Hara, 2005: 254), conversó con el comandante Ernesto Che Guevara, quien la sorprendió por el gran conocimiento que tenía sobre la historia y las luchas del pueblo irlandés. Y que, a la pregunta de cómo sabía tanto sobre los irlandeses, Ernesto Guevara respondió que el apellido de su abuela era Lynch y en su regazo aprendió todo lo que sabía sobre Irlanda. Sorprendente es también conocer que Ernesto Guevara, nacido en 1928 en Rosario, Argentina, desde los 14 a los 23 años de edad jugó rugby, que había sido importado por los británicos a finales del siglo XIX.

Las mujeres irlandesas como colonos

Los ejemplos presentados en este epígrafe deben ser entendidos en el contexto colonial que benefició a una influyente élite irlandesa en Cuba desde el comienzo de su llegada en 1763. Margaret Brehony ha estudiado los procesos que permitieron que ricos mercaderes y oficiales del ejército de la corona española de origen irlandés se convirtieran en una de las más poderosas élites en Cuba (Brehony, 2012: 299). Su rol como beneficiarios de la esclavitud y del sistema de plantación los mantuvo del lado del poder colonial hasta que, durante las primeras décadas del siglo XIX, sus descendientes, miembros de una élite criolla que perdía privilegios, comenzaron a apoyar formas de resistencia política contra España. El lugar de la isla que parece haber acogido el primer asentamiento de irlandeses fue la ciudad de Santiago de Cuba. Hay evidencia de presencia irlandesa en esta región desde 1665. En un informe sobre la región oriental de Jiguaní consta que para 1785 entre sus habitantes había naturales de Inglaterra, Irlanda, Guinea y México (Pichardo Viñals, 206: 25).

El sistema de colonización blanca, respaldado por la Ley de Inmigración de 1817 y motivado por el racismo de las autoridades y el miedo a sublevaciones de esclavos tras la Revolución Haitiana (1791-1804), incluyó la llegada de un creciente número de europeos blancos a Cuba, entre ellos irlandeses (Naranjo Orovio, 1996). La nueva Ley de Inmigración permitió una apertura que se hizo evidente a partir de 1818, cuando los puertos de la isla comenzaron a practicar el comercio libre. En este marco de proyectos de colonización blanca, los irlandeses e irlandesas continuaron llegando a Cuba como colonos. Fundaron comunidades en Cienfuegos, Jiguaní, Moa y Nuevitas y el Valle de Cubitas en Camagüey.

Por ejemplo, en el censo de Jiguaní de 1861 aparecen registrados individuos de ambos sexos y edades diversas con apellidos irlandeses como O’Connor y Beaton [1]. Muchos de los colonos hombres que llegaron entre 1818 y 1820 procedentes de los Estados Unidos fueron redistribuidos en fincas de norteamericanos como el mercante de esclavos y político James D’Wolf o DeWolf. Los nuevos colonos venían acompañados de sus familias, compuestas por esposas e hijos de ambos sexos.

En 1819 mujeres irlandesas estuvieron entre los fundadores de la villa a orillas del río Jagua, en la costa sur de la región central de la isla, que posteriormente recibió el nombre de Cienfuegos. El 30 de diciembre del mimo año, llegaron 99 individuos procedentes de Filadelfia (Rovira González, 1979: 52-53). El 21 de octubre de 1826 entró en el puerto de Baracoa, en el extremo oriental de la isla, la goleta Reveneu con 40 personas a bordo. Estas venían con el propósito de establecerse en el lugar llamado Punta Gorda, a la orilla del río Moa [2].

En 1841, John R. Everton formó en San Agustín de la Florida una asociación para emigrar a Cuba. En enero del año siguiente se formalizó la petición al Gobierno de la isla. Entre los firmantes se encontraban también D. W. Whitehurst, Joseph Hernández, John C. Cleland, G. F. Jones, James Keogh, J. Weldow y David R. DUnham, en representación de más de 100 ciudadanos. Inicialmente se decidió que el asentamiento de esos colonos fuera en Nuevitas, región de la costa norte de la actual provincia de Camagüey. Sin embargo, el 19 de mayo de 1843, el Capitán General de la Isla remitió la decisión de la Junta de Fomento resolviendo que los floridanos demoraran su llegada hasta que se tuviera la certeza del número de caballerías de tierra que se les ofrecía en dicha región [3].

Nuevitas también recibió el 4 de enero de 1900 a la primera expedición de un movimiento colonizador organizado por la empresa norteamericana Cuban Land and Steamship Company. A bordo del Yarmouth se encontraban muchas familias estadounidenses, algunas de origen irlandés. Estas familias de migrantes fueron engañosamente estimuladas a formar parte de una aventura cuyos resultados eran inciertos. En la zona norte de Camagüey, en el Valle de Cubitas, el ingeniero de origen irlandés J. C. Kelly junto a un equipo de ingenieros y agrimensores bajo su dirección construyeron los caminos y parcelaron los terrenos. En esta área se fundaron las comunidades de La Gloria City, Boston, Garden City, City of Piloto, City of Columbia, Palm City, Port Viaro, Riverside, etc. (Adams, 1901).

Entre los que desde 1900 fundaron y desarrollaron las colonias americanas en la cosa norte de Camagüey hubo numerosas mujeres. Entre ellas sobresalió Molly Jumper, ejecutante del banyo y violín. Jumper llegó a ser la directora de la orquesta compuesta por siete hombres y cinco mujeres. El principal rol social de esta agrupación fue el de animar con su música las fiestas de la comunidad plurinacional de la villa (Cirules, 1988: 76).

A principios de 1903 había 37 colonias agrícolas norteamericanas en el país. Diez de ellas estaban en la provincia La Habana, la que incluía a la Isla de Pinos. Otras seis estuvieron en Matanzas, cuatro en Santa Clara, ocho en Camagüey y nueve en Oriente. Uno de los asentamientos en la antigua Isla de Pinos fue llamado McKinley.

Mujeres irlandesas: propiedad y vida pública

Aunque a principios del siglo XVIII fue notable la presencia de la pirata irlandesa Ann Bonny junto a su amante el pirata John Rachman (alias Calicot Jack) en la cayería meridional de la isla de Cuba (Núñez Jiménez, 1976: 263), no fue hasta el siglo XIX que la presencia de mujeres irlandesas comenzó a ser reconocida públicamente. En el Diario de La Habana del 13 d enero de 1823 se publicó un anuncio de la Sra. Delane, dentista estadounidense de origen irlandés. Delane curaba el escorbuto, ponía dientes artificiales y vendía polvos dentífricos. Fue ella la primera dentista que brindó este tipo de servicios de manera profesional en Cuba. Los ejemplos presentados a continuación muestran la diversidad de contextos socioeconómicos en los que se desenvolvieron las mujeres irlandesas en la isla. Si bien muchas estuvieron respaldadas por el poder conquistado por la élite mercantil y militar irlandesa desde el siglo XVI, otras se sumaron a una naciente clase media y a las profesiones liberales (educación, salud), principalmente durante el siglo XIX, y hubo quienes subsistieron a través de trabajos precarios o de servidumbre.

En 1816 Rosa Coppeland heredó de su esposo Rafael Wilson, quien era natural de Irlanda, el taller de tenería y la tienda anexa para la venta de su producción. Este matrimonio poseía dichos negocios desde finales del siglo XVIII en la ciudad de Puerto Príncipe [4], actual Camagüey. Por otro lado, entre los primeros propietarios de solares en Cárdenas, ciudad de la costa norte de Matanzas fundada en 1826, estuvo registrada María Campbell, natural de Baltimore. También se tiene constancia de que Campbell residía en La Habana en 1807 y que estuvo casada con Juan Cogley, quien fuera natural de Filadelfia. Sus apellidos nos sugirieron una conexión con Irlanda.

La irlandesa Honora Ryan fue esposa de su coterráneo Daniel Warren, quien destacó como servidor social en la década de 1830, abriendo un establecimiento en la intersección de las calles Obispo y Oficios de la capital, bajo el título de Depósito de Artesanos y Marineros Extranjeros. Honora Ryan tuvo un papel activo en este establecimiento, donde suministraba alimentación, hospedaje y atención sanitaria a artesanos, marineros extranjeros en tránsito y a los constructores del ferrocarril habanero en estado de desamparo. Esta iniciativa estuvo impulsada en respuesta a la multiplicidad de problemas que confrontaron muchos de los nuevos colonos irlandeses y los marineros angloparlantes en tránsito, para lo cual contó Warren con la aprobación de los cónsules Charles David Tolmé, de Inglaterra, y Nicholas Trist, de los Estados Unidos [5]. La pareja Warren Ryan es uno de los pocos ejemplos de matrimonios de irlandeses en La Habana a los que se les conoce familia. En 1866 residían en la calle Consulado número 103. Su hijo Manuel Warren, que llegó a ser abogado, hacia 1892 tenía domicilio en la calle Virtudes 111.

De la caribeña ciudad Puerto de España, capital de Trinidad-Tobago, vinieron a Cuba las hermanas Jane y Adelaida Shine, descendientes de irlandeses católicos. La primera estaba casada con Henry Murphy McNamara, que alrededor de 1860 había sido contratado para administrar el ingenio azucarero Magua, propiedad de la familia Iznaga y situado cerca de Trinidad, en la región central del país. La segunda, contrajo matrimonio en 1865 con el Dr. Carlos Juan Finlay Barrés, de ascendencia escocesa y francesa, quien se convirtió en Gloria de la Medicina en Cuba, particularmente por haber descubierto que el mosquito es el Aedes aegypti era el agente transmisor de la fiebre amarilla. Los lazos entre las dos familias se consolidaron cuando dos hermanos de Carlos Juan, nombrados Enrique Felipe y Roberto, contrajeron matrimonio con Josefina y Jane respectivamente, ambas hijas del matrimonio Murphy-Shine (López-Sánchez, 1987: 74).

Brígida Fitzgibbons y Fitzgerald, natural de Cahir, Irlanda, fue propietaria de las casas número 79 y 81 de la calle Consulado. María Lorenza Cowan lo fue desde 1870 de la casa sita en Corrales número 7 y también la colindante a esta por la calle Zulueta. Susana Victoria Burnham Blakeley, quien fuera la hija del acaudalado comerciante Santiago C. Burnham y de la hacendada cafetalera Pamela Blakeley, heredó junto a sus dos hermanos varones la casona de la calle Mercaderes entre las de Lamparilla y Obrapía. Esta edificación, que es actualmente la sede de la Casa Simón Bolívar, estuvo en posesión de la familia hasta finales del siglo XIX [6].

Dada la importancia del catolicismo en Cuba y en Irlanda, también hubo mujeres que pasaron a formar parte de las órdenes religiosas cubanas. Ejemplo de ello encontramos en Sor María Adelaida O’Sullivan, nacida en Nueva York, quien residió desde 1841 hasta 1843 en el Convento de las Carmelitas Descalzas en La Habana. María Adelaida O’Sullivan ingresó en esta institución por recomendación del padre Félix Varela Morales, quien la preparó para ser monja. Hubo también irlandesas que se desempeñaron como misioneras con las órdenes Dominicas y Ursulinas Americanas. En la primera mitad del siglo XX, estas se dedicaron especialmente a la enseñanza de niñas y jóvenes. Las Dominicas presentaron estatutos el 25 de febrero de 1927 como asociación. De ahí que se pueda saber quiénes integraban esta organización y los distintos roles desempeñados por estas mujeres. Por ejemplo, María Abigail Kane y Mc Ginn fungió como presidenta, Carolina McKenzie y Lansendel era su secretaria, Agnes Burke Walasefka fue tesorera. También fueron miembros Catherine Quingly Casey, Sarah Mealey Roch, Mary Dalton Connoly, Agnes Kelly O’Connor, Catherine Shanahan y O’Grady, entre otras [7].

En el campo de la salud destacó Mary Agnes O’Donnell, quien ejerció como directora de la primera escuela de enfermería de Cuba desde 1899. Esta institución estuvo ubicada en el Hospital Nuestra Señora de las Mercedes de la capital. En 1938 se le rindió homenaje con una tarja conmemorativa develada en el hospital La Esperanza, especializado en el tratamiento de la tuberculosis [8].

Las mujeres de origen irlandés también destacaron en las artes. En la primera mitad del siglo XX sobresalió como cantante Mary Conception MacCarthy, natural de Canadá y esposa del comerciante español Pedro Gómez Cueto. MacCarthy, quien formó parte de la alta sociedad habanera, auspició en 1944 la Sociedad Amigos de la Música. Esta organización se dedicó a la música de cámara y promovió el Cuarteto de La Habana. MacCarthy también ofreció becas a cubanos para realizar estudios en el extranjero; entre los beneficiados estuvo la arpista Nay Ramos O’Hare (Libro de Cuba, 1954: 672). Mary MacCarthy murió en el año 2008, a la edad de 108 años, y fue sepultada en el Cementerio Cristóbal Colón de La Habana.

Vidas precarias

También hubo mujeres de origen irlandés quienes, con una situación socioeconómica mucho menos favorable, subsistieron a través de la prostitución. Entre ellas puede mencionarse a Ann Murray, natural de Nueva York y registrada oficialmente como Ana Marvin [9]. A mediados de 1966, Murray residía en la calle Obrapía número 56, entre Aguacate y Compostela. En esta dirección se encontraba una casa de dos plantas, lujosamente amueblada. Las habitantes de esta edificación eran principalmente mujeres provenientes de Nueva York: Bella Marshall, Margarita Silva, Lily Green, Natty Morgan, Ada Taylor y Rosa May. El escritor norteamericano Samuel Hazard manifestó públicamente haber quedado impresionado con este establecimiento. Según sus testimonios, que quedaron recogidos en crónicas sobre su estancia en la Cuba de la época, muchas mujeres jóvenes viajaban desde los Estados Unidos a La Habana para dedicarse a la prostitución, con el incentivo de ganar grandes sumas de dinero (Hazard, 1928: 239). Esas opiniones no están respaldadas por evidencias y deben ser consideradas aproximaciones subjetivas al completo tema de la prostitución en la isla durante los siglos XIX y XX. Estudios afirman que algunas mujeres llegaron a encontrarse en peores condiciones de pobreza que en su país de origen (Ely, 2001: 285).

Vinieron 22 mujeres entre los primeros constructores del ferrocarril de La Habana a Güines contratados en 1835 en Nueva York (Brehony, 2012: 34). También figuraron mujeres entre los mineros formados en Cornualles y Gales que pocos años después vinieron como mano de obra para trabajar en las minas de cobre de Santiago de Cuba, operadas por la empresa inglesa La Consolidada, desde 1830 [10] y la de Santiago, constituida en Inglaterra en 1836 [11]. En 1841, 13 mujeres trabajaban en las minas del Cobre (Roldán de Montaud, 2008: 364), mientras que en el censo de 1861 se registraron solamente seis (Pezuela y Lobo, 1863: 8).

No faltaron trabajadoras domésticas como la irlandesa llamada Mary, que en 1851 sirvió a la escritora sueca Frederika Bremer durante su estancia en el hotel Havana House (Bremer 1995: 24). Aunque no de manera conclusiva, la evidencia indica que esta mujer pudo haber sido Mary Barritt Rooney, madre de los hermanos Julio y Manuel Sanguily, miembros del Ejército Libertador cubano. Mary Garritt Rooney falleció en La Habana en 1854, en la calle Neptuno esquina a Consulado (Carbonell y Rivero, 1925). Algunas mujeres se desempeñaron como niñeras y empleadas del hogar. Este es el caso de la irlandesa Margarita o Maggie, de quien desconocemos el apellido y quien es descrita como la recta nana católica de Dolores María de Ximeno y Cruz, miembro de una familia ilustre de la ciudad de Matanzas (Ximeno y Cruz, 1938: 161). La irlandesa Margarita Cooke Kelly, natural de Westmeath, fue la empleada doméstica en la casa de Julián Arango, ubicada en la calle de la Obrapía número 25 [12].

Los ejemplos anteriores muestran la diversidad de historias de vida de las mujeres irlandesas en Cuba. Desde aquellas que estuvieron respaldadas por un contexto socioeconómico favorable a quienes tuvieron que subsistir a través de trabajos precarios, pasando por las que sobresalieron en la educación, la salud o las artes, todas forman parte de la historia de formación de la sociedad cubana. Sus historias ilustran los diversos y cambiantes fenómenos socio-históricos que tuvieron lugar en la isla desde el siglo XVI y que continúan informando maneras de entender la historia y la cultura cubanas.

Mujeres cubanas célebres de origen irlandés

Muchas familias cubanas de origen irlandés dieron mujeres que lograron notoriedad. Por ejemplo, la familia O’Farrill (…) introdujo a la historia de Cuba varias féminas célebres. Entre ellas encontramos a María Luisa O’Farrill y Herrera, marquesa del Real Socorro, nieta de Don Ricardo O’Farrill y O’Daly (Santa Cruz y Mallen, 1942: 337). Mujer poseedora de una gran cultura y aficionada a la música, en el año 1792 logró gran popularidad en La Habana ejecutando el clavicordio (Lapique, 2007: 58). También procedente de esta familia y conocida incluso en ambientes franceses encontramos a María de las Mercedes Santa Cruz Montalvo, condesa de Merlín, hija de Joaquín de Santa Cruz Cárdenas, conde de San Juan de Jaruco y de María Teresa Montalvo O’Farrill (Santa Cruz y Mallen, 1942: 305). La Condesa de Merlín fue reconocida como cantante y también como escritora, entre sus obras más importantes se encuentran Mis doce primeros años; Memorias de una criolla; Historia de la Hermana Santa Inés; Lola y María; Madame Malibrán; Viaje a La Habana (Merlín, 2010; 1853; 1839; 1843; 1838; 2008).

Entre las cubanas de origen irlandés que ejercieron el magisterio destaca Juana Byrne de Clayton, primera directora del colegio de niñas pobres fundado en 1846 en Matanzas, que posteriormente fue la Casa de Beneficencia de dicha ciudad (La Lucha, 1924: 62). Juana Byrne procedía de la familia que creara en Cuba Martín Byrne, natural del condado irlandés de Kilkenny. Este se asentó en Matanzas, donde contrajo matrimonio en la Parroquia de Ceiba Mocha con Camila Sardiñas. El matrimonio tuvo numerosa descendencia. En el seno de esa comunidad de irlandeses, dirigidos por el patriarca Martín Byrne, residente en Pueblo Nuevo, el barrio de los extranjeros de la ciudad de Matanzas fue donde nació y se formó social y culturalmente el poeta Bonifacio Byrne Puñales, quien llegó a ser el bardo antimperialista más importante de finales del siglo XIX e inicios del XX en Cuba. En el poema patriótico Mi bandera mostró Byrne su posicionamiento contra la intervención militar de Estados Unidos en Cuba. El vínculo espiritual del poeta con Irlanda y sus tradiciones es evidente en la Leyenda de Kevin, poema sobre St. Kevin of Glendalough en el siglo VI (Byrne, 1942: 82). En Santiago de Cuba ejercieron también la enseñanza elemental las hermanas Rita Gertrudis y María Encarnación O’Fallon y Nápoles [13]. Esta última, era la ahijada del hacendado irlandés Simón O’Callaghan [14].

Algunas mujeres cubanas de ascendencia irlandesa se beneficiaron desde el siglo XIX en adelante de la favorable posición económica de la élite que comenzó a forjarse en el siglo XVI, como se explicó antes en este estudio. Entre los propietarios de cafetales destacó la escritora estadounidense de origen irlandés, Mary Gowen Brooks, que falleció en 1945 en su finca San Patricio ubicada en Limonar, provincia de Matanzas. Mary Gowen Brooks había heredado la finca de su hermano William C. Gowen, socio de la casa de comercio de Disdier y Murphy, poderoso consorcio anglo-hispano con sede en Londres y Cádiz (Moreno Fraginals, 1978: 138). Por otro lado, Pamela Blakeley, hermanastra del dentista mulato Carlos Blakeley, llegó a ser la propietaria del cafetal Pamela en dicha región matancera, que heredó de su padre Roberto Blakeley [15]. En la historia de la producción azucarera en la provincia de Matanzas se inscribió Juana Madden. Cerca de 1860, Madden era la propietaria del ingenio Luisa, ubicado en la región de Cárdenas. La escritora Eliza McHatton Ripley fue otra importante terrateniente. Desde 1866 hasta 1877, llevó en sociedad con su esposo las riendas del ingenio Desengaño, ubicado cerca de Cabezas, en los límites de La Habana y Matanzas. Eliza Moore Chinn McHatton Ripley contó sus vivencias en Cuba en el libro From flag to flag, publicado en 1889 en Nueva York (Ripley, 1889).

Varias mujeres estuvieron registradas como propietarias de fincas urbanas en la capital, entre ellas Elenna Owens Quinn, abuela del poeta Julián del Casal. Elena Owens fue dueña del solar número 73 de la calle Prado [16]. Gozó también de este privilegio María Josefa Madan quien fue la propietaria de casas en la Calzada de San Luis Gonzaga. Dichas propiedades las heredó de su marido Martín Madan y Brown, quien era poseedor de la tercera parte del Carenero número 4 de la familia Triscornia ubicado en Casa Blanca, en La Habana [17]. También bajo su nombre estuvo la casa ubicada en la calle de la Pólvora número 13 y la de Sol número 56. Finalmente, María de las Mercedes Hogan de Coppinger aparece en las fuentes como la dueña de las casas de Habana 68, Aguiar 81, y Obispo 29 y 30 [18].

Lazos de matrimonio

La mujer de origen irlandés también se insertó mediante el matrimonio en el seno de la rica y culta familia matancera de los Ximeno o Jimeno. Evidencia de esto fueron las nupcias contraídas entre Antonio Jimeno y Fuente y Elena Josef Canmack y MacFarland. Canmack era natural de Nueva Orleans. Recibió cierto grado de publicidad (en la prensa de la época) al participar en el gran baile de trajes de la llamada alta sociedad en el Liceo de Matanzas en 1862. En la alta sociedad habanera de las épocas colonial y republicana figuraron también distinguidas damas con apellidos de similar naturaleza, destacando entre ellas María Felicia de Hechavarría y Ponce de León, hija del licenciado Bernardo Hechavarría y O’Gavan. Esta mujer llegó a ser la segunda Marquesa de O’Gavan por Real Carta de Sucesión del año 1878. También gozó de un título nobiliario María de las Mercedes O’Reilly y Ruiz de Apodaca, quien descendía de los Condes de O’Reilly. El Marquesado de O’Reilly le fue concedido por el Rey Alfonso XII mediante Real Despacho de 11 de marzo de 1887. Esta familia es descendiente directa de Alejandro O’Reilly McDowell, natural de Dublín, quien ocupó altos cargos en el Ejército Español, restauró el dominio español sobre La Habana en 1763, tras la toma de La Habana por los ingleses en 1762, y fue Gobernador de Luisiana en 1769. Le sucedió en el título nobiliario como segundo cgonde de O’Reilly su hijo Pedro Pablo O’Reilly de las Casas, quien se radicó en Cuba y llegó a ser Mariscal de los Ejércitos de España y rico hacendado azucarero. Desde 1821 hasta 1828 fue el Gran Maestro de la Masonería Cubana para las 66 logias que existían en la isla (Torres Cuevas, 1999: 116).

Aunque se requieren más investigaciones para profundizar en el verdadero papel de la mujer de ascendencia irlandesa en la vida política de Cuba, el caso de Ana Kindelán Sánchez Griñán revela cómo algunas trascendieron los roles tradicionalmente asignados al género femenino y asumieron posiciones de acción anticolonial directa. Ana Kindelán Sánchez Griñán, esposa del general Francisco Vicente Aguilera, marchó al campo insurrecto al inicio de la Guerra de Independencia de 1868. Era hija del coronel de milicias Juan Kindelán y Mozo de la Torre y, por tanto, nieta del mariscal de campo Sebastián Kindelán O’Regan, quien se desempeñó como Gobernador de Santiago de Cuba desde 1798 hasta 1818 y como Capitán General de la Isla interino en el periodo de 1822  a 1823. El caso de Ana Kindelán ejemplifica cómo las nuevas generaciones de criollos y criollas descendientes de irlandeses asumieron posiciones de abierta oposición a la metrópoli, en contraste con la adhesión de sus antepasados al poder colonial.

La influencia de madres irlandesas

Algunas mujeres se inscribieron en la historia cubana como madre, esposa, hermana o hija de los combatientes contra la opresión colonial y la dominación imperialista. Dos de los tres hijos de Mary Garritt Rooney lucharon por la independencia de Cuba. Julio Sanguily Garrit, el mayor de ellos, formó parte de la primera expedición del vapor Galvanic que desembarcó en diciembre de 1868 en la costa norte de Camagüey, y fue General del Ejército Libertador en las campañas de 1868 y 1895. En la segunda expedición del Galvanic vino su hermano Manuel Sanguily Garrit, quien alcanzó el grado de Coronel, fue ilustre en las letras, brillante orador y hombre político con responsabilidades en la República desde 1902, como senador, presidente del senado y secretario de estado. Siempre fue un fiel defensor de la soberanía de Cuba y tenaz opositor injerencista del Gobierno de los Estados Unidos (Roig de Leuchsenring, 1948: 60).

María Lorenza Cowan fue la madre de Nicolás Domínguez Cowan, patriota al servicio de la causa cubana en México que brindó amistad, apoyo y hospitalidad a José Martí durante su exilio allí en la década de los 70’. También destacó Marina O’Bourke, mujer de ideas y acción abolicionistas que fue la hermana del patriota trinitario Dr. Juan O’Bourke Palacios. De Francisca Juliana Lynn y Georovich se sabe que era hermana de Charles Lynn y Georovich, quien llegó a ser Comandante de la Guerra de 1868. Ella fue hermanastra de Juan Bautista Spotorno Georovich, quien participó en los alzamientos armados de 1851 y 1869 en Trinidad, y en 1875 ocupó interinamente la presidencia de la República de Cuba en Armas (Ruiz de Zárate, 1974: 7). Victoria MacMahon y Ponce de León se llamó la madre del matancero Tomás Armstrong y MacMahon, quien vino en la expedición del general Carlos Roloff y llegó a alcanzar el grado de Teniente Coronel del Ejército Libertador de Cuba durante la campaña bélica que se desarrolló en la isla de 1895 a 1898.

De origen irlandés era también Cecilia McPartland, madre de Julio Antonio Mella McPartland, y María Teresa Holmes Walsh, madre de Antonio Guiteras Holmes, dos de los más importantes líderes antimperialistas cubanos de la primera mitad del siglo XX. Julio Antonio Mella McPartland aprendió a hablar español con su nana Longina O’Farrill, de quien también obtuvo el gusto por las comidas y por la música cubanas (Cupull y González, 2003: 16). Desde 1915 hasta 1917, siendo un adolescente, residió con su madre y su hermano Cecilio en Nueva Orleans, donde pudo ser testigo de la conmoción que causó en el seno de la comunidad irlandesa de esa ciudad, el Alzamiento de Pascuas en Irlanda en abril de 1916, en el cual participaron estadounidenses de origen irlandés como Tom Clarke, que fue fusilado el 3 de mayo siguiente. Las ejecuciones de revolucionarios por parte del Gobierno británico contribuyeron a reforzar la conciencia republicana. La movilización ciudadana incentivada por estos eventos alrededor del Alzamiento de Pascua tendría un papel fundamental en los procesos que llevarían a la constitución del Estado Libre Irlandés en 1922. En octubre de 1923, fecha del tercer aniversario de la muerte de Terence McSwiney, alcalde de Cork, tras su huelga de hambre en prisión, el Primer Congreso Nacional de Estudiantes en La Habana, organizado y presidido por Mella, patentizó su solidaridad con la lucha del pueblo de Irlanda contra el imperialismo británico y por su autodeterminación (McGarry, 2010). En las páginas de la revista Alma Mater (1922-actualidad), de la cual fue fundador, Mella firmó sus artículos con el seudónimo lord McPartland, y fue un tenaz opositor del dictador cubano Gerardo Machado. El 27 de noviembre de 1925 fue detenido por la policía y posteriormente enviado a prisión bajo acusación de haber realizado actos terroristas. Como McSwiney, Mella sostuvo una huelga de hambre en protesta por su injusto encarcelamiento, que se extendió desde el 5 hasta el 23 de diciembre, día este último en que le concedieron la libertad bajo fianza, gracias a la movilización popular en Cuba y a la solidaridad internacional. Inmediatamente, Mella salió de manera clandestina hacia el extranjero y se estableció en México, en cuya ciudad capital fue asesinado el 10 de enero de 1929.

Antonio Guiteras Holmes nació en el seno de una familia de irlandeses revolucionarios que contribuyó a la formación de su perfil político antimperialista. Guiteras jugó un papel determinante en el derrocamiento de la dictadura del general Gerardo Machado en 1933, como organizador y jefe de operaciones de guerrillas urbanas y rurales en toda la isla. El 14 de enero de 1934 intervino la estadounidense Compañía Cubana de la Electricidad, reafirmando su posición antimperialista como Secretario de Gobernación, Marina y Guerra del efímero Gobierno Auténtico. Ese mismo año fundó la organización revolucionaria Joven Cuba, que tuvo entre sus objetivos el impulso de la insurrección armada (Tabares del Real, 1973: 434). Militantes de la Joven Cuba residentes en el Valle de Cubitas, Camagüey, realizaron acciones de propaganda y sabotaje contra los latifundios estadounidenses en esa provincia, con la participación de Willy Stokes, descendiente de irlandeses, y del joven ingles Edwin Schofiel (Cirules, 1988: 195). El 8 de mayo de 1935 los sicarios de Fulgencio Batista asesinaron a Guiteras en El Morrillo de la ciudad de Matanzas, cuando intentaba viajar clandestinamente en barco hacia el extranjero. El plan de Guiteras era regresar posteriormente para desarrollar la lucha armada y la revolución antimperialista en Cuba. Entre los militantes que acompañaban a Guiteras se encontraba Xiomara O’Halloran, miembro de la sección femenina de la Joven Cuba. Un estudio profundo de la labor política de esta mujer de origen irlandés permanece como tarea pendiente y contribuiría a arrojar luz sobre el papel de las mujeres vinculadas a Irlanda en la vida política de Cuba.

Según señala el biógrafo Tabares del Real, existen varias versiones sobre el origen del nombre de la organización fundada por Guiteras, entre las que destaca su relación de continuidad con la Joven Cuba fundada en 1852 en los Estados Unidos por cubanos opuestos al colonialismo español (Tabares del Real, 1973: 434). No obstante, tomando en consideración la historia política de la familia irlandesa de Guiteras, también se podría suponer que se inspira en la organización Joven Irlanda, fundada en la década de 18400 por un grupo de jóvenes nacionalistas irlandeses a la cabeza del diario Nation (1842-1900), con la misión de promover el derecho de Irlanda a la autodeterminación (Quinn, 2015). Tanto la organización como el periódico influyeron notablemente en Europa y en la comunidad irlandesa de los Estados Unidos a lo largo del siglo XIX.

De algunas mujeres irlandesas solo conocemos sus relaciones de parentesco como importantes figuras de la Cuba colonial. Vale la pena mencionarlas en este estudio para propiciar futuras investigaciones sobre su rol en la sociedad de la época. En la Catedral de La Habana está registrada el 2 de agosto de 1771 la defunción de María Concepción Kindelán, quien estuvo casada con Philippe O’Sullivan, conde de Bienhaven (Santa Cruz y Mallen, 1942: 193). En la parroquia de Guadalupe, extramuros de La Habana, en abril de 1798 contrajo matrimonio María Luisa O’Kelly con Francisco de Ayala y Betancourt, quien fue hacendado y Capitán de las Milicias de esta plaza. El primero de junio de 1800 fueron las nupcias de María del Pilar O’Keefe con Sebastián de Ayala y García, quien llegó a ser Intendente Honorario del Ejército Libertador y Administrador General de Rentas Reales. En 1806 murió Catalina O’Halloran, hija de José María O’Halloran, capitán del Partido de San Marcos en Artemisa [19].

Conclusiones

Los roles de las mujeres irlandesas y de origen irlandés en la sociedad cubana evolucionaron en paralelo con los procesos coloniales y postcoloniales que tuvieron lugar en el territorio desde la década del 60 del siglo XVI hasta la primera mitad del siglo XX. Estos procesos favorecieron la integración de europeas y europeos blancos, principalmente durante el siglo XIX y las primeras décadas del XX. No obstante, la inmigración irlandesa en general y las mujeres de este contingente migratorio en particular, no representaron un grupo homogéneo, como bien ilustran los ejemplos anteriores. Mientras algunas se beneficiaron directamente de las alianzas de la élite irlandesa y de origen irlandés con el poder colonial o fueron parte de las campañas de colonización del siglo XIX, otras integraron la creciente clase media que afloró en Cuba en los años inmediatos y posteriores al cambio del siglo XIX al XX. Cabe reconocer también la presencia de mujeres inmigrantes que subsistieron a través de trabajos precarios, pues el conocimiento de sus recorridos vitales puede contribuir a enriquecer la historia de las migraciones transatlánticas y a relativizar narrativas de éxito migratorio.

Las mujeres estudiadas en este trabajo muestran la diversidad de historias de vida mediadas por los diversos fenómenos socio-históricos que tuvieron lugar en Cuba desde el siglo XVI. Aún más importante es tener en cuenta que ellas también contribuyeron a guiar y transformar esos procesos asumiendo o conquistando roles dentro de la sociedad cubana. Es un objetivo del estudio aquí presentado ofrecer una base para el desarrollo de investigaciones más profundas que ayuden a continuar develando el impacto de la vida y la obra de las mujeres migrantes irlandesas en las dos sociedades protagonistas de este intercambio, Irlanda y Cuba.

Notas

Fernández Moya, Rafael: “Diáspora irlandesa en Cuba: presencia de la mujer en el desarrollo económico y social”, en Irlanda y Cuba. Historias entretejidas, Ediciones Boloña, La Habana, 2019, pp. 155-175.

[1] Archivo Nacional de Cuba (ANC) / Fondo Gobierno General (FGG)  404 / 19161-A.

[2] ANC  / Fondo Junta de Fomento (FJF) / 184 / 8335, 8337.

[3] ANC / FJF / 186 / 8395.

[4] ANC / Fondo Audiencia de Santiago de Cuba (FASC) / 1030 / 34920.

[5] ANC / Fondo Escribanía de Guerra, legajo 535, expediente 7073.

[6] ANC / Registro de la Propiedad de La Habana, finca 1724, libro 41 de Ayuntamiento, folios 217-220.

[7] ANC Registro de Asociaciones, legajo 1071, expedientes 22530, 22531 y 22532.

[8] ANC / Fondo Secretaría de la Presidencia (FSP) / 67 / 82.

[9] ANC/ Fondo Escribanía de Salinas (FES) / 132 / 1821.

[10] Ver ANC / Fondo de Audiencia de Santiago de Cuba, legajo 399, expediente 9431.

[11] Ver ANC / Fondo de Audiencia de Santiago de Cuba, legajo 1014, expediente 34517.

[12] ANC / Fondo de Escribanía de Varios (FEV) / 786 / 13678.

[13]  ANC / Fondo de Instrucción Pública (FIP)  521 / 31142.

[14] ANC / FIP / 552 / 33234.

[15] ANC / Fondo Escribanía de Bienes de Difuntos (FEBD) / 121 / 2107.

[16] ANC / Fondo Escribanía de José A. Rodríguez (FEJAR) / 20 / 7.

[17] ANC / Fondo Escribanía de Daumy (FED) / 155 / 9.

[18] ANC / Fondo Escribanía de Luis Blanco (FELB) / 538 / 1.

[19] ANC /  Escribanía de Cabello Ozequera, legajo 414, expediente 10.

dest La Avellaneda y Virginia Woolf

La Avellaneda y Virginia Woolf

La Avellaneda y Virginia Woolf

Marzo 8, 2021

 

Marzo rinde homenaje a la mujer, y en este mes se celebra el aniversario de nacimiento y muerte de dos grandes escritoras de Cuba y de Europa: Gertrudis Gómez de Avellaneda (1814-1873) y Virginia Woolf (1882-1941), respectivamente.

La Avellaneda fue una reconocida escritora de la época colonial cubana, cuya poesía gira en torno al amor desdichado y pesimista. Dos de sus obras cumbres en el teatro lo constituyen Saúl (1849) y Baltasar (1858).

Tula, como coloquialmente la llamaban, pretendió fundir la tragedia clásica con el drama romántico en el teatro. Sus escritos, llenos de pasión y provocación, cuestionan la subordinación de la mujer por lo que pueden ser considerados precursores del feminismo contemporáneo. Fue ella quien fundó la primera revista editada en Cuba por una mujer, titulada Álbum cubano de lo bueno y lo bello (La Habana, 1890).

La británica Virginia Woolf está considerada una de las más destacadas figuras del vanguardismo anglosajón del siglo XX y del feminismo internacional. Entre sus obras más famosas está la novela Orlando: una biografía (1928) y su ensayo Una habitación propia (1929), en el cual expone las dificultades de la mujer para abrirse paso en el mundo de la escritura.

A través de la literatura, Virginia Woolf luchó contra los convencionalismos a los que se enfrentaban las mujeres de su época; reflexionó sobre la condición de la figura femenina y su relación con el arte y la literatura, lo cual plasmó en sus novelas y ensayos. No solo fue pionera entre las mujeres intelectuales de su tiempo; también su influencia ha inspirado a generaciones posteriores de autoras. Sus obras han sido representadas en teatros, películas y han sido motivo de discusión de disímiles conferencias.

dest Oktoberfest

Oktoberfest

Oktoberfest

Marzo 3, 2021

 

El Oktoberfest, la fiesta de la cerveza, es una de las celebraciones populares más importantes de Alemania. Atrae cada año a miles de personas a Múnich, la capital de Baviera, y es tan grande su popularidad que se ha extendido por diversos países del globo.

Oktoberfest significa en alemán “fiesta de octubre”. El primero tuvo lugar entre el 12 y el 17 de octubre de 1810, como parte de la celebración nupcial del príncipe Luis I de Baviera y la princesa Teresa de Sajonia-Hildburghausen. A ese evento se invitó a toda la ciudad de Múnich y terminó con una carrera de caballos. Fue tal el éxito de la festividad que los habitantes de Múnich decidieron continuar organizándolo. Durante el siglo XIX la celebración consistía principalmente en una fiesta agrícola para aumentar la economía de la ciudad de Múnich. En dicha celebración se repetía la carrera de caballos y se hacía negocios entorno a la agricultura. La costumbre de tomar cerveza tiene su origen en 1887, cuando se reunieron por primera vez en la fiesta los propietarios de cervezas de la ciudad. Desde entonces, tomar cerveza es la principal atracción del evento y por el cual se reúnen millones de personas.

Si bien en un principio la fiesta tenía lugar el 12 de octubre, para aprovechar los días de sol y el buen tiempo, se cambió la fecha para el primer sábado después del 15 de septiembre. Tiene una duración de entre 16 y 18 días, dependiendo del tiempo y las fechas del mes.  

En Múnich solo pueden servir el dorado líquido las seis casas cerveceras de la ciudad: Agustiner, Spaten, Hacker-Pschorr, Löwenbräu, Hofbräu y Paulaner. Y no cualquier cerveza. La que allí se bebe se llama oktoberfestbier (cerveza del Oktoberfest) y debe cumplir con el Reinheitsgebot (la ley de pureza cervecera, de 1516), que obliga a elaborarla exclusivamente a partir de agua, cebada, malta y lúpulo. Debe tener además un mínimo de 13,5 de stammwürze (lo que traduciríamos como mosto), lo que equivale a un 6% de alcohol.

El consumo de cerveza durante el Oktoberfest puede alcanzar la nada despreciable cifra de los 7 millones de litros. Pero no solo de cerveza viven los muniqueses y visitantes. También se ingiere una variada oferta gastronómica, como el tradicional Wiesn-Hendl (pollo asado), los Brezn (pretzel gigante), el Steckerl Fish (pescado en vara), el Weisswurst (embutido) o Schweinshaxe (codillos de cerdo)

En la fiesta tradicional alemana, antes de la inauguración del evento, llegan los anfitriones a las carpas, acompañados de música tradicional alemana. El Oktoberfest se inaugura cuando el alcalde dice a viva voz O’zapft is!, tras abrir el primer barril de cerveza golpeando con un mazo el grifo.

Las palabras del alcalde, O’zapft is, no las podrás encontrar en el diccionario; es dialecto austro-bávaro y significa “ya está pinchado”. Es una referencia al ritual de pinchar el primer barril del festival.

Los muniqueses suelen ponerse trajes tradicionales: las mujeres llevan el vestido tradicional o dirndl y un mandil, mientras los hombres usan pantalones de cuero hasta la rodilla llamados lederhosen, medias largas, una camisa (normalmente de cuadros o lisa) y un sombrero. No es de uso obligatorio, pero los locales agradecen el esfuerzo.

¿Preparado para lanzarte a disfrutar de un Oktoberfest? ¡Salud! Prost!

dest Grecia

Grecia

Grecia

Febrero 25, 2021

 

Grecia, de nombre oficial República Helénica, es un país soberano miembro de la Unión Europea, situada en las orillas nororientales del mar Mediterráneo, en un enclave estratégico entre Europa, Asia y África. En su conformación social, Grecia es muy homogénea, ya que gran parte de su población habla el idioma griego y practica el cristianismo ortodoxo. En su territorio continental, así como en sus miles de islas, se encuentra el testimonio histórico de la antigua civilización griega, así como el legado de una larga tradición que se refleja en el arte, la arquitectura, la gastronomía, la literatura y la mitología.

La cultura griega ha evolucionado a través de miles de años, iniciando con la Grecia micénica y pasando por la Grecia clásica, a través de la influencia del Imperio romano y el Imperio Bizantino. Otras culturas y naciones, como los Estados latinos y francos, el Imperio otomano, la República de Venecia, la República de Génova y el Imperio británico también han dejado su influencia en la cultura griega moderna.

La Grecia moderna tiene su origen en la civilización de la antigua Grecia, considerada la cuna de la civilización occidental. Fue el lugar de nacimiento de la democracia, la filosofía occidental, los Juegos Olímpicos, la literatura y el estudio de la historia, la política y los más importantes principios de las matemáticas y la ciencia. Introdujeron muchas formas literarias como la poesía épica y lírica, la narrativa histórica, la tragedia y la comedia. Además, se creó un ideal de belleza clásica, que respondía a la búsqueda del orden y la proporción, la cual influyó fuertemente el arte occidental.

Atenas, su capital, es la urbe más poblada y grande del país. Es una ciudad rica en restos arqueológicos, no solo clásicos sino, además, romanos y bizantinos. En la Acrópolis de Atenas destaca el Partenón, símbolo imperecedero de la cultura griega. El templo evidencia el gran conocimiento geométrico de los matemáticos y arquitectos griegos. Es octástilo (con ocho columnas en sus dos fachadas principales) y períptero (que está rodeado de columnas).

También en la Acrópolis se encuentra el Erecteón, uno de los más bellos monumentos arquitectónicos. Uno de sus pórticos sobresale del resto del conjunto por las cariátides, esas columnas en forma de mujer que sujetan sobre sus cabezas el entablamento de la fachada. Pero, ¿sabías que las seis que se encuentran in situ son replicas? Cinco de las originales se encuentran en el Museo de la Acrópolis y la otra en el Museo Británico, protegidas de la corrosión ambiental.

Para la arquitectura, los antiguos griegos desarrollaron los órdenes clásicos: dórico, jónico y corintio, que establecía una relación entre la columna (elemento de sostén) y el dintel. Estos se pueden diferenciar atendiendo al capitel de las columnas. A diferencia, en el periodo bizantino las edificaciones se caracterizaron por plantas de cruz griega, con una cúpula central rodeada de otras cúpulas pequeñas.

Grecia tiene una fuerte tradición literaria que comprende unos 2800 años. Las primeras obras literarias occidentales son los poemas épicos de Homero y Hesíodo. En la Grecia clásica nace la poesía lírica, el teatro y los estudios filosóficos e históricos. Ya en el siglo XX, destacan los escritores Giorgos Seferis (1900-1971) y Odysséas Elýtis (1911-1996), ambos galardonados con el Premio Nobel de Literatura en 1963 y 1979, respectivamente.

Grecia es uno de los países más montañosos de Europa. El monte Olimpo, la mítica morada de los dioses griegos, es el punto más alto del país, con 2917 metros sobre el nivel del mar. Gracias a la variedad de climas y paisajes, la nación cuenta con más de 5500 tipos de plantas y especies de animales únicas como las focas pinípedas, la llamada tortuga boba y la cabra salvaje, ya extinta en el resto de Europa. Sus playas son de las más bellas del mundo, caracterizadas en su mayoría por un azul turquesa que enamora a los visitantes.

Los griegos son muy arraigados a su tradición. Una de ellas es el nazar que, aunque su origen sea turco, se ha convertido en uno de los suvenires más comunes de Grecia. El nazar es un amuleto que protege contra el mal de ojo y se representa mediante círculos concéntricos, desde adentro hacia fuera, azul oscuro o negro, azul claro, blanco y azul oscuro. Desde la antigüedad, los griegos lo utilizaban en los barcos, para pedir protección en sus expediciones a los dioses Poseidón, Zeus y Hermes. Actualmente también se utilizan cuentas con aspecto de nazar en los begleri griegos.

Noruega

Noruega

Noruega

Febrero 17, 2021

 

El Reino de Noruega es un Estado soberano de Europa septentrional, cuya forma de gobierno es la monarquía democrática parlamentaria. Su territorio está organizado en diecinueve provincias o fylker y el idioma oficial es el noruego, una lengua norgermánica relacionada directamente con el danés y el sueco. En su mayor parte, los hablantes de noruego, danés y sueco pueden entenderse entre sí. Junto con Suecia, Finlandia y una parte de Rusia, Noruega forma la península escandinava, mientras que junto a Suecia y a Dinamarca, conforman Escandinavia.

En 2018, Noruega fue elegida como la nación más feliz del mundo, teniendo en cuenta criterios como la libertad, el bienestar, la salud y la generosidad.

Su capital es Oslo. Esta ciudad se ha tomado muy en serio la lucha contra el cambio climático, por lo que desde hace años ha comenzado a tomar medidas contra la contaminación, entre ellas, aumentar el número de zonas verdes. En 2019, fue nombrada Capital Verde Europea. Entre los sitios más llamativos se encuentra la Ópera de Oslo, situada en el fiordo de Oslo y que asemeja un gran iceberg que emerge del mar. También destacan el Palacio Real, el Parque de Vigeland y el Museo de Barcos Vikingos.

En Noruega, también se encuentran algunos de los paisajes más fascinantes del mundo, que hacen del país el destino perfecto para los amantes de la naturaleza y los rincones insólitos. Tromsø, por ejemplo, es uno de los mejores lugares del mundo para aquel que disfrute el espectáculo de las auroras boreales. Asimismo, destacan en su naturaleza los fiordos, estrecha entrada de mar formada por la inundación de un valle excavado o parcialmente tallado por acción de glaciares.

Noruega cuenta con ocho lugares y zonas que, por su valor cultural y natural, forman parte de la lista de Patrimonio de la Humanidadad de la Unesco: el muelle de Bryggen, en Bergen (1979); la iglesia medieval de Urnes (1980); la ciudad minera de Røros (1980); el arte rupestre de Alta, provincia de Finnmark (1985); las islas Vega o Vegaøyan (2004); arco geodésico de Struve (2005); los fiordos noruegos de Geiranger y el Nærøyfjord (2005); emplazamiento industrial de Rjukan-Notodden (2015).

La cultura noruega goza de reconocimiento internacional y varios de sus artistas se encuentran entre los mejores del mundo. En literatura, las obras de Henrik Ibsen (1828-1906) son de las más representadas en el teatro. Mientras que en artes plásticas, Edvard Munch (1863-1944) destacó en la vanguardia artística internacional y una de sus obras más conocidas es El grito.

Suecia

Suecia

Suecia

Febrero 10, 2021

 

Suecia es el país del Premio Nobel, de las auroras boreales y del grupo de música ABBA.

El Premio Nobel se originó en Suecia desde 1901 como última voluntad de Alfred Nobel, científico e ingeniero sueco que inventó la dinamita. Selma Lagerlöf, sueca de nacimiento, fue la primera mujer en ganar el Premio Nobel de Literatura, en 1909.

Las auroras boreales aparecen sobre el Círculo Polar Ártico en los equinoccios, a finales de marzo y septiembre, y también durante la época oscura del invierno sueco, el cual se caracteriza por ser largo y oscuro.

ABBA fue durante mucho tiempo el emblema de Suecia. Este grupo de música se hizo famoso en las décadas de los 70 y 80 a nivel internacional. En su honor, existe un museo en Estocolmo además de una ruta turística guiada que atraviesa los sitios más importantes de la agrupación y algunas locaciones de sus videos musicales.

Suecia, uno de los países escandinavos, es el tercero más grande en extensión de la Unión Europea, detrás de Francia y España. Sverige es el nombre moderno del país en sueco y significa “Nuestro Reino”. Estocolmo es la capital de este país y en ocasiones se le ha denominado como la Venecia del norte, debido a que está edificada sobre doce islas y cuenta con más de cuarenta puentes.

La bandera de Suecia sigue el modelo de la bandera danesa, pero con los colores que tenía el escudo del soberano sueco. El azul representa la justicia, la lealtad y la verdad; y el amarillo o el dorado la generosidad.

En Suecia, se observa el sol aún en la medianoche. Durante el verano la luz del sol es visible las 24 horas como si fuera de día, principalmente en Laponia, situada en el Círculo Polar Ártico. Esto puede ocasionar trastornos de sueño en los visitantes porque durante más de dos meses la luz solar es permanente, y los horarios para dormir se alteran.

El patrimonio cultural sueco es reconocido a nivel mundial y cuenta con catorce sitios dentro del territorio nacional declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Otras de sus curiosidades culturales es que la autora de las aventuras de Pippi Calzaslargas es la escritora sueca Astrid Lindgren. A su muerte en 2002, el gobierno sueco creó un premio de literatura infantil con su nombre.

dest Tomás Romay y Chacón

Tomás Romay y Chacón (1764-1849, Cuba)

Tomás Romay y Chacón

Considerado el iniciador del Movimiento Científico en Cuba y recordado, sobre todo, por haber introducido la vacunación contra la viruela en el país a partir de febrero de 1804, la labor más meritoria de su carrera. La viruela fue, durante el siglo XVIII, una de las enfermedades infecciosas más temidas por el número de víctimas que dejaba a su paso y por las secuelas manifiestas en las pocas personas que salían de ella con vida.

Tomás Romay fue un distinguido médico cubano con una visión científica y progresista de la Medicina clínica, transmitida en la Universidad de La Habana. Romay fue el trigésimo tercer graduado en Medicina en Cuba, y se reconoce que ninguno antes que él logró hacer aporte alguno para elevarla al rango de una verdadera ciencia. A él se debe también la erradicación de los enterramientos en las iglesias. Representó el primer indicio de la transformación de la colonia en la nación, contribuyendo a la formación de la nacionalidad cubana. Fue uno los redactores principales del Papel Periódico de La Habana, desde su fundación en 1791; y colaboró en El Diario de La Habana, y el Diario del Gobierno de La Habana, con trabajos científicos y algunos versos para los cuales utilizó el seudónimo de Matías Moro.

Asimismo, fue miembro distinguido de la Comisión de Vacuna de París; de las Sociedades Médicas de Burdeos y Nueva Orleáns; y Miembro Corresponsal de la Real Academia de Medicina de Madrid. Romay y Chacón fue también Médico de la Real Cámara, Catedrático de Clínica de la Real Universidad, Presidente e Individuo de Mérito de la Sociedad Económica de Amigos del País y obtuvo el galardón de Caballero Comendador de Isabel la Católica.