How healthy are bananas? Bananas are rich in Vitamin B6 and a good source of fiber, vitamin c, magnesium and potassium.

El plátano

How healthy are bananas? Bananas are rich in Vitamin B6 and a good source of fiber, vitamin c, magnesium and potassium.

El plátano (banana, guineo, topocho, cambur) es un fruto originario del sudeste asiático que cuenta con diferentes variedades, distintas en sabor y tamaño. Se cuenta entre las introducidas en Cuba por los españoles, quienes trajeron una gran variedad de frutas propias de Europa u oriundas de África y Asia. Llega al país a inicios del siglo XVI desde La Española, trasladado a su vez de las Islas Canarias. En Cuba se reconocen principalmente el de fruta, los machos y los burros, aunque en la región oriental se le suele llamar guineo. Destaca por su aporte en potasio, magnesio, ácido fólico y elevado aporte de fibra por lo que se recomienda a pacientes hipertensos o con afecciones de vasos sanguíneos y corazón; también ayuda a regular la función del sistema digestivo. El plátano goza de gran atractivo en la gastronomía cubana por su sabor dulce y por ser muy fácil de comer. Incluso, acompaña el tradicional arroz con frijoles no en tanto fruta, sino como ensalada.

Se encuentra tan unido a la identidad nacional cubana que el habla popular ha creado el vocablo aplatanado, aplicable a aquellos extranjeros que han asimilado las costumbres del país. Una de las más fuertes razones en su inserción dentro de la dieta de los esclavos, eje del sistema de producción del azúcar.  El Reglamento de Esclavos, promulgado en 1842, ordenaba en su artículo 6 la siguiente ración: 6 u 8 plátanos o equivalente a boniatos, ñame, yucas u otras raíces alimenticias; 8 onzas de tasajo o bacalao; 4 onzas de arroz y de otras menestras o harina de maíz. Según Moreno Fraginals en su libro El Ingenio, el plátano sería el preferido entre los primeros, el alimento sempiterno, el cual incluso en muchas plantaciones se les daba a los esclavos ad libitum.

Se consume generalmente en su estado natural, también en batidos, compotas, ensaladas de frutas y en postres. Con él se realizan varios platos: plátano maduro frito, tostones o chatinos, plátano en tentación, mariquitas o chicharritas, el matajíbaro o el fufú.

Papa Destacada

La papa

Papa

La papa o patata es un tubérculo nativo de América del Sur hace más de 7000 años, principalmente de la región de los Andes, traído a Cuba por los españoles luego de la conquista y colonización de los territorios americanos. Constituye en la actualidad la base de la alimentación de millones de personas por ser rica en fécula, vitaminas y minerales. Sus características hacen de este tubérculo el protagonista de una infinidad de platos en la cocina, aunque también se aprovecha en la cosmetología, la producción de alcohol y papel prensa. Se consume frita, asada, en puré, guisada… acompañando carnes, legumbres, vegetales o simplemente sola.

En Cuba, la papa fue en la etapa republicana, junto al boniato, la yuca, la harina de maíz, la malanga y la calabaza, frecuentes alimentos en la dieta de las familias humildes, lo que ha conllevado a que a este tubérculo ha pasado a conocerse desde hace siglos con el genérico de viandas.

En el habla coloquial “darse un papazo” alude a un golpe fuerte. Asimismo, “comérselo con papas” es aceptar a una persona irremediablemente.

Octante junto a cuaderno de bitácora

Octante

Octante junto a cuaderno de bitácora

El octante o cuadrante de reflexión es un instrumento de reflexión que sirve para observar la altura de los astros sobre el horizonte del mar. Esta herramienta astronómica, creada por el inglés John Hadley en 1731, cuenta con un arco de 45º o la octava parte del círculo, de ahí su nombre. Por el principio de reflexión que aplica, el octante puede medir ángulos de noventa grados. El octante, como instrumento astronómico de similar utilidad, se corresponde a la especie del quintante y del sextante.

Este instrumento supuso un notable avance con respecto a su predecesor, el cuadrante de Davis, no sólo en rapidez y comodidad de manejo, sino también en precisión, al abandonar el sistema de pínulas. Además de que permitía el ajuste de la posición de uno de los espejos, presentaba la ventaja de que la posición relativa de las dos imágenes que había que hacer coincidir (el astro y el horizonte) no se veía afectada por el movimiento de la embarcación. Por otra parte, podía medir diferencias angulares fuera de la vertical, lo cual resultaría esencial para la aplicación del método de las distancias lunares para la determinación de la longitud.

En el Museo Castillo de La Real Fuerza existe un octante fabricado por Henry Hughes, notable instrumentista inglés.

Fusil Máuser Modelo 1895 empleado en la Guerra del 95

Fusil Máuser

Fusil Máuser Modelo 1895 empleado en la Guerra del 95

Máuser es el nombre comúnmente utilizado para denominar a la fábrica alemana de armas Mauser-Werke Oberndorf Waffensysteme GmbH y su línea de fusiles de cerrojo. Fue fundada por los hermanos Wilhelm y Paul Máuser en 1872 en Oberndorf am Neckar, Alemania. El fusil Máuser es un rifle de repetición con un cargador de 5 balas “sin humo” (no producían humo o éste era muy escaso, por lo que era muy difícil detectar de dónde venían los disparos). El cargador queda dentro del rifle. El Máuser 93, el mejor fusil de los utilizados en la Guerra Hispano Americana, fue la inspiración para el rifle americano Springfield M1903.

El Máuser es un arma de repetición continua y carga múltiple, con capacidad para cinco cartuchos en el depósito y uno más en la recámara. Morfológicamente, esta arma está dividida en las siguientes partes: cañón con el aparato de puntería: punto de mira y alza; cajón del mecanismo; cerrojo con los mecanismos de cierre, extracción, percusión y seguridad; mecanismos de disparo, de retenida y expulsión; mecanismo de repetición; caja; guarniciones; baqueta y un agudo cuchillo-bayoneta.

Entre las piezas de la guarnición figuran la cantonera, el arco del guardamonte, la baqueta, las dos anillas del portafusil y dos abrazaderas. La primera de estas lleva una de las anillas y la segunda, más ancha, un botón para la fijación del cuchillo-bayoneta. Los fusiles Máuser fueron utilizados como arma regular por el Ejército Español en la Guerra del 95 (1895 – 1898). El Museo de la Ciudad de La Habana tiene dentro de su colección varias de estas armas.

Réplicas de las naves de Cristóbal Colón enviadas a la exposición de Chicago de 1893

Carabela

Réplicas de las naves de Cristóbal Colón enviadas a la exposición de Chicago de 1893

La carabela es una antigua embarcación a vela comúnmente utilizada durante los siglos XV y XVI para el comercio marítimo y la exploración de nuevas tierras. Este barco inventado por los portugueses fue empleado por los españoles en sus viajes de exploración y, gracias a sus avanzadas características ingenieriles, pudo afrontar exitosamente los viajes a través del océano. Siendo así, Cristóbal Colón arriba a América con las carabelas La Pinta y La Niña y la nao Santa María. Actualmente, en el Museo Castillo de La Real Fuerza se pueden apreciar modelos navales de las tres embarcaciones.

Las carabelas tenían tres mástiles sobre una sola cubierta y un elevado castillo de popa; eran embarcaciones ligeras, altas y largas -hasta 30 metros-, estrechas y de aparejo redondo o latino. Sus velas triangulares requerían destreza y conocimiento para poder conducir el barco a través del océano, lo que implicó para la navegación una mejor maniobrabilidad ante el ataque de los vientos. Después de la conquista de América las carabelas cayeron en desuso por el surgimiento de los galeones.

Casa de calderas del ingenio Asunción

Caña de Azúcar

Casa de calderas del ingenio Asunción

La caña de azúcar es una planta originaria del sureste asiático. Este tallo delgado con cuantiosos entrenudos, es dulce y jugoso y puede llegar a medir hasta 5 metros. Existen distintas variedades de esta especie, de ellas la conocida como Criolla o de la Tierra es la más delgada corta y antigua que se introdujo de la India en Sicilia, Canarias y las Antillas[1] por Cristóbal Colón. En lo adelante, fueron llegando a Cuba otras variedades de la caña de azúcar. El jugo de la caña es la materia prima para obtener los pequeños cristales de azúcar. De la caña de azúcar se obtienen: el alcohol, el aguardiente y el ron.  También el bagazo, el cual es usado para la fabricación de papel. Con la introducción del trapiche en el siglo XVI y la llegada de la locomotora de vapor en 1837 a Cuba, se desarrolla notablemente la industria azucarera en Cuba.

Los antropólogos afirman que la plantación fue un espacio de confluencia y confrontación entre los grupos étnicos y culturales de diversas procedencias que llegaron a Cuba, el lugar donde comenzó la transformación y el intercambio de los factores humanos, un proceso que conduciría a la conformación de una idiosincrasia y una identidad nacional.

En nuestros días, la caña de azúcar también se aprovecha como alimento del ganado. Los estudios realizados demuestran que, convenientemente suplementada, los animales ganan en peso y aumentan su producción de leche.

[1] Esteban Pichardo. Diccionario Provincial casi razonado de vozes cubanas. Tercera edición, notablemente aumentada y corregida. Habana, Imprenta del Gobierno, Capitanía general y Real Hacienda por S. M., 1861, p.47.

Dibujo reconstructivo donde se aprecian las técnicas empleadas por los agroalfareros aruacos (taínos) en la construcción de canoas.

Canoa

Dibujo reconstructivo donde se aprecian las técnicas empleadas por los agroalfareros aruacos (taínos) en la construcción de canoas.

La canoa es una embarcación ligera movida por medio de palas, que sirvió como medio de transporte a los aborígenes. A diferencia de los remeros, los paleadores se encuentran de cara a la dirección que desean. Este tipo de barco se distingue por su forma puntiaguda en los extremos y por tener abierta su parte superior. Sus dimensiones son variables teniendo en cuenta la función para la que se crea.

El origen de la canoa es tan antiguo como el de los primeros pobladores que habitaron las islas caribeñas. Comúnmente se construían perforando el tronco del árbol derribado con hachas líticas petaloides y gubias de concha. Luego de perforar el árbol, las fibras de madera se machacaban y quemaban para, más tarde, alisar toda la superficie. Utilizando el fuego las canoas se dilataban y se les colocaban vigas transversales, empleadas finalmente como bancos por los remeros. Eran propulsadas por medio de remos o canaletes construidos de madera, en forma de paletas, con el extremo foliado y decorado; cerraba la caña una empuñadura transversal. Durante la Segunda Guerra Mundial se hicieron populares las canoas de aluminio por ser unidades ligeras y resistentes. En la actualidad, se fabrican canoas en todo el mundo utilizando distintos materiales en dependencia de su finalidad. Por ejemplo: las canoas de lona son empleadas para observar la fauna silvestre por ser muy silenciosas.

Vista de la Plaza Vieja o Mercado Principal de La Habana

Azulejo

Primer cuarto del XIX. Manufactura valenciana. Dibujo basado posiblemente en los grabados hecho por Hipólito Garnerey en 1808. Colección de la Casa de la Obra Pía.

El azulejo es una placa de cerámica vidriada, de varios colores, que sirve comúnmente para la decoración de zócalos, suelos o frisos en las iglesias, portales, cocinas, baños y otros sitios y también, para inscripciones como nombres de calles y números de casas. En La Habana se encuentran, arqueológicamente o in situ, azulejos confeccionados en España, Holanda, Inglaterra y Francia, en menor escala. Evidencias de estas producciones se pueden apreciar en el Gabinete y Museo de Arqueología.

Existen diferentes tipos de azulejos atendiendo a su producción. Los primeros azulejos hispanoárabes fueron los alicatados, en boga en los siglos XVI y XVII. Esta técnica, semejante a la del mosaico, consiste en agrupar fragmentos de cerámica vidriada de distintos tamaños y formas auxiliándose de un alicate. Posteriormente se utilizó la cuerda seca, que permití­a vidriar colores distintos sobre la misma placa, y la técnica llamada cuenca, más sencilla y práctica que la anterior.

Escudo de la Habana

Escudo de La Habana

Escudo de La Habana

La Habana tuvo varios escudos durante la época colonial, pero en todas estas representaciones siempre primó su condición de ciudad fortificada. El escudo de La Habana tal cual hoy se reconoce es una insignia sencilla que toma como símbolos una llave y los castillos de El Morro, La Fuerza y La Punta. Este quedó así definido en 1938 a partir de un modelo sugerido por el Dr. Ezequiel García Enseñat, quien diseñó su propuesta -después de varios estudios- inspirándose en un escudo que se encontraba en una de las casas aledañas a la Plaza de San Francisco, reproducido por el historiador José María de la Torre.

La Corona española determinó en 1561 que La Habana fuera el lugar de concentración de las embarcaciones españolas provenientes del continente americano, cargadas de riquezas, para luego partir rumbo a España en grandes convoyes custodiados por las naves militares. La importancia del enclave habanero para la metrópoli española y los continuos ataques de corsarios y piratas hacen que en el siglo XVII los reyes mandaran a fortificar la ciudad, descrita como “Llave del Nuevo Mundo y Antemural de las Indias Occidentales”.

En 1539 fue edificada en La Habana una torre a manera de casa-fuerte, conocida como La Fuerza, que marcaría el comienzo de las construcciones defensivas del puerto. Tras su destrucción, en 1555, por el corsario francés Jacques de Sores, quedó reconocida la necesidad de una más amplia y sólida. En noviembre de 1558, el ingeniero Bartolomé Sánchez comenzó la construcción del castillo y en 1562 es sustituido por el maestro cantero Francisco Calona. En abril de 1577, se dio fe de la terminación de las obras. El Castillo de La Real Fuerza, de planta cuadrada, inauguraría las obras abaluartadas en América.

En 1553 se artilló y por primera vez se habló de fortificar el sitio que ocupa actualmente el castillo de los Tres Reyes de El Morro, reconocidas ya las ventajas de la peña o morro existente a la entrada del puerto habanero para la vigilancia y resguardo de la población. La edificación principal se inició en 1589, dirigida por Bautista Antonelli y se terminó hacia 1630. Su planta se ajusta a la forma del terreno, condición muy favorable para su defensa.

Desde que San Cristóbal de La Habana definiera su asentamiento en 1519, se supo la importancia estratégica de la entrada de la bahía. A partir de 1590 comenzaron allí las obras del Castillo de La Punta, dirigidas por el ingeniero Bautista Antonelli y terminadas en 1593. El 24 de julio de 1845 se inaugura el faro actual, de 78 pies de altura y 15 de diámetro, construido por orden del gobernador Leopoldo O’Donnell, de quien toma el nombre.

Abanico

El Abanico

Abanico

El abanico es otro de esos objetos de origen incierto. Podemos hallarlo en muchas culturas, cada una con diferentes formas y funciones. Es probable que el hombre prehistórico avivara el fuego con él; los egipcios lo usaban además para espantar insectos; los griegos, para ventilar los alimentos; los esclavos romanos, para refrescar a sus dueños; la iglesia medieval en la liturgia y durante el renacimiento, cobró su mayor relevancia como objeto suntuoso. En China eran un símbolo de poder, los hombres portaban un modelo peculiar que guardaban en estuches y ataban a la cintura. Es célebre el abanico de plumas que Colón llevó desde las Indias a la reina Isabel la católica.

Primero surgió el abanico fijo y luego el plegable, con una apertura inicial de solo 90º y se dice que la inspiración fueron las alas de los murciélagos. Este peculiar objeto articuló en la Europa victoriana todo un lenguaje inaudible y cifrado para el cortejo y la galantería. Llegó a afirmarse que los hombres contaban con la espada para su defensa y las mujeres con el abanico, resultando ambos igual de eficaces. Lo que muy pocos saben es que que el abanico es una prenda de vestir para ambos sexos. En Cuba, en el siglo XIX, se fabricaba también para hombres, quienes lo guardaban en la bota, o en un bolsillo colocado disimuladamente en la parte de atrás de la camisa.

En La Habana de finales del siglo XVIII existió la costumbre de importar abanicos en blanco desde Europa que serían ilustrados en la isla por “compositores de abanicos”. Hacia 1892 “La Complaciente” era una de las fábricas de abanicos regional. El Museo de Arte Colonial de La Habana Vieja conserva una bellísima colección de abanicos de Francia, Italia y España, de los siglos XVII al XIX.