Naturalezas del Art Nouveau es una muestra itinerante organizada por la Réseau Art Nouveau Network (Red de Art Nouveau), institución internacional encargada de la documentación, investigación y protección del patrimonio Art Nouveau mundial. En esta organización se integran 21 ciudades distintivas por la presencia de este estilo, siendo La Habana la única de América Latina inscrita en esta red.
La exposición cierra el período de trabajo Art Nouveau & Ecologie 2010-2015 y pretende provocar la mirada cruzada entre La Habana y Europa en el descubrimiento de los orígenes del estilo y su relación con la naturaleza, exhibiendo el proceso creativo de la obra artística que conduce desde la idea hasta al producto final.
La exposición Naturalezas del Art Nouveau, no solo acerca al público a los orígenes del movimiento y su relación directa con los diferentes elementos naturales. También rememora conceptos y obras emblemáticas como las del genio catalán Antonio Gaudí, quien rompió esquemas en la concepción de la arquitectura, proponiendo con sus obras un diálogo con la naturaleza tan prolífero como inusual.
Pueden apreciarse también ejemplos trascendentales de Cuba con manifiesta presencia del estilo. Entre ellos está el Palacio Cueto, situado en la esquina sureste de la Plaza Vieja, construido en 1906 por el maestro de obras Arturo Marqués. Está considerado uno de los mejores ejemplos del Modernismo catalán o Art Nouveau en La Habana y recibe su nombre por José Cueto, quien después de los años veinte lo rentó y convirtió en el Hotel Palacio Viena. Las olas que aparentan sus balcones hacen recordar los edificios diseñados por Gaudí en Barcelona y la relación con la naturaleza que siempre ha caracterizado a este estilo.
Otro de los magníficos ejemplares es la Casa de los Pelícanos, construida en 1913 por los proyectistas Narciso Bou y Arturo Marqués. Este inmueble es considerado el primer exponente con influencia del Modernismo catalán. La entrada está custodiada por dos pelícanos que le dieron nombre. Su decoración recuerda los diseños característicos del Modernismo barcelonés y su relación con la naturaleza, típica del estilo.
Especial mención merece uno de los exponentes del estilo más importantes en nuestro país, los Jardines de La Tropical, considerados un paradigma de la arquitectura paisajista modernista. Construidos en los primeros años del siglo xx por encargo de la familia Herrera, dueños de la fábrica cervecera La Tropical, su artífice, el maestro de obra Ramón Magriñá, plasmó la impronta del Modernismo catalán, convirtiéndose en un centro recreativo de suma importancia para el desarrollo cultural de la ciudad.