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Del cine a la memoria del mundo

Conf-talleres

Para los nacidos luego de la década de los noventa en Cuba, acudir al cine no representa ya el mismo placer, casi eufórico, que movía a las generaciones de los años sesenta, setenta y ochenta. La calidad de las recientes producciones cinematográficas, o la posibilidad a través de los adelantos tecnológicos de ver filmes de excelente resolución desde la casa, no son comparables con la motivación que causó el Noticiero ICAIC Latinoamericano, un fenómeno que hizo que las más de doscientas salas de cine en Cuba se abarrotaran tanto de jóvenes como adultos interesados en ver el noticiero que pasaban antes de la película.

El Noticiero ICAIC Latinoamericano constituye un documento histórico y único. Producidos semanalmente desde 1960 y hasta 1990, eran los embajadores de contacto entre la Isla y el mundo. Las emisiones actualizaban las noticias sobre lo que sucedía en el país y hacía posible su visibilidad para una audiencia variada. La mirada hacia el Viejo Continente a través del lente de los documentalistas fue el eje discursivo de la presentación realizada en el Palacio del Segundo Cabo, como parte de su ciclo mensual de conferencias, impartida por la licenciada Lianet Cruz Pareta, periodista de Prensa Latina.

Las temáticas desarrolladas en los noticieros no se refugiaban en la comodidad de las crónicas de casa. En realidad, sus realizadores salían en busca de historias que cautivaran a la mayoría de las personas en cualquier rincón del país. En aquellos años se exaltaban como noticias principales la guerra de Vietnam, los movimientos de liberación de América Latina y África, y las protestas por los derechos civiles que se imponían en los Estados Unidos. Importancia notable adquirió la mirada social y cultural sobre las relaciones de Cuba con el mundo, se seguía muy de cerca todo lo que acontecía en los países europeos, y principalmente en la URSS.

Solamente en la década del sesenta se realizaron más de 500 emisiones. La mayoría fueron dirigidas por Santiago Álvarez (1919-1998), uno de los artífices más relevantes del cine cubano y director del noticiero por más de 20 años. Títulos como Now (1965), Hanoi, martes 13 (1967) y El drama de Nixon (1971) aún retumban en las mentes de aquellos afortunados espectadores. No solo eran materiales con una actualización noticiosa importante, sino que además ostentaban una calidad artística con fuerte presencia del mensaje político, social, cultural y económico. Los acontecimientos más relevantes del mundo, la información comentada, las imágenes bien colocadas y el compromiso del equipo de realización, fueron factores decisivos que potenciaron cada vez más el éxito del noticiero en las últimas décadas del siglo XX. Uno de los asistentes a la conferencia comentaba al respecto: “Cuando veo un documental antes de la película siento nostalgias por ese Noticiero ICAIC”.

La relación entre el Noticiero ICAIC Latinoamericano y Cuba, en franco diálogo con Europa, no solo se validaron a través de las cámaras y de los documentales que evidenciaban contactos culturales más allá que los propiamente políticos y diplomáticos; en el 2009 la colección de negativos originales del Noticiero fue declarada Patrimonio Nacional de Cuba e inscrita en el Registro de la Memoria del Mundo de la UNESCO.

A partir de este reconocimiento comenzaron las labores para la salvaguarda de este patrimonio, y se firmó un acuerdo entre el ICAIC y el Instituto Nacional del Audiovisual (INA), en Francia, que permitirá la restauración de las copias de 35 milímetros y su reproducción digital en formato de alta definición. La institución francesa propone la elaboración de un catálogo en español sobre el Noticiero ICAIC Latinoamericano y dar a conocer el contexto y nombre de las figuras que aparecen en las películas, desconocidos prácticamente en el ámbito europeo actual. Hasta el momento se han logrado rescatar más de 600 materiales, lo cual constituye un paso adelante en la conservación y difusión de un patrimonio audiovisual que nos representa y pertenece.

Conf-talleres

Nuevas miradas sobre presencias europeas en Cuba

Coloquio

Hombres y mujeres europeos de las artes y las letras que se asentaron temporal o permanentemente en Cuba, donde vivieron y crearon; que investigaron y descubrieron o fueron promotores del saber en el ámbito científico; que construyeron fortunas y dejaron legados que hoy son patrimonio de la nación. Escritores, pensadores, músicos, pintores, pedagogos, comerciantes e, incluso, protagonistas de historias que rozan el mito, como dos mujeres que nutrieron el aura casi mágica de una oriental y aislada villa: Magdalena Rovenskaya, “la rusa de Baracoa”, y Enriqueta Faver, que allí fue médico, y pasó temporalmente por caballero.

Parte de la enorme y diversa huella del Viejo Continente en la Isla ocupó entre los días 14 y 16 de febrero de 2018 las sesiones del II Coloquio Presencias Europeas en Cuba, que se desarrolló en el antiguo Palacio del Segundo Cabo, sede del Centro para la Interpretación de las Relaciones Culturales Cuba-Europa.

Patio del Palacio del Segundo Cabo

Para Yainet Rodríguez, coordinadora del coloquio, este “nos permitió dialogar sobre esa gran influencia europea en la cultura cubana y también ese gran aporte, ese gran cambio en mentalidad, en pensamiento de cada uno de estos investigadores en Cuba y de cuánto Cuba, a través de estas personas, aportó al resto del mundo”.

“En la conferencia magistral que abrió el programa, el doctor Eusebio Leal decía que la historia está llena de incertidumbres y contrariedades, y que es necesario retomarlas nuevamente una y otra vez para despertar nuevas miradas. Pienso que ese debe ser un intento por siglos, parte de nuestra deuda como seres humanos y como intelectuales, como institución, y de las personas que coinciden con nuestro tiempo. Es fundamental promover eventos como este, que tengan esta naturaleza y proyección”, dijo la especialista del Centro, historiadora del arte.

Dr. Eusebio Leal Spengler, Historiador de la Ciudad de La Habana

Msc. Onedys Calvo Noya, directora del Centro para la Interpretación de las Relaciones Culturales Cuba-Europa

“Hemos dedicado de manera temática este coloquio a las personalidades europeas en Cuba –explicó– porque con ello quisimos levantar las historias de algunas de ellas que tal vez han sido un tanto soslayadas: su papel, su trascendencia dentro de la historia del país, sus aportes a la cultura nacional y también (igualmente significativos) los locales, esa pequeña obra que deja también una huella indeleble en las identidades de cada región”, dijo.

 

Especialista principal del centro, Yainet Rodríguez Rodríguez

Además –añadió–, porque en muchos casos, “aunque son muy conocidas, ha pasado algo muy particular, y es que la mayoría de los investigadores cuando se van a referir a estas personas simplemente se van citando unos a otros. Pero a la luz del nuevo siglo, merecen que se refresquen las miradas, nuevos datos también aportadores sobre la obra que realizaron en nuestro país”.

Insumisa, historia de una mujer real

Hija de un alto militar zarista fusilado por los revolucionarios rusos, aplatanada en una remota villa de la Cuba revolucionaria luego de un largo peregrinaje que comenzó en San Petersburgo, Magdalena Rovenskaya quedó para la historia como “la rusa de Baracoa” y siguió su novelesco viaje en La consagración de la primavera, de Alejo Carpentier.

Como Rovenskaya, y también llegada desde Europa a la pequeña villa entre montañas y mar, Enriqueta Faver vivió una vida fuera de lo común, por delante de su época, y ha llegado a la filmografía del prestigioso cineasta Fernando Pérez (Clandestinos, Hello, Hemingway, Madagascar, La vida es silbar, Suite Habana, El ojo del canario, La pared de las palabras, Últimos días en La Habana).

 

El director de cine  y guionista Fernando Pérez en su ponencia sobre Enriqueta Faver.

El director relató que Insumisa narra la historia de Faver, “un personaje real de nacionalidad suiza, una mujer que a principios del siglo xix llegó a Baracoa, pero vestida de hombre. Fue una joven que desde muy temprana edad aspiraba a ser médico en una época en que estaba prohibido para la mujer no solamente ser médico sino ejercer otras profesiones y ni siquiera estudiar. Ella sí logró hacerlo en La Sorbona, se graduó de cirujano y como Enrique Faver llegó a Baracoa, esa parte de nuestra isla llena de tantas energías y donde han ocurrido tantos hechos históricos, y que seguirán ocurriendo porque en Baracoa algo hay.

“Allí se establece, crea su consultorio, participa de la sociedad, incluso se enamora de una joven humilde que cura de tuberculosis y se casa con ella; por supuesto, al descubrirse más tarde que era una mujer –era una blasfemia haberse casado por la Iglesia– la enjuician, la condenan y termina deportada a Nueva Orleans, allí es donde se tiene conocimiento del final de su vida”.

Fernando Pérez habla sobre el personaje de su más reciente producción cinematográfica.

Pérez aclaró que se inspiró en la historia “no para contarla anecdóticamente, sino para tratar de expresar y revelar el significado de una mujer que se adelantó a su tiempo porque fue una transgresora no solo del género sino de las ideas retrogradas que impiden el avance de la sociedad. Una mujer que al adelantarse a su época puede tener una significación contemporánea en la idea de la defensa del derecho inalienable de todo ser humano, no importa que sea hombre o mujer, a ejercer su individualidad”.

La película se terminará en abril, “ahora estamos en el desarrollo de la banda sonora. Se trata de una codirección con Laura Hunter, una joven suiza que está establecida en Cuba. Esta es la primera coproducción suizo cubana, y queremos que sea una película polémica como lo fue Enriqueta, como lo son las ideas, como debe ser la dinámica del pensamiento y el desempeño de la obra de arte. Ese es el tipo de cine que nos interesa hacer”.

Para Alejandro Hartmann, historiador de Baracoa, también presente en el coloquio, Enriqueta es “un personaje cotidiano que ha pasado de generación en generación y todavía se escucha el eco de ese imaginario popular, de esa leyenda que fue ella, algunos con interpretaciones prejuiciosas, otros no, pero ahí está, viva, en lo cotidiano de la tradición, porque Baracoa tiene mucha tradición oral, porque Baracoa, como dice Fernando, tiene algo mágico”.

Dr. Alejandro Hartmann

La ponencia de Hartmann abordó un personaje del siglo xx, Magdalena Rovenskaya, que “siendo hija de un aristócrata ruso fusilado por la revolución bolchevique llega a Baracoa con su esposo, el judío ruso Albert Menassés, y allí se establecen con negocios y se hacen parte de la vida de los baracoenses. ‘Mima’ le decíamos cariñosamente y todavía le dice la gente, porque ella no ha muerto. Tuvo gestos increíbles. Se recuerda la visita de Errol Flyn a su hotel, que se inaugura en 1952; Nicolás Guillén va a conocerla, le escribe una poesía que tiene su hijo adoptivo René Frómeta. A su hotel llegó el Ejército Rebelde el 27 de diciembre de 1958, allí estuvieron un mes, todo el Estado Mayor; dio todas las joyas, dio todo el dinero, entregó su hotel y fue la primera cederista, fundó la Cruz Roja, fue la primera miliciana”.

Hartmann nos trajo al II Coloquio su investigación sobre una personalidad del patrimonio inmaterial baracoense.

”Murió en el 78 siendo una mujer que amaba a Baracoa, a Cuba y a esta sociedad nuestra, bella, con sus defectos y virtudes. Fue una peregrinación popular el sentimiento de dolor por su muerte, todo el pueblo la acompañó hasta el cementerio y hoy niños y jóvenes repiten su nombre, repiten esa historia que tuvo ella en Baracoa. Por eso se llama ‘la rusa de Baracoa’, nos pertenece, es orgullo nuestro”.

Un hombre y una ciudad en el centro de Cuba

En la segunda mitad del xix se avecinó en Cienfuegos –ciudad fundada en 1819 por un grupo en que eran casi absoluta mayoría los franceses– un emigrante de origen asturiano llamado Acisclo del Valle Blanco, que fue prosperando como comerciante polivalente, se hizo de una fortuna considerable a través de estrategias matrimoniales y empresariales, y dejó un legado para el desarrollo socioeconómico de la ciudad en empresas de industrias menores, azúcar, comercio de importación y exportación, consignación de buques, fábricas de cigarros. En las finanzas fue el primer presidente de una de las compañías aseguradoras más importantes que tuvo Cienfuegos hasta 1958.

Al intervenir en el II Coloquio Presencias Europeas en Cuba, Alejandro García Rodríguez, profesor del Centro de Investigaciones socioculturales de la Universidad de Cienfuegos, afirmó que “toda esa labor económica propició que hiciera una fortuna considerable, que se revirtió en el desarrollo tecnológico, el urbanismo y la arquitectura cienfueguera. Legó un edificio doméstico que se ha convertido en símbolo de Cienfuegos, el Palacio de Valle, declarado monumento local en 1986, y en 2005 junto al Centro Histórico de la ciudad y la zona de La Punta Patrimonio de la Humanidad por la Unesco”.

Alejandro García Rodríguez, profesor del Centro de Investigaciones socioculturales de la Universidad de Cienfuegos

En cuanto a edificios sociales –continuó García–, Del Valle aportó de su capital personal cifras considerables que oscilaban entre los 5000 y 10 000 pesos para la construcción del Liceo de Cienfuegos, el sanatorio de la colonia española, el Cienfuegos Yacht Club, cuyos edificios son exponentes del patrimonio arquitectónico de la ciudad. “En el campo de la arquitectura industrial dejó edificios como el de la fábrica de cigarros y de tabaco La Villareña, que todavía está en pie y sigue funcionando como tal; fábricas de ron, de refrescos; centrales azucareros. Si bien hizo la mayoría de las cosas en beneficio personal, su huella quedó para la posteridad en estas edificaciones”.

Fernando de los Ríos: Martí o la filosofía del porvenir

Es el título de la ponencia presentada por Alicia Conde Rodríguez, investigadora del Instituto de Historia de Cuba y profesora de la Universidad de La Habana, quien señaló que Martí se convierte en un pretexto para hablar de las propuestas que Fernando de los Ríos hizo para Cuba al venir desde España obligado por el fascismo, por el contexto político y social en su país.

Alicia Conde Rodríguez, investigadora del Instituto de Historia de Cuba y profesora de la Universidad de La Habana.

“Fernando de los Ríos contribuyó muchísimo en nuestro país a través de una institución fundada en 1926 por Fernando Ortiz y lo mejor de la intelectualidad cubana en ese momento, la Institución Hispanocubana de Cultura. Ahí Fernando Ortiz tuvo el propósito esencial de contribuir a que Cuba se mundializara, se pusiera en contacto con todo lo que se estaba produciendo en el campo de la cultura en ese momento en el mundo; por eso es que le llamó hispanocubana de cultura y no de cultura hispanocubana, para que no encerrara en la cultura española sino que se abriera a todas las culturas posibles”, señaló.

“Como decía don Fernando Ortiz, era una institución no de exhibiciones sino de enseñanzas, era un estudio permanente de todas las contribuciones posibles que nos hicieran a nosotros como pueblo, para que hubiera un ascenso cultural del pueblo cubano. Y Fernando de los Ríos hizo un aporte muy importante”, continuó.

“Las propuestas de Martí del amor hacia la cubanidad, hacia la patria, todo lo que pensó y soñó como humanidad para Cuba lo recepcionó Fernando de los Ríos. Lo impresionó el nivel espiritual y de pensamiento que tenían las propuestas de Martí para Cuba. El pensamiento martiano le sirvió para todo lo que venía elaborando desde el propio contexto español: cómo debía ser un parlamento, cómo debían ser las relaciones de los gobernantes y los gobernados, cómo debía ser una sociedad que se encaminara hacia el socialismo (una sociedad socialista, decía él, no podía estar ajena al humanismo).

“En Cuba se sorprendió con Martí, pero el humanismo le venía ya desde la Institución de Libre Enseñanza donde en la propia España él se había formado. Esa formación humanista que él tuvo la pudo compartir con lo que se encontró aquí en el pensamiento de Martí. Y es por eso que al encontrarse este escenario tan propicio con la intelectualidad cubana, él ofrece todas esas ideas en un contexto internacional bien fuerte, porque ya en Europa se gestaba el fascismo.

“Por eso en los años de la Guerra Civil Española viene acá. Después llegan los años de la Segunda Guerra Mundial. Y en Cuba se encuentra con la dictadura machadista, nuestra República se coronó con dos dictaduras: la de Machado y la de Batista. La intelectualidad cubana de avanzada, progresista, nacionalista y patriótica, tuvo con Fernando de los Ríos una identificación plena; por eso es que le tituló ‘la filosofía del porvenir’, porque para Cuba solo es posible un verdadero porvenir colectivo, que sea de país, el proyecto de país tiene que ser pensado de esa manera, con una concepción emancipadora, con una concepción liberadora, del hombre y de la sociedad”.

La emigración cántabra

“Creo que los estudios sobre los cántabros en Cuba han sido invisibilizados, y este coloquio ofrece la posibilidad de enmendar esto no solamente a los camagüeyanos, sino a los de toda la Isla”, afirmó Bárbara Oliva García, de la Oficina del Historiador de Camagüey, quien presentó en el coloquio la ponencia “Aproximación a la vida y al quehacer de Gerardo Sebrango Pardo en Camagüey”.

 

Gerardo Sebrango Pardo, ponencia de la Msc. Bárbara Oliva García

Según la especialista, la cántabra “es una emigración importante sobre todo en nuestra región por los oficios que desempeñó: la agricultura y el comercio. He traído la historia de un cántabro que llegó a nuestras tierras no tan joven, pudo desempeñar varias acciones comerciales y se convirtió en propietario de una institución hotelera que fue una de las más importantes de la ciudad. Participó en la vida social y cultural de Camagüey entre los años 1930 y 1950, y tuvo una acción bastante importante sobre todo desde el punto de vista de una institución que los agrupaba, en el caso de la colonia española camagüeyana”.

Sandú Darié y Francisco Prat Puig, pioneros.

Yo no diría que está olvidado, pero si desplazado de los intereses investigativos, de las publicaciones, y paradójicamente fuera de Cuba su trabajo se revaloriza cada vez más, su trabajo se vende y se expone mucho ahora mismo fuera del país”, dijo el historiador del arte y artista visual Yonlay Cabrera sobre Sandú Darié (Rumanía, 1906-La Habana, 1991), uno de los artistas más importantes en la Isla desde la década de 1950.

 

La obra de Sandú Darié fue  tomada  como inspiración para la identidad e imagen  de este II Coloquio de Presencias Europeas en Cuba.

Darié “introdujo en Cuba toda una sensibilidad por la abstracción geométrica y a la misma vez  a nivel conceptual promovió pensar el arte no solamente como un acceso a una nueva realidad sino como una realidad en sí misma. Era extremadamente raro en Cuba en su momento, y muchas de las aristas que él abrió hicieron famosos a muchos artistas en todo el mundo, pero él lo había hecho ya con mucha anterioridad”.

Cabrera recordó que Darié dejó obras como el Árbol rojo (1981), a la entrada del palacio de pioneros en el Parque Lenin, el mural escultural El día y La noche (1982), que se encuentra en el lobby del hospital Hermanos Ameijeiras, y Cosmorama. Poema espacial no 1 (1964), que muchos consideran el primer video arte. “Es una figura que todavía tiene mucho que decir y hay que revisitar nuevamente todo eso que él dejó abierto”.

Por su parte, al abordar la figura de Francisco Prat Puig, a propósito de la exposición Con la ciencia, la luz: Francisco Prat Puig, inaugurada en el contexto del II Coloquio, la Dra. Lilia Martín estimó que el maestro “fue un pionero. Vio cosas que hasta ese momento otros no habían visto. El libro El prebarroco en Cuba, una escuela de arquitectura morisca es un bloque contundente que abrió un camino a todo el que venía detrás en cuanto a una forma de ver la arquitectura cubana que hasta ese momento no había sido”.

Exposición Con la ciencia, la luz: Francisco Prat Puig, en el Palacio del Segundo Cabo

En su opinión, Prat Puig “era un pedagogo sin haber estudiado pedagogía, un especialista integral en arte sin ser formado en una escuela de arte. Él era abogado de formación; era catalán, no nació en Barcelona sino en una ciudad pequeña. Ya había dejado una obra en La Habana, participó en el patronato de la restauración de la iglesia de Santa María del Rosario, en la restauración del Castillo de la Fuerza, tenía una vasta cultura en restauración, restauraba pinturas que fue adquiriendo a lo largo de su vida y que compró a veces por muy bajo precio”.

“Él creó una pauta en cuanto a la museografía en Cuba y la concepción de llevar al espectador las colecciones del mueble cubano. Después de él, la mayoría de los museos en Cuba tienen esa ambientación de que debe haber una sala, debe haber un comedor, debe haber un juego de cuarto, de modo que usted se imagine cómo era una casa cubana sobre todo en el siglo XIX, porque nos quedan muy pocos muebles del siglo XVIII en general, y eso él lo vio muy tempranamente, algo que muy pocas personas han reconocido”, afirmó Martín.

Dra. Lilia Martín Brito

“Otro valor es que desde muy temprano nos enseñó a ver cómo el mueble en cada época iba siguiendo el estilo de su momento, y eso se reflejaba también en las ventanas y en las puertas de las casas, de manera que si los muebles en el museo eran del siglo XVIII, él colocaba una puerta que fuera de ese mismo siglo. Fue el primero en ver la conjunción arquitectónica en cuanto a madera y lo que es el mueble. Estudió lo que en aquel momento él llamaba los alfarjes y después él mismo corrigió el concepto. Era un hombre muy flexible, un hombre brillante. Es muy reconocido en la Universidad de Oriente; en Santiago de Cuba, en La Habana, en el mundo intelectual que trabaja el patrimonio, no hay una persona que no lo reconozca, lo haya citado alguna vez, lo haya tenido que estudiar.

Francisco Prat Puig (Pobla de Lillet, Barcelona, España, 1906- Santiago de Cuba, Cuba, 1997)

”Todavía no hay un estudio completo que se haya publicado sobre la obra de Prat, que sería muy importante sobre todo para aquellos que trabajamos el mundo del patrimonio tangible y el mundo del arte, porque fue un hombre muy conocedor y un hombre muy culto, pero –si vamos a hablar de la parte espiritual muy apasionada, muy entregada–, que no se guardaba nada para sí, que en sus clases se entregaba por completo.

”En su momento impartió siete asignaturas a la misma vez, incluidas Museología y Museografía. Cuando en Cuba no se hablaba de ellas, ya Prat en Santiago de Cuba daba esas asignaturas, era un conocedor de esas materias y eso le permitió montar los museos que montó. A él le tocó hacer los discursos museográficos y museológicos de la colección del conde de Lagunillas, anterior a la Revolución, en la República y recuerdo que él nos decía que esa colección, por deseo expreso del conde de Lagunillas, que la dejó en depósito en Bellas Artes, era inamovible, tenía que mantenerse con el montaje que él hizo. Han pasado los años, Bellas Artes ha crecido, tiene un montaje diferente, que pienso que tiene que ser tan valioso como el que tuvo, pero duró años con el montaje que preparó el maestro Prat”.

Opiniones al cierre del II Coloquio Presencias Europeas en Cuba:

Yainet Rodríguez, coordinadora del Coloquio:

“En verdad ha sido un programa bien nutrido, hemos tenido una concurrencia numerosa. Siempre dijimos –y no son meras palabras–, que el Centro surgió como un espacio desde y para el pensamiento, y decididamente así ha sido: ha sido un foro de pensamiento, de convergencia, un espacio para visibilizar todas aquellas investigaciones que se están realizando sobre esas presencias europeas en Cuba, para nuclear a los investigadores que así lo hacen, no solamente de la capital cubana sino de las diferentes provincias del país. Que sea el palacio ese espacio de confluencia, de convergencia de conocimientos, para de esa manera privilegiar una mirada hacia el mundo de las ideas, porque cada una de esas investigaciones contribuye a conocer un poco más de nuestra identidad nacional y de nuestra cultura”.

Msc. Yainet Rodríguez Rodríguez

“Uno de los saldos positivos es que hemos hecho contacto con investigadores de todo el país. Es un coloquio hasta este momento nacional y no solo hemos tenido esa presencia de La Habana sino que también hemos tenido la oportunidad de prácticamente recorrer todo el país con presentaciones bien enfocadas en los intereses particulares de cada uno de estos investigadores. Me refiero a Mayabeque, Artemisa, Matanzas, Pinar del Río, Sancti Spíritus, Trinidad, Camagüey,  Cienfuegos, Holguín, Guantánamo, Baracoa y Santiago de Cuba; las alianzas con los institutos, es decir, el Instituto de Historia, la Academia de la Historia, las bibliotecas locales, las oficinas de los conservadores e historiadores del país, que también ha sido fundamental, la red de ciudades patrimoniales… Podemos nutrirnos de experiencias mutuas, también en el ámbito de la investigación”.

Directora y especialista principal del Palacio del Segundo Cabo, respectivamente.

“La Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana, desde su surgimiento, ha sido un espacio fecundo para las ideas, y el Centro no ha sido menos. El II Coloquio ha estado muy en la línea de fomentar el conocimiento, el intercambio, y de convertirnos en un espacio que reúna a  investigadores y que a su vez despierte una nueva mirada”.

“Agradecemos a la cooperación internacional, que no solamente ha financiado el proyecto museológico del Palacio del Segundo Cabo, sino también este evento científico, que ha tenido lugar aquí gracias a los fondos de la Unión Europea y del Ayuntamiento de Barcelona, la Fundación Tecnalia, el Ayuntamiento del País Vasco, la embajada de los Países Bajos en Cuba, empresas holandesas, la Fundación Cubans Culturals”.

Alejandro García Rodríguez, profesor del Centro de Investigaciones socioculturales de la Universidad de Cienfuegos:

“Me ha gustado mucho el evento por la organización que tiene, por crear un espacio para que intercambien especialistas de todo el país sus experiencias, sus trabajos, saberes. A mí me satisfizo poder brindar información a personas que han trabajado personalidades que tienen cierto vínculo con mi ciudad, que es Cienfuegos. Ese intercambio a nivel nacional es importante. Escasean los eventos que traten las presencias europeas y los fenómenos migratorios, que es lo que en mi caso personal trabajo. Otra cosa que me satisface de este taller es el trabajo, que no es un trabajo por comisiones en que se dispersan los especialistas; aquí es sesión plenaria y todos escuchan lo de todos, se intercambia”.

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Tras la huella aborigen del suroriente de Cuba

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Conf-talleres

Una vez más la trascendencia aborigen deja el sabor de la curiosidad y la búsqueda sobre nuestro etnos originario. El Centro para la Interpretación de las Relaciones Culturales Cuba-Europa, Palacio del Segundo Cabo, acogió la conferencia de la Dra. Lilyam Padrón Reyes con el fin de abordar esta temática. Bajo el título “La defensa marítima del suroriente cubano del siglo XVIII: la aportación indígena de San Luis de los Caneyes y San Pablo de Jiguaní”, esta investigadora cubana y profesora de la Universidad de Cádiz ahondó en el papel de estos grupos étnicos más allá de ser solo utilizados como fuerza de trabajo por los conquistadores europeos.

La imagen del indio que ha quedado en el imaginario cultural es el de un individuo indefenso, dócil, sencillo y de escasa inteligencia. Sin embargo, conocer la dimensión que llegaron a alcanzar dentro de la sociedad colonial nos hace cuestionarnos la veracidad de estos estereotipos. Para hablar de la importancia de los “indígenas” o “naturales”, como aparecen en los registros a partir del siglo XVI, es necesario tener en cuenta que el Caribe fue un espacio de contactos entre el Viejo y Nuevo Mundo, con Cuba y sus puertos como nexos de transporte de mercancías.

Debido a la posición geográfica de la Isla, sus costas estuvieron bajo el constante asedio de las potencias europeas, quienes se enfrentaron por su basificación y hegemonía en el área. De acuerdo a la investigación realizada por la Dra. Padrón, los pueblos de indios de San Luis de los Caneyes y San Pablo de Jiguaní estuvieron asociados a la defensa marítima de Santiago de Cuba. Los registros indican que fueron mano de obra en la construcción de fortificaciones y que, agrupados en milicias, se desempeñaron como soldados, diestros en el manejo de armas blancas.

Las consideraciones emitidas por la doctora sumaron nuevas luces sobre la integración de la reminiscencia aborigen que sobrevivió en sus descendientes más directos, analizados en este caso en torno a su participación en las milicias. La creación de los pueblos indios a partir del siglo XVI supone una mayor integración a la sociedad y a las ciudades coloniales de la época. Ejemplos de estos pueblos son Guanabacoa, San Luis de los Caneyes y San Pablo de Jiguaní; en cada uno de ellos se detectan rasgos culturales que guardan estrechan relación con el establecimiento de estos grupos.

Esta conferencia ha sido oportuna para vislumbrar las múltiples deudas que aún existen sobre el periodo de la colonia, el cual urge de pesquisas que indaguen sobre los grupos humanos que en Cuba se encontraron, entrechocaron y negociaron. El Centro para la Interpretación de las Relaciones Culturales Cuba-Europa tiene abiertas sus puertas a la difusión de nuestra historia, cultura y patrimonio. Es parte de la misión de esta institución visibilizar aquellas investigaciones que ayuden a arrojar luces donde antes había sombras y procurar nuevas miradas sobre la historia ya escrita.

dest Sala Viajeros y Viajeras impacto, anecdotario y la crónica de viaje

Sala Viajeros y Viajeras: impacto, anecdotario y la crónica de viaje

Sala Viajeros y Viajeras impacto, anecdotario y la crónica de viaje

Diciembre 7, 2017

 

El Centro para la Interpretación de las Relaciones Culturales Cuba-Europa: Palacio del Segundo Cabo, propició el pasado 29 de noviembre el encuentro con la Lic. Omara Ruiz Urquiola, quien se desempeña como profesora del Instituto Superior de Diseño. El pretexto lo ofreció la conferencia Sala de los Viajeros y las Viajeras. Impacto, anecdotario y la crónica de viaje.

La disertación abordó el espectro museológico de la sala Viajeros y Viajeras, la cual forma parte de la exposición permanente del Centro. La sala muestra los testimonios abordados por viajeros europeos que plasmaron sus experiencias de la Isla a través de crónicas, memorias, autobiografías, cartas e informes, entre otras producciones literarias y científicas.

Los registros testimoniales incluyen también las impresiones de destacadas personalidades de la cultura y la ciencia cubanas durante su estancia en Europa. Por tanto, la investigación misma ha tratado de generar la más abarcadora visión de la intensidad con que se da este fenómeno de tránsito y de influencias de viajeros y viajeras.

En este sentido su investigadora expuso con exhaustiva maestría la vida y obra de personajes que han sido abordados desde la memoria colectiva y han quedado en este anecdotario social formando parte de proverbios y aforismos de la cultura oral de la nación.  El auditorio fue cautivado por anécdotas de estos legendarios protagonistas que al trascender en el tiempo se transforman en sabia popular.

Esta conferencia formó parte del ciclo mensual sobre las relaciones culturales Cuba-Europa que coauspician el Centro para la Interpretación de las Relaciones Culturales Cuba-Europa y la Cátedra Jean Monnet de la Universidad de La Habana.

dest Desde el mar, lazos entre Cuba y Holanda

Desde el mar: lazos entre Cuba y Holanda

Desde el mar, lazos entre Cuba y Holanda

Noviembre 5, 2017

 

Bajo el lema “no enfrentarse al agua sino aprender a vivir con ella”, el pasado 1 de noviembre se efectuó en el Centro para la Interpretación de las Relaciones Culturales Cuba-Europa el Taller sobre Manejo del Agua y Prevención de Inundaciones. Por la parte cubana participaron varios funcionarios del CITMA, entre ellos su viceministro, el Dr. Fernando M. González Bermúdez, así como otras instituciones nacionales interesadas en el tema.

También estuvieron presentes el ministro para Asuntos Económicos Internacionales del Reino de los Países Bajos, Sr. Guido Lander, la embajadora de este país en Cuba, Alexandra Valkenburg y el ministro de Desarrollo Económico de Curazao, Dr. Steven Martina.

La experiencia holandesa en el control del agua ha sido uno de los principales temas abordados. Se mencionaron diferentes proyectos con repercusión fuera y dentro de Cuba, como el desarrollado por las empresas Gamma y Van Oord, a través del cual se trabaja de manera conjunta en la recuperación de playas, el saneamiento de puertos y la protección de las áreas costeras.

En el encuentro se promovió la colaboración entre expertos e instituciones de ambas naciones ante los desafíos que enfrentan una y otra parte, entre los cuales sobresale el litoral norte de La Habana.

Luego de finalizado el taller, los presentes fueron invitados a recorrer la Sala de Cartografía, donde se exhiben una gran cantidad de mapas de navegantes y geógrafos holandeses que forman parte de nuestro patrimonio histórico-cultural. Esta sala es otra muestra de la colaboración entre los dos países, pues gracias al apoyo financiero de las empresas Cuba Travel Network, Damen Shipyards, Royal IHC, Nirint Shipping B.V., Royal Boskalis Westminster N.V, Seablinc B.V., Triumph Cargo B.V., Triumph Services B.V., Van Oord Marine Ingenuity, Womy Equipment Rental B.V., a la contribución de la Fundación Cuban Cultural Ventures y al acompañamiento de la Embajada de los Países Bajos, se ha podido enriquecer con dos mesas multitáctiles que muestran una vasta cartografía nunca antes vista en nuestro país.

La especialista principal del Centro explica a los presentes los contenidos de las mesas multitáctiles de la Sala de Cartografía.

En la sala también son novedad cuatro audiovisuales que nos acercan a los grabados de Johannes Vingboons La ciudad y la bahía de La Habana situada en la Isla de Cuba, entre otros.

dest Invitación a la conferencia Impacto político, económico y cultural de la Revolución de Octubre en Cuba

Invitación a la conferencia “Impacto político, económico y cultural de la Revolución de Octubre en Cuba”

Invitación a la conferencia Impacto político, económico y cultural de la Revolución de Octubre en Cuba

Octubre 13, 2017

 

El 18 de octubre, en el Centro para la Interpretación de las Relaciones Culturales Cuba-Europa, tendrá lugar la conferencia “Impacto político, económico y social de la Revolución de Octubre en Cuba”, en el marco de los cien años de este suceso histórico. Impartida por el doctor en Ciencias Históricas de la Universidad de La Habana, Evelio Díaz Lezcano, será una oportunidad más para dialogar sobre los vínculos históricos que entrelazan a Cuba con el Viejo Continente y que aún resultan pertinentes en los estudios de los procesos socioculturales cubanos del pasado siglo.

Este tema forma parte de un ciclo coauspiciado por la Cátedra Jean Monet de la Universidad de La Habana y el Centro para la Interpretación de las Relaciones Culturales Cuba-Europa.

dest Concluye Andares virtuales por los países europeos

Concluye Andares virtuales por los países europeos

Concluye Andares virtuales por los países europeos

David Rodríguez Sánchez-Galarraga

Agosto 28, 2017

 

Con la entrega de los premios y un recorrido por la historia y la cultura de Bélgica, llegó a su fin Andares virtuales por los países de Europa, una de las propuestas que ofreció al público el Centro para la Interpretación de las Relaciones Culturales Cuba-Europa, como parte de Rutas y Andares, que cada año organiza la Oficina del Historiador de la ciudad de La Habana.

En este último encuentro el público presente conoció sobre la cultura e historia belgas. El Reino de Bélgica es un estado multilingüístico y multiétnico, con descendencias directas de las tribus galas, germanas y neerlandesas. Su nombre proviene de un grupo de tribus celtas ubicadas en la región de Galia, al norte de Francia. En el territorio que ocupa hoy Bélgica convivieron simultáneamente los reinos de Flandes, los Países Bajos de los Habsburgo y el Gran Ducado de Luxemburgo. Con la revolución de 1830, los belgas obtuvieron su independencia y, un año más tarde, fundaron el Reino de Bélgica, con Leopoldo I como su monarca.

Dicho país europeo es uno de los miembros fundadores de la Unión Europea, y en Bruselas, su capital, se encuentran varias organizaciones continentales e internacionales.

Bruselas en una ciudad donde conviven armoniosamente el pasado y el presente de la nación. Su arquitectura es una prueba ferviente de ello. Quien visita Bruselas puede encontrar monumentales y antiguas edificaciones como la catedral de San Miguel y Santa Gúdula, erigida entre los siglos XIII y XV, el Arco de Triunfo construido por el cincuentenario de la independencia del país y el hotel Brussels, uno de los más lujosos de la capital.

Si Bruselas representa el desarrollo económico de la nación, Brujas, por su parte, es la segunda ciudad más importante del país y conserva el legado flamenco y gótico de siglos precedentes, por lo que su centro histórico fue declarado por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad en el año 2000.

Quienes participaron en todos los andares fueron galardonados con un diploma, un pulóver con el logo del Palacio del Segundo Cabo y, lo más importante, el reconocimiento de todos los presentes.

La destacada profesora universitaria Dra. Mercedes Córdova, fue una de las premiadas por asistir a todos los encuentros. Ante el reconocimiento la profesora agradeció “de manera infinita al colectivo de especialista y técnicos, que con tanto esfuerzo preparó los talleres para cada miércoles de verano deleitar al público con nuevos recorridos y curiosidades”.

Por su parte, la MSc. Onedys Calvo Noya, directora del Centro para la Interpretación de las Relaciones Culturales Cuba-Europa, afirmó: “En cada andar virtual tuvimos más de cien participantes, quienes demandaron una mayor preparación y preocupación por nuestro trabajo. Gracias por alentarnos a seguir preparando talleres y proyectos que contribuyan a difundir el conocimiento y la cultura entre los cubanos”.

dest Presencia irlandesa en la historia de Cuba

Presencia irlandesa en la historia de Cuba

Presencia irlandesa en la historia de Cuba

David Rodríguez Sánchez-Galarraga

Agosto 21, 2017

 

Una de las ofertas veraniegas que ofrece al público el Centro para la Interpretación de las Relaciones Culturales Cuba-Europa, Palacio del Segundo Cabo, son los andares virtuales. En esta oportunidad, el encuentro permitió al público asistente viajar hasta la República de Irlanda para conocer sobre su cultura y los vínculos de esa nación con Cuba, siempre a través de la proyección de un documental y de las explicaciones de las especialistas.

El Andar Virtual de la presente edición trajo varias sorpresas. Además de exponerles algunos de los íconos históricos y artísticos más tradicionales de Irlanda, también mostró los vínculos históricos de aquella pequeña isla con esta otra que se encuentra en el mar Caribe.

Quien recorre a menudo la Habana Vieja no le debe resultar ajena la calle O´Reilly. Los presentes conocieron que esta lleva su nombre por Alejandro de O’Reilly y McDocwell, un exitoso militar irlandés que prestó servicios al rey Carlos III de España en las colonias americanas. Se cuenta que llegó por primera vez a Cuba en la década del sesenta del siglo XVIII, con los cargos de teniente general de los Reales Ejércitos y ayudante general de Infantería, tanto de la Isla como de Puerto Rico.

También se comentó acerca del asentamiento irlandés en Guanabacoa, sobre la educación que recibiera el padre y pensador cubano Félix Varela Morales de su maestro, un cura irlandés, y como curiosidad, se señaló que una gran parte de los trabajadores contratados para construir el primer ferrocarril cubano, en 1837, eran irlandeses.

La República de Irlanda es una pequeña isla ubicada en el noroeste de Europa, conocida por el epíteto de “isla esmeralda”, debido al predominio del color verde en sus hermosos paisajes.

Sus costas tienen un elemento distintivo de la geografía irlandesa. Presenta montañas rocosas de pequeña y mediana estatura, con difícil acceso para los desembarcos, y el clima es uno de los más versátiles de Europa, capaz de presentar en un mismo día las cuatro estaciones del año.

La bandera tricolor alude a las dos principales etnias religiosas de la nación. El color naranja representa a los protestantes, el verde a los católicos y el blanco simboliza el intento de unidad de la nación, muchas veces mellado por contradicciones culturales de origen religioso.

La capital de Irlanda es Dublín y está situada en la desembocadura del río Liffey, con una superficie aproximada de 115 km². La ciudad, como toda la isla, tiene un clima marítimo muy agradable, con inviernos suaves y veranos frescos.

Dublín es conocida mundialmente, entre otras razones, por su cerveza Guinness. Esta fue elaborada por primera vez en 1759 por el cervecero Arthur Guinness quien fundara, años más tarde, la empresa James‘e Gate Brewery, la más reconocida del país y una de las más famosas del mundo.

Pero la literatura no se queda detrás.  En Irlanda nacieron dos de los más grandes literatos de la Humanidad: Jonathan Swift, autor de Los viajes de Gulliver, y Oscar Wilde, creador del cuento El retrato del señor W.H. y del ensayo De Profundis.

Cada 17 de marzo se celebra el Día de San Patricio, la tradición más conocida de este país europeo. San Patricio es el santo patrón de Irlanda e introdujo el cristianismo en la isla en el siglo V. En su santoral cientos de miles de personas realizan una peregrinación en su honor y oran por la paz y la prosperidad de su país.

En honor al presbítero se construyó la catedral de San Patricio, la más famosa del país por sus valores arquitectónicos y museables. En la parcela que se erige la iglesia, se había construido por primera vez, en el propio siglo V, una capilla de madera. Con los siglos, esta edificación fue remodelada, hasta su última reconstrucción, de estilo gótico, cercana al año 1370.

Otra de las construcciones ilustres de Dublín que el público presente pudo conocer es la Galería Nacional de Arte, fundada en 1854, la cual posee una vasta colección de la pintura irlandesa y de los más ilustres pintores y artistas europeos de todos los períodos y manifestaciones.

dest Dinamarca, el país más feliz del mundo

Dinamarca: el país más feliz del mundo

Dinamarca, el país más feliz del mundo

David Rodríguez Sánchez-Galarraga

Agosto 18, 2017

 

Una de las ofertas veraniegas que ofrece al público el Centro para la Interpretación de las Relaciones Culturales Cuba-Europa son los andares virtuales, todos los miércoles de julio y agosto, que en esta ocasión nos llevó por Dinamarca.  A partir de la proyección de un documental y las respectivas explicaciones de mano de las especialistas, el público tiene la oportunidad de conocer sobre la cultura y el patrimonio de dicha nación y sus vínculos culturales con Cuba.

El Reino de Dinamarca comprende los territorios autónomos de Dinamarca, Groenlandia y las Islas Feroe. Su bandera, considerada la insignia nacional más antigua del mundo, se adoptó en 1478 y lleva la cruz escandinava como todas las de la región.

Dinamarca se encuentra en la península escandinava, en el norte de Europa y es miembro del Consejo Nórdico junto a Noruega, Suecia, Finlandia, Islandia, Groenlandia, las Islas Feroe y la isla Áland. Es un pequeño territorio compuesto por varias islas, con una superficie general de tan sólo 43.094 kilómetros cuadrados y con una población actual de 5,482 millones de habitantes.

Los expertos estiman que fue poblada hace aproximadamente unos 120 000 años, aunque solo existan referencias de las civilizaciones más cercanas, en la edad de bronce nórdica, (1800 a. C.-500 a. C.). Entre los años 600 a. C. y 50 a. C., los indoeuropeos colonizaron toda la península, e influyeron en la extracción de este mineral en la región, donde el bronce quedó solo para uso decorativo.

Siglos después, la civilización vikinga colonizó los territorios nórdicos por más de cuatrocientos años.  Precisamente, la familia real danesa tiene su origen en el rey vikingo Gorm el Viejo, en la década del 30 del año 900, la cual continuó creciendo y modificando su estatus hasta convertirse, en 1660, en una monarquía absoluta. Posteriormente, en 1901, se estableció una monarquía parlamentaria, pero se mantuvo la descendencia real, la cual llega hasta nuestros días, por eso se afirma que la monarquía danesa es la más antigua del mundo. En la actualidad, Dinamarca también es miembro de la Unión Europea.

En el Informe Mundial de la Felicidad del 2016, realizado por la Organización de Naciones Unidas, Dinamarca resultó ser el país más feliz del mundo. El público asistente escuchó de voz del investigador danés Miek Viking, experto en temas de felicidad, que los daneses gozan de un sistema de seguridad social financiado por el Estado capaz de garantizar la educación y la salud públicas y gratuitas, y de un alto grado de desarrollo humano, entre los primeros del mundo, fruto de la diáfana cultura danesa. Los daneses han aprendido a ser felices con pequeños detalles, es por eso que no resulta extraño que las personas de este frío país encuentren calor espiritual al encender una vela, montar bicicleta, pasear por los puentes y ríos, contemplar la naturaleza o leer un libro.

Por ser Dinamarca un país milenario, su patrimonio arquitectónico posee edificaciones de todas las épocas y civilizaciones que se establecieron en la isla. Pero es en Copenhague, su capital, donde se encuentra mejor reflejado el patrimonio cultural y artístico del país.

Entre sus más conocidas y monumentales construcciones se destaca la Catedral de Roskilde y el Castillo de Kronborg, edificaciones declaradas por sus valores históricos y artísticos Patrimonio Cultural de la Humanidad, en los años 1995 y 2000, respectivamente.

La catedral es de estilo gótico. Comenzó a construirse en el siglo XII, solo con ladrillos rojizos, lo que ayudó a propagar este estilo por el norte de Europa. Aquí tienen sepultura la mayoría de los reyes y reinas de Dinamarca. En total hay 20 reyes y 17 reinas, en cuatro capillas diferentes situadas en el centro de la catedral.

El Castillo de Kronborg, por su parte, es una fortaleza militar de estilo renacentista. Comenzó a construirse en la década de 1420 por el rey danés Erico de Pomerania para proteger los territorios daneses con costas al mar Báltico. El dramaturgo inglés William Shakespeare se inspiró en la historia del príncipe Amleth para el personaje principal de su obra Hamlet.

El máximo exponente de la literatura danesa, gloria del desarrollo intelectual de los daneses, es el escritor y poeta Hans Cristian Andersen, famoso y querido en todo el mundo por sus cuentos para niños, entre ellos El patito feo, El traje nuevo del emperador y La sirenita.

dest Chipre en La Habana desde el Palacio del Segundo Cabo

Chipre en La Habana desde el Palacio del Segundo Cabo

Chipre en La Habana desde el Palacio del Segundo Cabo

David Rodríguez Sánchez-Galarraga

Agosto 14, 2017

 

Una de las ofertas veraniegas que ofrece al público el Centro para la Interpretación de las Relaciones Culturales Cuba-Europa: Palacio del Segundo Cabo, desde La Habana Vieja, son los andares virtuales, todos los miércoles de julio y agosto.

Con la proyección de un documental sobre un país europeo y respectivas explicaciones de mano de las especialistas, el público tiene la oportunidad de conocer la historia y vida de dicha nación. 

Nuevamente decenas de personas ávidas de conocer sobre la historia y culturas europeas, se reunieron en el Palacio del Segundo Cabo. En esta ocasión, el ya habitual espacio Andar Virtual por los países europeos, tuvo a una pequeña isla del Mediterráneo como centro de atención de las más de cincuenta personas que asistieron al encuentro.

La República de Chipre fue la nación recorrida desde la pantalla. Las especialistas explicaron al público presente aspectos fundamentales sobre la sincrética cultura chipriota, fruto de la simbiosis de miles de años de conquistas de diferentes civilizaciones europeas, asiáticas y africanas.

Chipre es la tercera isla más pequeña del Mediterráneo, con una longitud que no sobrepasa los 200 kilómetros de largo y 90 de ancho. En la actualidad está dividida en seis provincias y su capital es Nicosia, en cuyo extremo noroeste se encuentra la bahía de Morpho.

La isla está habitada desde hace miles de años por lo que su riqueza arqueológica y arquitectónica es variada y cosmopolita. Además, fue un punto estratégico para las civilizaciones antiguas debido a su ubicación geográfica, justo entre Europa, África y Asia, en el mar Mediterráneo.

Después de milenios de conquistas y colonizaciones de la isla por civilizaciones como los fenicios, persas, griegos y romanos, la República de Chipre nace el 16 de agosto de 1960 e ingresa en las Naciones Unidas un mes después. La Constitución de la República, que entró en vigor el día de la independencia, pretendía equilibrar los intereses de las comunidades greco-chipriota y turco-chipriota, las dos principales etnias del país. 

El metal, y en especial el cobre, es el mineral más preciado. Los habitantes de Chipre lo han utilizado como recurso para el desarrollo artesanal e industrial, desde los fenicios hasta nuestros días. En la actualidad, debido precisamente a la explotación masiva del recurso natural, los yacimientos de cobre están casi extintos, pero las antiguas canteras y minas continúan siendo un símbolo para la nación y orgullo del pueblo chipriota.

Además de la exportación y consumo de cobre, la buena madera ha sido otro método para la subsistencia de los habitantes de esa nación europea. El árbol ciprés es abundante en esa isla del Mediterráneo y desde la antigüedad los fenicios la comercializaban para la construcción de navíos y viviendas, y constituyó el recurso fundamental para las conquistas marítimas del emperador Alejandro Magno.

Su bandera actual es de las pocas del mundo en tener una imagen del país en su contenido, adornada con dos ramas de olivo que representan las dos formaciones étnicas fundamentales de la isla, las tribus turcochipriotas y grecochipriotas. Esta división étnico-cultural se mantiene hasta nuestros días: descendientes turcos ocupan el norte y los griegos el sur.

Debido a estos mismos conflictos políticos y las distintas invasiones que datan desde la antigüedad, Chipre posee una arquitectura variada. En Nicosia el símbolo arquitectónico más importante es la catedral de Santa Sofía de estilo gótico. Su nombre se derivó del griego que significa “santa sabiduría” y su construcción duró más de cien años, entre los siglos XIII y XIV.

Entre otros referentes artísticos y religiosos de la cultura chipriota se encuentran las diez iglesias pintadas, como se les conoce por su vasta y excepcional decoración en mosaicos y pinturas, del arte sacro bizantino. Este conjunto de iglesias fue declarado por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad, en 1985.

Cuenta una lejana leyenda chipriota que, en las costas sur de este país, en una pequeña playa ubicada entre Limassol y Pafos, llegó Afrodita, la diosa del amor, en una concha gigante. Los rituales hacia Afrodita dejaron huellas imborrables en el tiempo, evidenciadas actualmente en prácticas que mantienen algunos habitantes de la isla y en decenas de monumentos inspirados en la querida y anhelada diosa.

 El vino es otro de los principales referentes de la isla, elaborado en esta desde hace miles de años. En Chipre se cuenta que el rey inglés Ricardo Corazón de León, quedó impresionado con la calidad del vino producido, y lo calificó como el vino de los reyes y el rey de los vinos.

La multiétnica cultura chipriota ha devenido en una tradición nacional que se resume en la hospitalidad y el buen servicio para los visitantes, de ahí que el turismo sea en la actualidad, una de las principales fuentes de ingreso a la economía del país.