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Hay que creer en Cuba

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Septiembre 13, 2022

 

Hay que creer en Cuba. Entrevistas a Eusebio Leal Spengler, de la periodista y directora de Comunicación y de Habana Radio de la Oficina del Historiador de La Habana, Magda Resik Aguirre, constituye la más reciente publicación de Ediciones Boloña. Fue presentada en el acto de celebración por el aniversario 80 del natalicio del eterno Historiador el pasado domingo 11 de septiembre.

Magda Resik se disculpó ante el público presente por no tratarse de un acto formal de presentación de un libro, sino ser:

El momento en que vamos a hablar de Leal también desde la gratitud por todos los que hicieron posible que su pensamiento se empiece a recopilar en una colección que se titula «El Historiador». Este es el primer título de esa colección. Vamos a empezar a recoger todo el pensamiento de Leal que anda por ahí volando; todo el testimonio de las personas que le quisieron y que pueden contar anécdotas; todas las voces de Leal que hay grabadas y que no se han llevado a la letra impresa, porque ese legado de Leal tenemos que preservarlo para los más jóvenes y para los que vendrán.

En el acto, la autora advirtió que:

Este es un homenaje a Leal que ya hemos convertido en una suerte de ritual todos los años cuando llega el 11 de septiembre, fecha que él no quería celebrar nunca por el significado universal que representa un 11 de septiembre; pero para nosotros es un honor, y es un deber de gratitud infinita, poder todos los años recordar a Leal en este espacio que además fue el sitio donde él nació al mundo de la restauración del patrimonio, a la vida política, y donde creció su pasión por Cuba.

Fueron también un regalo, para Eusebio Leal y para los que acudieron a la cita, las palabras de Silvio Rodríguez, quien destacó algunas de las ideas contenidas en el libro Hay que creer en Cuba, un logro conjunto de las casas editoriales Boloña y Ocean Sur. El compositor cubano comentó en una entrevista concedida a Habana Radio que es un libro formidable. Así afirmó:

Es una forma de empezar a profundizar y a poner de relieve el pensamiento de Eusebio, que es muy importante, que toca muchos puntos, no solo de la Historia de Cuba, sino muchos conceptos de la vida, de los seres humanos, de los momentos que se viven, de la actitud que se tiene o no se tiene ante estas cosas. Son un compendio estos libros de Eusebio de mucha sabiduría, de mucho conocimiento, así que todo lo que se publique en esa dirección hay que aplaudirlo.

El título Hay que creer en Cuba alude a una expresión que, según afirmó en su presentación Magda Resik, es una de las esencias del pensamiento de Eusebio Leal. Con el propósito de facilitar al público lector y a los investigadores el acceso a las reflexiones del Historiador se entrega esta publicación. El libro se traza entre preguntas y respuestas, y desata infinitos cuestionamientos sobre cómo cada uno de nosotros avizora el destino de La Habana y de Cuba.

Alejandro Hartman Matos, Historiador de la ciudad de Baracoa y cercano a Leal desde fechas muy tempranas de su accionar como restaurador, expresó sobre él y sobre el texto:

Un aspecto muy importante de Eusebio es su pasión desmedida. El patriotismo enorme que siempre lo llevó en su corazón, siempre lo llevó en su vida. Eso lo ha hecho imperecedero en el tiempo. Pasarán muchos años y él estará ahí con nosotros como lo está en este momento. Ese es el libro. Ese es el Eusebio conductor, el Eusebio que todos seguimos con amor desbordado. El Eusebio que es amor. El Eusebio que es patria.

 

[Tomado de Habana Radio]

A partir de los libros, comienza el mundo

A partir de los libros, comienza el mundo

A partir de los libros, comienza el mundo

Grisel Terrón Quintero

Abril 28, 2022

 

Que los Historiadores de La Habana, Emilio Roig primero y Eusebio Leal después, fueron hombres de lecturas, es un hecho supuesto por la vasta cultura que ambos poseían; sin embargo, valdría la pena aproximarse al modo en que ambos leyeron y a la manera en que concibieron al libro.

Emilio Roig, de estudios y familia de letras, siguió una línea docente regular desde la enseñanza primaria hasta la universitaria y se hizo abogado. Él fomentó una biblioteca personal desde joven a partir de la herencia familiar y de sus propias adquisiciones. Por su parte, Eusebio Leal, de procedencia humilde, devoraba los libros a los que tenía acceso leyendo en ómnibus, robándole tiempo al descanso en la Biblioteca de la Sociedad Económica de Amigos del País, y «a partir de esos primeros libros, comenzó el mundo» (1). A los estudios superiores llegó tras una accidentada trayectoria, desde la enseñanza obrero campesina hasta la Universidad donde alcanzó el título de Doctor en Ciencias. Para uno y otro, los libros fueron consustanciales a su trayectoria vital, su formación académica y el desempeño de su cargo, y ahí pudo haber quedado todo. Pero ser hombres de libros fue mucho más que ser consumidores de ellos.

Buena parte de la grandeza de estos hombres estuvo en su concepción de la función social del libro y en la implementación de acciones y políticas que lo democratizaran. El proyecto que lideraron, nació en cuna de libros y erigió sus columnas sobre el sólido cimiento de una cultura documental que rescató para Cuba importante papelería, la hizo crecer y la puso al acceso de todos. En 1938 se fundaba la Oficina del Historiador sustentada en tres pilares documentales: la Biblioteca Histórica Cubana y Americana, el Archivo Histórico y el sistema de publicaciones. La primera, creada a partir de la biblioteca personal de Emilio Roig y fomentada en sus inicios por el círculo de intelectuales más cercano al Historiador, bastaría para avalar la vocación social y cultural de este hombre cuyo apego a los libros consistía en socializarlos y en producirlos y distribuirlos gratuitamente tal como sucedió con las publicaciones que la Oficina tuvo a su cargo. Discípulo de Emilio Roig, Eusebio Leal inició su gestión en función del patrimonio documental cubano rescatando los libros y documentos que formaron parte de la Oficina primigenia y que fueron dispersados a inicios de los años 60. A este gesto de continuidad, siguió el estímulo de bibliotecas que, como semillas en terreno fértil, se fueron expandiendo por el Centro Histórico con el único objetivo de socializar el libro y dotarlo de vida y nuevas maneras de comprenderlo desde diversas aristas.

Muchos ejemplos legitiman al libro como piedra fundacional de la Oficina del Historiador y de cada uno de sus proyectos y resultados; mucho verbo y mucho empeño pusieron los historiadores en convertir al libro en vehículo de democratización de la cultura: las ferias del libro dan fe.

La primera Feria del Libro en Cuba, fue organizada por Emilio Roig bajo el auspicio del Municipio de La Habana en 1937 entre los días 20 y 27 de mayo. En las áreas de la antigua cárcel de La Habana, tuvo lugar este primer evento de alcance provincial. Muchos fueron los expositores, pero además de organizadora de la feria, la Oficina del Historiador mostró su producción bibliográfica en el pabellón oficial del Municipio de La Habana con los Cuadernos de Historia Habanera y los libros de Actas Capitulares, emanados de las actas rescatadas y conservadas hasta hoy en el Archivo Histórico. El director de Cultura de la Secretaría de Educación, José María Chacón y Calvo, quien tuvo a su cargo la clausura del evento, resumió la trascendencia de esta primera edición:

Quizá sea esta la primera gran enseñanza que se desprende de la Feria del Libro, organizada con toda comprensión del espíritu de nuestro tiempo, del clima espiritual que vive hoy el mundo en todas las latitudes: el libro tiene una misión de apostolado social; no ha de verse como un factor aislado, ni como un fenómeno esporádico, ni como una manifestación solitaria, sino como un nexo que lo liga íntimamente con la colectividad y con una función última que trasciende al cuerpo social procurando su constante, abnegada y generosa superación. (3)

A partir de entonces, Emilio Roig estuvo en la comisión de preparación y organización de las Ferias del Libro en las que además expuso en cada edición, parte de su colección personal de objetos, libros raros y documentos, volviendo, con cada acto, a ser consecuente con su convicción permanente de compartir la cultura. También formaban parte de los expositores, los impresores y encuadernadores, quienes daban una visión de conjunto del arte del libro junto a las editoriales. Algunas bibliotecas y más prestigiosos bibliotecarios se sumaban con sus proyectos y disertaciones.

Emilio Roig legitimó la función de las ferias del libro: «De esta manera lanzamos a los vientos de la publicidad lo que entendemos debe ser evangelio de cultura: el conocimiento del libro, el amor al libro, el valor espiritual del libro; y tratamos de llevar el libro hasta el pueblo, para que el pueblo tenga al libro por amigo (…)». (3)

A partir de 1942 el Municipio dejó de dirigir y organizar la Feria del Libro y empezó a hacerlo el Ministerio de Educación. Desde entonces, el acontecimiento adquirió carácter nacional y se empezó a nombrar Feria Nacional del Libro, donde el historiador Emilio Roig mantuvo su colaboración activa porque «(…) solo anhelamos, ayer como hoy, que estas ferias realicen cabalmente, sea cual fuere el organizador oficial o particular que las organice, la función social y cultural que a ellas corresponde» (3), tal como expresó en la charla que brindó en esa ocasión.

Así se desarrollaron doce ferias hasta 1955 con períodos de intermitencia. No es hasta 1982 que se retoma la realización del evento ya con carácter internacional y con una cada vez más creciente participación de la Oficina del Historiador. La institución, heredera del legado cultural de la que fundó Emilio Roig, reconstruyó su estructura sobre la base de la primera piedra: los libros. Entonces Eusebio Leal, consciente como Jorge Luis Borges de que el instrumento más asombroso del hombre es el libro porque es una extensión de la memoria y de la imaginación, rehízo la biblioteca dispersa que fundara su predecesor. No solo Leal rescató para Cuba los volúmenes diseminados en varias instituciones y los condujo a la Biblioteca Histórica, sino que la hizo crecer y multiplicarse. Él mismo consideró este uno de sus mayores logros: «¿Qué cosa creo yo que es lo que pude haber hecho de mérito? Bueno, primero, recuperar fuentes. La Oficina perdió todos sus libros, perdió todos sus papeles. Hoy tiene un yacimiento documental (…)” (2).

Ese yacimiento solo cobra sentido en la obra socializadora de la gestión de la Oficina del Historiador. No se trata de una masa muerta de libros y documentos, no se trata de poseer volúmenes, se trata de la voluntad de compartir saberes. Y es por ello que el fenómeno de las ferias del libro encuentra campo fértil en el Centro Histórico, nuevamente bajo el liderazgo de Leal, porque más allá de haber sido su cuna, es lo que cierra el ciclo de la socialización cultural que es sustrato del espíritu de la institución. Es el libro y la memoria que retornan a las manos del pueblo y lo sostiene con ese alimento irreductible que es el saber.

Bien como subsede de las ferias, bien como colaboradora de la organización o como expositora, la Oficina del Historiador ha estado presente en estas fiestas del libro y la cultura. El sistema de publicaciones iniciado por Roig, ha tenido en la Editorial Boloña y en la revista Opus Habana su continuidad y desarrollo al estar destinadas a llevar la historia y la literatura al papel impreso primero y en los últimos años, al escenario virtual. Eusebio Leal tuvo el acierto de colocar de manera sistemática la sostenida producción bibliográfica de la Oficina del Historiador en las bibliotecas que se fueron creando, con lo cual garantizó que esa producción se incorporara a los acervos bibliotecarios no solo como valioso patrimonio documental, sino como memoria histórica institucional.

La Oficina, además ha contado con un espacio expositivo en las ferias del libro donde ha socializado sus productos editoriales y también sus valiosos documentos patrimoniales en el afán permanente de Eusebio de aprovechar toda oportunidad para que el libro y la cultura llegaran a todos. Y este empeño, traducido en la obra cultural e histórica que protagonizó, lo hizo merecedor de la dedicatoria de la XXVII Feria Internacional del Libro en el 2018, acaso hito simbólico de su comprensión y de la de Roig de ver al libro como fundación y de la Feria como ágora.

 

Fuentes

(1) Delgado Guerra Di Silvestrelli, Sheyla. Eusebio Leal: “Mi Patria es donde luche y no solamente donde nazca”. Disponible en http://www.cubadebate.cu/noticias/2017/12/18/eusebio-leal-mi-patria-es-donde-luche-y-no-solamente-donde-nazca/

(2) Leal Spengler, Eusebio. “Debo todo a la Revolución”. Disponible en http://www.eusebioleal.cu/curriculum/intervenciones/eusebio-leal-spengler-debo-todo-a-la-revolucion-2/.

(3) Roig de Leuchsenring, Emilio. Veinte años de actividades del Historiador de la Ciudad de La Habana: 1935-1955. La Habana, Municipio de La Habana, 1955. Volumen 3

 

[Artículo tomado de Habana Cultural: http://habanacultural.ohc.cu/?p=37799&fbclid=IwAR2OY81XHWKCImXbM0zonOZbUPm6JHAsgCTrSIs8Yp8o9xvQmveho1U8VPk]

Día del Idioma Español

Día del Idioma Español

Día del Idioma Español

Abril 20, 2022

 

Desde el 23 de abril de 1922 se celebra la fiesta del idioma por iniciativa de la Real Academia Hispanoamericana de Ciencia y Arte de Cádiz. No sería hasta 1995 cuando fuera declarado como Día Mundial del Libro y de los Derechos de Autor por la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) y Día del Idioma Español por las Naciones Unidas en el 2010. En la actualidad, el español es la lengua oficial de 22 países y la cuarta más hablada del mundo con cuatrocientos millones de hablantes; solo por detrás del chino, el inglés y el hindi. De igual forma, es uno de los seis idiomas oficiales de las Naciones Unidas, junto al inglés, francés, ruso, chino y árabe.

La elección de esta fecha responde a la coincidencia histórica de ser el día en que fallecieron tres de las figuras más importantes de la literatura universal: Miguel de Cervantes y Saavedra, William Shakespeare y el inca Garcilaso de la Vega, uno de los primeros cronistas americanos de los que se tiene constancia. Por tal motivo, los hispanohablantes adoptamos ese día para rendirle homenaje al autor de El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, obra cumbre del idioma español y el libro más traducido después de la Biblia.

Cervantes nació en Alcalá de Henares en 1547, el cuarto hijo del matrimonio entre el hidalgo Rodrigo de Cervantes y Leonor de Cortinas. Con una vida muy agitada y convulsa, fue desde paje eclesiástico hasta un soldado más que combatió en la batalla naval de Lepanto. De regreso a España, se instaló en Sevilla donde obtuvo el cargo de comisario real de abastos para la Armada Invencible y cobrador de arriendos en Granada, un puesto que lo llevaría a un constante viaje por la zona sur de la Península Ibérica. En 1584 compuso su primera novela importante, La Galatea, pero no sería hasta 1605 que vería la luz las Aventuras del ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha; completada diez años más tarde por una segunda parte que se publicaría en 1615, un año antes de la muerte de Cervantes.

El Quijote cuenta las aventuras de Alonso Quijano, un hidalgo manchego que “sabe muy bien lo que dice y no tiene idea de lo que hace”, un caballero en el ámbito rural español que pierde la razón tras haber leído numerosos libros de caballería. Se cree un caballero andante medieval y, junto a Sancho Panza, un labrador vecino que se convierte en su fiel escudero, emprende una travesía fuera de su aldea en búsqueda de aventuras. Antes de partir, limpia las armas de sus bisabuelos, bautiza a su flaco caballo como Rocinante, decide que su dama será Dulcinea del Toboso (una labradora manchega que se llama Aldonza Lorenzo) y asume la sugerente identidad de Don Quijote de la Mancha.

La obra alcanzó el éxito mundial ya que es la primera novela moderna de la historia al romper con todos los géneros novelísticos anteriores. Además de parodiar los libros de caballería del siglo XVII, introduce en la narrativa elementos como la evolución de los personajes y el denominado perspectivismo (utilización de diferentes puntos de vista ante una misma realidad). Dichas novedades literarias inspiraron las obras de posteriores artistas clásicos como Charles Dickens, Honoré de Balzac o Benito Pérez Galdós. Por tales motivos, la novela contemporánea como se conoce hoy en día no tendría su forma actual sin las proezas del Quijote.

Miguel de Cervantes es considerado el más grande escritor español de todos los tiempos y puede leerse en más de 140 lenguas. En el año 2002, cien escritores de 54 países eligieron el Quijote como la mejor obra de ficción de la historia de la humanidad, por encima de los grandes clásicos de Homero, Fiodor Dostoievski o Gabriel García Márquez.

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Día de la Poesía

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Marzo 7, 2021

 

Cada 21 de marzo se celebra el Día Mundial de la Poesía, como homenaje a una de las formas de expresión e identidad y lingüística de la humanidad. La palabra poesía proviene del latín poēsis, y esta a su vez del griego ποίησις (poíesis), que significa ‘hacer’, ‘materializar’. Es un género literario a través del cual la humanidad ha sido capaz de expresar pensamientos, sentimientos y emociones, mediante un lenguaje lleno de belleza y recursos literarios. Ha sido practicado a lo largo de la historia en todas las culturas y continentes, y es considerado una manifestación del sentimiento estético por medio de la palabra.

El día fue adoptado por la Unesco durante la 30º Conferencia General en París en 1999, para apoyar la diversidad lingüística a través de la expresión poética y fomentar la visibilización de aquellas lenguas que se encuentran en peligro. Es una ocasión para conmemorar a poetas, revivir tradiciones orales, promover la lectura y la enseñanza de la poesía, fomentar la convergencia entre esta manifestación literaria y otras artes. Según la directora general de la Unesco, Audrey Azoulay:

La poesía anida en lo más hondo de lo que somos, mujeres y hombres que conviven en el mundo de hoy, abrevándose en el legado de las generaciones pasadas y custodiando este mundo para nuestros hijos y nietos. Al celebrar hoy la poesía, celebramos nuestra capacidad de luchar unidos por la diversidad biológica como “preocupación común de la humanidad” y como parte integral del proceso de desarrollo internacional.

Con esta celebración, se pretende impulsar y preservar el género lírico como una manifestación de la diversidad en el diálogo, de la libre circulación de ideas por medio de la palabra, de la creatividad y de la innovación.

 

Rima XXI, Gustavo Adolfo Bécquer

 

¿Qué es poesía? Dices mientras clavas

en mi pupila tu pupila azul;

¿Qué es poesía…? ¿Y tú me lo preguntas?

¡Poesía… eres tú!

Ingenio Flor de Cuba

Los ingenios

Ingenio Flor de Cuba

Enero 10, 2021

 

Los ingenios, colección de vistas de los principales ingenios de azúcar de la Isla de Cuba es uno de los libros más importantes y originales impresos en Cuba en el siglo XIX. Sus autores, Justo Germán Cantero y Eduardo Laplante, realizaron una colección de vistas de los principales ingenios azucareros cubanos para dar a conocer los adelantos técnicos introducidos en esa industria.

En 1853, el gobierno colonial permitió la publicación y, desde 1855 a 1857 se llevaron a cabo ocho entregas sucesivas que contenían 36 litografías: 28 eran vistas litográficas tomadas en el sitio y coloreadas a mano y las ocho restantes eran planos y dibujos de máquinas. El libro se imprimió en la Litografía de Luis Marquier y fue presentado por la Real Junta de Fomento de Cuba.

En el interior aparecen contenidos sobre el arte litográfico, el desarrollo científico-técnico, la historia y la economía. Se detallan los procesos que permitían la extracción de sacarosa y se ofrecen panorámicas idílicas de las fábricas de azúcar, sus campos y los entornos paisajísticos, realizadas por Laplante. De este modo, los autores brindaban una visión óptima de la plantación esclavista azucarera en Cuba.

Justo Germán Cantero fue el redactor del libro y promotor de la edición. Fue presidente de la empresa del ferrocarril, de la Sociedad Filarmónica, de la Beneficencia, dueño del periódico y del teatro de Trinidad.

Eduardo Laplante, participó en la realización del libro en calidad de asesor y grabador. Arribó a Cuba en 1848 como vendedor de maquinarias para los ingenios. A su vez, se desempeñó como pintor y litógrafo, habilidades que desplegó exquisitamente en Los ingenios…  

La realización de este libro supuso un hito en materia editorial en su época. Hasta ese momento no se había llevado a cabo nada igual sobre papel y grabado que mostrara la mayor riqueza económica de la isla en el siglo XIX y su poderío industrial. Hoy día se considera una publicación esencial para comprender el impacto de la revolución industrial en el período colonial cubano.

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El libro en Cuba

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Noviembre 8, 2021

 

El libro en Cuba. Siglo XVIII y XIX constituye un ejemplar valioso dentro del universo literario cubano en el que su autor, Ambrosio Fornet (Granma, 1932), analiza el desarrollo de la imprenta en Cuba, desde su llegada a la isla en 1722, hasta que termina la dominación española, en 1898.

El ejemplar, publicado por primera vez en 1994, recoge una vasta documentación inédita y una amplia bibliografía especializada a partir de la cual Fornet establece los nexos socioeconómicos de la producción intelectual cubana desde la llegada de la imprenta, así como las problemáticas de producción, circulación y recepción del libro en la etapa colonial y en los círculos de emigrados.

Asimismo, dedica uno de los capítulos a las lecturas de tabaquerías, iniciadas en diciembre de 1865 en la fábrica El Fígaro; y revela que la capital cubana fue la séptima ciudad de la América española en contar con imprenta. El autor explica que, a lo largo del siglo XVIII, ocho impresores se establecieron en la isla, momento a partir del cual sale a la luz la que se considera la primera obra científica publicada en el país, en 1787, titulada Descripción de diferentes piezas de historia natural, de Antonio Parra.

El libro en Cuba… fue el más ambicioso proyecto realizado por Ambrosio Fornet y se ha convertido en una obra de obligada consulta para los estudiosos del tema, en especial para editores, técnicos de las artes gráficas y bibliotecarios.

Fornet está considerado uno de los más notables e influyentes críticos literarios cubanos, con una vasta labor como ensayista, editor y guionista de cine. Durante veinte años fue editor del Ministerio de Educación, de la Editorial Nacional y del Instituto Cubano del Libro, y también forma parte de la Academia Cubana de la Lengua.

Entre sus lauros se encuentran el Premio Nacional de Edición en 2002, el Premio Nacional de Literatura en 2009, y el Premio Casa de las Américas, recibido en dos ocasiones. Ha sido galardonado también con las distinciones Alejo Carpentier, Raúl Gómez García, Ciudad de Bayamo y José María Heredia, entre otras.

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Cintio Vitier

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Septiembre 28, 2021

 

Este 25 de septiembre se cumplió el centenario del natalicio de una de las principales voces de las letras cubanas de todos los tiempos: Cintio Vitier Bolaños, nacido en Cayo Hueso, Florida, Estados Unidos. En 1935 llegó a La Habana y justo tres años después publicó su primer libro: Poemas, con una presentación del gran Juan Ramón Jiménez.

De la revista Orígenes (1944-1956) fue uno de los fundadores. Junto a artistas como René Portocarrero y Wifredo Lam, y autores como José Lezama Lima, Gastón Baquero, Fina García Marruz, Eliseo Diego y Virgilio Piñera, esta publicación devino la más importante de la época. De estos escritores, Vitier realizó su antología Diez poetas cubanos (1948).

Publicó alrededor de quince poemarios, seis textos narrativos y una veintena de ensayos, que demostraron un intelecto sin igual. Cultivó diversos géneros literarios, tales como el ensayo, la narrativa, la crítica y la traducción. Con su exquisita prosa renovó la novelística cubana, y su poesía fue de las más complejas de las letras hispanas.  Sobre esta, Lezama Lima afirmaba que “él ha sido, en realidad de poesía, uno de los pocos ejemplos que podemos mostrar de delicadeza, de testimonio, de propia consumación”.

Fue de los más importantes estudiosos de la literatura cubana. Entre sus textos destaca Lo cubano en la poesía (1958), en donde analizó la historia de Cuba y la relación con la poética y el sentido de libertad. Otros títulos de gran importancia fueron Cincuenta años de poesía cubana (1952); la traducción de Iluminaciones (1954) de Rimbaud; la edición fascimilar y crítica de Espejo de paciencia (1960); Rescate de Zenea (1987); y la edición crítica de Paradiso (1988), de Lezama Lima.

Vitier dedicó gran parte de su vida e intelecto al estudio de la obra de José Martí. Como investigador en la Biblioteca Nacional de Cuba, a partir de la década del 60’ dirigió y organizó la sala Martí, de donde vio la luz la publicación Anuario Martiano. Desde 1977 y durante diez años, en el Centro de Estudios Martianos realizó la edición crítica de las Obras Completas de José Martí, uno de sus más grandes aportes a la cultura nacional. Y junto a Emilio de Armas y Fina García Marruz, su amada esposa, llevó a cabo la edición crítica de la Poesía completa de Martí.

Fina fue para Cintio no solo el amor imperecedero sino también su compañera de vida y su cómplice intelectual. De su amor y su pluma compartida salieron títulos como Temas martianos (1969); Poesías y cartas (1977); Flor oculta de poesía cubana (1978); Viaje a Nicaragua (1987); Poesía escogida (1999).

Pasando a la inmortalidad en la cultura y la historia cubanas, Cintio Vitier falleció a los 88 años, el 1ro de octubre de 2009. Y, cual llama eterna de amor, Fina lo siente presente aún en ella:

Cintio, esa distancia que me falta. Mi claridad, porque yo lo he visto todo en los ojos de Cintio. He visto el mundo; hasta me he visto a mí misma (…). Él supo morir, como confiaba Martí, pero solo se extinguió para volver a encenderse. (…) A veces pienso que no podríamos reencontrarnos nunca, puesto que nunca nos hemos separado. ¿Cómo recobrarlo, si él está aquí a mi lado, si su mano querida sigue estando en mi hombro?

carilda oliver labra

Carilda Oliver Labra

carilda oliver labra

Septiembre 20, 2021

 

Carilda Oliver Labra (1922-2018) es una de las poetisas cubanas más importantes a nivel nacional e internacional. Su poesía bebió de la corriente neorromántica de la lengua española, del surrealismo lírico y del coloquialismo cubano. En ella desarrolla una de las características emotivas de su pueblo: la del amor jovial, alegre y pleno.

El tópico del amor lo abordó desde una curiosa exteriorización de lo íntimo, siempre con hondura sentimental sobre sus vivencias. Este tema encontró en su obra una concentración erótica que no tuvo semejante en su época en cuanto a la maestría de transmitir la emoción del cuerpo. Su poema Me desordeno, amor, me desordeno, es quizás su obra más conocida por los cubanos.

Además del tema amoroso en la obra de Carilda, también fueron importantes los asuntos sociales, en ocasiones con tono reflexivo. En este sentido, su ciudad natal, Matanzas, constituye un escenario referenciado de su deambular por la vida y el amor. Por su fidelidad a su ciudad natal, en 1950 fue declarada Hija Eminente de la Atenas de Cuba.

Otros lauros en su homenaje han sido la creación en 1957 del Premio Municipal de Poesía Carilda Oliver Labra; la obtención en 1997 del Premio Nacional de Literatura; la dedicación y celebración en su honor de la XIII Feria Internacional del Libro de Cuba, en 2004, y el recibimiento por la Universidad de Matanzas del Título de Doctora Honoris Causa en Ciencias Humanísticas, en 2013.

dest revista Bohemia

Revista Bohemia

revista Bohemia

Mayo 31, 2021

 

Bajo el subtítulo “Revista Semanal Ilustrada”, se inauguró en 1908 una publicación literaria, social y artística, bajo la dirección y administración de su fundador y propietario, Miguel Ángel Quevedo Pérez, quien la nombró “Bohemia” debido a su devoción por la música operática. Tradujo al español el nombre de la cuarta ópera de Giacomo Puccini, titulada “La Bohème.

La primera edición de la revista salió a la venta el 10 de mayo de 1908 y comenzó a circular para hacerle competencia a “El Fígaro”. Como revista ilustrada, estuvo influenciada por los patrones de publicaciones europeas del momento, aunque poco a poco fue perfilando su contenido literario y cultural hasta convertirse en un magazine atento a los sucesos más importantes de la actualidad, principalmente cubana.

Hacia 1941 se oficializó como negocio editorial y comenzó a utilizar portadas en tricromías (procedimiento fotográfico de reproducción de los colores mediante la estampación sucesiva del amarillo, el rojo y el azul), convirtiéndose en la primera publicación del país en hacerlo. A partir de este momento, “Bohemia” se erigió como una revista informativa con marcado acento en la problemática nacional y dirigida a un público cada vez más variado.

Con el triunfo de la Revolución cubana, en 1959, la revista publicó tres ediciones antológicas con los acontecimientos más relevantes de la lucha insurreccional. Desde los años setenta ha mantenido como misión un quehacer periodístico sobre los temas más acuciantes de carácter político y social del país y del mundo. En la actualidad, mantiene su tirada quincenal y desde abril de 2002 se incorporó a la plataforma online con una versión titulada “Bohemia Digital”.

“Bohemia”, la revista informativa más antigua de Iberoamérica, fue calificada por Fidel Castro como el “baluarte de la identidad nacional”.

dest Dante Alighieri y la Divina Comedia

Dante Alighieri y la “Divina Comedia”

Dante Alighieri y la Divina Comedia

Marzo 1, 2021

 

Según los estudiosos de su obra, en la Divina Comedia Dante bajó al infierno a la edad de 35 años, término medio de la vida humana, el día de Viernes Santo del año 1300, correspondiente al 25 de marzo. Desde el 2020 y en adelante, esta fecha fue declarada por el Consejo de Ministros de Italia como Día de Dante o Dantedì, en homenaje a una de las más importantes obras de la literatura universal y a su autor.

Cualquiera de sus obras, como la Vita Nuova o El Convite, hubiera bastado para considerar a Dante Alighieri como un importante y excelente poeta. Sin embargo, es la Divina Comedia la que le consagra como el poeta más grande de Italia y uno de los mejores de todos los tiempos.

Dante Alighieri, cuyo verdadero nombre era Durante di Alighiero degli Alighieri, nació en Florencia en 1265, probablemente el 30 de mayo. Muy poco se sabe de los primeros años de su vida, ni ha podido comprobarse que estudió en las universidades de Bolonia o Padua, aunque no cabe la menor duda de que sus estudios fueron muy sólidos y sus conocimientos universales.

También estuvo vinculado a la política. En 1296 fue nombrado miembro del Consejo de Ciento y, además, figuraba en el gremio de médicos y boticarios. Del 15 de junio al 15 de agosto de 1300 fue prior de su ciudad natal, cargo de muy difícil desempeño en aquellos tiempos y al que le poeta atribuye todas sus desgracias. Las tenciones políticas entre partidos hicieron que Dante tuviera que exiliarse y dejar la política. Viajó por varias ciudades y durante casi todo el tiempo guardó la esperanza de poder volver a su ciudad natal. Sin embargo, la muerte lo sorprendió el 14 de septiembre de 1321 en Rávena, donde reposan sus restos.

Florencia ha pretendido en diversas ocasiones, aunque siempre en vano, poseer los restos del poeta, quien en su última voluntad expresó terminantemente que, en ningún caso, volvieran aquellos a la patria que, en vida, le cerró las puertas para siempre.

La Divina Comedia, ese grandioso poema épico-teológico, comparado a una catedral gótica por su belleza y excelsa espiritualidad, viene a ser la más alta expresión literaria de la cultura del siglo XIII, a la vez puente que separa y enlaza la Edad Media y la Edad Moderna. Entre sus páginas se vislumbra, plasmado en verso, el pensamiento cristiano del medioevo, la historia de la Italia renacentista, de la Florencia, del papado, del imperio, de las artes y las letras, de las nuevas y viejas ciencias, todo ello juzgado y analizado por el genio y la personalidad del poeta. De ahí su inmenso valor, tanto literario como de testimonio histórico.

Se compone de una introducción y tres cánticos o partes: el Infierno, el Purgatorio y el Paraíso, cada una de las cuales se subdivide a su vez en otros 33 cánticos de poco más de 100 versos endecasílabos cada uno. A lo largo de ellos, el poeta quiere presentar la transición del alma humana a través de los caminos de la razón hasta alcanzar la gracia que redime, la unión con Dios, y con ese fin utiliza toda una simbología mística muy corriente en su época.

El mismo Dante simboliza esa alma errante que busca luz. Perdido en la selva oscura del pecado, necesita la ayuda y la guía de Virgilio, personificación de la razón y sabiduría humana; luego, de Beatriz, símbolo espiritual de la sabiduría divina, de la teología, que le conducirá por caminos a donde la razón humana no alcanza, y, finalmente, San Bernardo, personificando a la mística, intercede por él y le permite gozar de la presencia del Altísimo. A esta simbología Dante logra comunicarle su inspiración y fantasía, sus propios odios, amores y pasiones, recuerdos y esperanzas, ideas y sentimientos, consiguiendo escenas, monólogos, plegarias y sátiras de vivo dramatismo, de serena dulzura, de magistral belleza.

Dante fue el más importante autor de su tiempo en defender el uso de las lenguas vernáculas. La lengua oficial en literatura o en el ámbito político era el latín y Dante se rebeló contra esa imposición y dejó por sentado sus argumentos en su brillante tratado De vulgari eloquentia (Acerca del habla popular). De la teoría pasó a la práctica y escribió su famoso poema Divina comedia en toscano, con una rima y un ritmo que lo hacen perfecto y fácil de entender. Depuró el toscano, lo refinó e incluyó dialectismos, latinismos, arabismos y galicismos, conformando un léxico de tal riqueza que, esta lengua romance, fue extendiéndose geográficamente y ganando estatus oficial.

Su legado influyó en Giovanni Boccaccio, al que se le debe la adición de “comedia” al título de esta obra maestra de Dante, y en Petrarca, quienes terminaron por enriquecer y consolidar lo que se conoce hoy como el italiano.

A 700 años de la muerte del más grande poeta italiano, el 2021 ha sido declarado como el año de Dante Alighieri. Diversas son las propuestas de varias naciones que homenajean a este célebre escritor, entre ellas, compartir contenidos en las redes con la etiqueta #IoLeggoDante. Por otra parte, la Galería de los Uffizi de Florencia le rinde tributo desde el 1ro de enero con una exposición virtual que incluye una serie de 88 dibujos realizados entre 1586 y 1588 por el pintor italiano Federico Zuccari, destacado exponente del manierismo italiano. La exposición puede ser apreciada en el siguiente link: http://www.uffizi.it/en/online-exhibitions-series/to-rebehold-the-stars.

Dante está hoy de alguna manera vivo, y su obra cumbre, la Divina Comedia, no tiene época.